lunes, 28 de marzo de 2011

Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado...

La palabra del Señor vino a mí:

«Antes de formarte en el vientre,

ya te había elegido;

antes de que nacieras,

ya te había apartado;

te había nombrado profeta para las naciones.»

Yo le respondí:

«¡Ah, Señor mi Dios! ¡Soy muy joven, y no sé hablar!»

Pero el Señor me dijo:

«No digas: "Soy muy joven" , porque vas a ir adondequiera que yo te envíe, y vas a decir todo lo que yo te ordene.No le temas a nadie, que yo estoy contigo para librarte.» Lo afirma el Señor.

Luego extendió el Señor la mano y, tocándome la boca, me dijo:

«He puesto en tu boca mis palabras.Mira, hoy te doy autoridad sobre naciones y reinos,

»para arrancar y derribar,

para destruir y demoler,
para construir y plantar.» Jeremías 1:4-10
Cuando Dios colocó su mirada sobre ti es porque quiere que tú seas bendición para otros…esto lo vemos en la vida del profeta jeremías…porque la Biblia dice que Jeremías fue un instrumento maravilloso en su tiempo. Pero también él tuvo que sentir miedo muchas veces, y él tuvo que sentirse ignorado por el pueblo que no quería escucharle, pero más grande fue el poder de Dios en su vida. La Biblia dice que Dios se glorificó a través de sus debilidades,porque hubo muchos momentos en que él lloró y sufrió, pero nunca desistió de hacer aquello para lo que había sido llamado. al contrario, la biblia dice que él sentía un fuego consumidor que no podía contener y que le llevaba a hablar la palabra de dios.
(Jeremías 20:7) me sedujiste Señor, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí.

Esto nos explica como jeremías sometió su voluntad y sus deseos al señor…. y cómo su vida fue quebrantada.

Dios nos tiene que formar para que hagamos lo que él quiere, no lo que nosotros queramos. Jeremías fue un vaso en las manos del alfarero, porque él fue transformado en una vasija nueva. Dios quiere usarnos pero dependerá de nosotros renovar nuestro entendimiento, como dice la palabra. Así que ya es tiempo de que entendamos que Dios quiere que nosotros seamos agentes de cambio para otros que aún no le conocen a él.
Ya es tiempo de que comprendamos que Dios quiere que seamos los que pongamos la paz donde hay rencilla. Dios quiere que consolemos donde hay dolor... Dios quiere impartamos alegría a otros, Dios quiere que cuando la vida le de golpes irónicos a alguien, estemos ahí para consolarlo con la palabra bendita. Dios quiere que seamos la luz en medio de las tinieblas.

Tenemos que ser los ojos de los que no ven, la voz de los que no pueden hablar y los oídos de los que no pueden oír.

No importa si es poco o mucho; no importa si la tarea es grande o pequeña. Dios no estima las cosas del modo en que nosotros los humanos las miramos. Dios observa la actitud y la obediencia; Dios observa la pasión y la entrega; Dios observa la devoción y la disposición para obedecerle a él.
Dios quiere destinarnos a que seamos militantes de su reino. Sólo debemos creerle a Dios… creer que él nos llamó para servirle y caminar en la libertad y la confianza de que Dios tiene una misión para cada uno de nosotros, tal como somos.
PAZ Y BIEN ¡¡¡

domingo, 20 de marzo de 2011

El aguijón de Pablo

2 Corintios 12; 7:10 “Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”

Pablo estaba preocupado por “El aguijón en su carne”, se refiere a una debilidad, y cuando pidió al Señor que se la quitara, tres veces, el Señor le respondió que le bastara su gracia, que él podía aguantarlo, porque su poder se perfeccionaba en la debilidad de Pablo, a lo que Pablo contesta entonces, que de buena gana se gloriara de sus debilidades para que repose en él poder de Cristo. Cuando decidimos servir a Cristo pretendemos quitar de nosotros toda debilidad y resulta que es en nuestras debilidades en donde le damos la gloria a Dios, en cambio cuando nos enaltecemos no se la damos, el Señor quiere que seamos humildes, entregados, piadosos, eso es lo que nos hará fuertes, “Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”

Este aguijón tenía el propósito de mantener a Pablo en humildad. Cualquiera que haya tenido un encuentro con Jesús y le haya hablado y haya sido comisionado por Él (Hechos 9:2-8) podría, en su estado natural, volverse “engreído” por este increíble encuentro. Pablo era una persona muy autosuficiente, ni siguiera le gustaba pedir o ser mantenido (1 Tes. 2:9 y 2 Tes. 3:8); incluso, se dedicaba tenía su profesión para no tener que recibir el sustento de parte de otros (Hechos 18:3). También, su mismo carácter autosuficiente lo llevo a separarse del compañero ministerial que Dios le dio (Hechos 15:36-39). Sin duda que este aguijón lo mantuvo humillado, recordándole su necesidad de mantenerse en contacto directo con Dios y beneficiar a todos los que estuvieran a su alrededor, por medio de lo que vieran que Dios hacia en su vida.

Aunque Dios no le quito la aflicción física, le prometió demostrar su poder en él. El hecho de que el poder de Dios se muestra en gente débil debiera darnos valor. Si reconocemos nuestras limitaciones, no nos sentiremos orgullosos de nosotros mismos. Al contrario, nos volveremos a Dios, buscando el camino para ser más efectivos. Nuestras debilidades no solo nos ayudan a desarrollar nuestro carácter cristiano, sino que también profundizan nuestra adoración, porque al afirmar nuestras debilidades, afirmamos la fortaleza de Dios.

Así que si tenemos un aguijón en nuestra vida y Dios no lo ha quitado, alabemos a Dios, y démosle gracias, que nos baste su gracia y que su poder se perfeccione en esa debilidad nuestra, para que more en nosotros, a él toda la gloria.
Paz y Bien¡¡¡

martes, 15 de marzo de 2011

«Por fe desde el principio hasta el fin»

"En esa ocasión el vidente Jananí se presentó ante Asá, rey de Judá, y le dijo: «Por cuanto pusiste tu confianza en el rey de Siria en vez de confiar en el Señor tu Dios, el ejército sirio se te ha escapado de las manos. También los cusitas y los libios formaban un ejército numeroso, y tenían muchos carros de combate y caballos, y sin embargo el Señor los entregó en tus manos, porque en esa ocasión tú confiaste en él. El Señor recorre con su mirada toda la tierra, y está listo para ayudar a quienes le son fieles.Pero de ahora en adelante tendrás guerras, pues actuaste como un *necio.» ...
Asá se enfermó de los pies; y aunque su enfermedad era grave, no buscó al Señor, sino que recurrió a los médicos". 2 Crónicas 16


El Señor recorre con su mirada toda la tierra, y está listo para ayudar a quienes le son fieles:

El Señor sabe mejor que nadie todo lo que ocurre en tu vida, desde las alegrías hasta las tribulaciones ...todo absolutamente todo, y las padece junto contigo y también desea ayudarte, solo está esperando que acudas a Él,el no hacerlo, es como cuando algo está dañado en tu hogar o hay una cuestión que resolver y tu sabes como hacerlo , y hasta ofreces la ayuda pero nadie te hace caso, entonces ¿como ayudas? no puedes porque no te dejan, igual sucede con Dios, el sabe como hacerlo, quiere hacerlo, pero no lo dejamos, ponemos nuestra confianza como Asá, en el hombre y no en el Señor, que es el único que verdaderamente nos puede ayudar, es cuestión de fe, confiar ciegamente en ese que no estamos viendo, al hombre lo vemos y por eso confiamos en él, a Dios no lo vemos y por eso no nos atrevemos a confiar en él, pero es en ese, que no vemos, en quien debemos confiar, es él quien pondrá las acciones, las personas que necesitamos, todo por su perfecta voluntad,en nuestro camino.

"De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin,tal como está escrito: «El justo vivirá por la fe.» Romanos 1:14 «por fe desde el principio hasta el fin».

La vida cristiana es como un puente; comenzamos por la fe en un lado, y terminamos por la fe en el otro lado. Es decir, la justicia sale de la fe y vuelve a la fe, o comienza en la fe y termina en la fe.

El terreno que sostiene todo es la gracia de Dios recibida por Fe.
Amén...