miércoles, 20 de febrero de 2019

Recibiréis poder para ser mis testigos

Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Hechos 1:8

Las últimas palabras de Jesús fueron: “Recibiréis poder para ser mis testigos”.

Esta mañana tuve un testimonio (otro) de la presencia de Dios en mi vida y la de los míos y quise contarlo, compartirlo. Porque los testimonios tienen el poder de cambiar vidas. Muchos estamos en las redes y compartimos versículos, tarjetas y memes con versículos bíblicos, y no está mal, pero nada como dar testimonio de nuestra FE, del accionar del Señor en nuestras vidas.  

Cuando apasionadamente testificamos de su amor y su verdad a otros, Dios interviene divinamente y abre puertas, cambia vidas. No hay sustituto para el testimonio que surge naturalmente de un corazón sumergido en el amor de Jesús.

El ejercicio físico y la actividad son una ley de vida para estar sanos, cuando no lo hacemos quedamos más expuestos a las enfermedades. Algo parecido nos sucede espiritualmente cuando no ejercitamos nuestra fe por medio de la testificación. 

Cuanto más amamos a Jesús, tanto más desearemos testificar de ese amor. Cuanto más testificamos de su amor, tanto más lo amaremos. Compartir nuestra fe la fortalece.

Pablo es una excelente referencia de testimonio que cambio la vida de muchos, imaginen que Pablo no hubiese contado nada de su experiencia con Jesús. Pero no fue así Pablo dio testimonio de lo que el Señor había hecho con él.  

Pablo dijo; "Hermanos y padres, escuchen mi testimonio.”  Al oír que hablaba a la gente en su propio idioma, guardaron silencio. Yo soy judío.  Nací en Tarso, pero me crie aquí en esta misma ciudad de Jerusalén.  Yo siempre he vivido como fariseo, la secta más exigente de nuestra religión. Era tan celoso para Dios tal como todo ustedes son hoy en día.  Yo perseguí a los que seguían a este Jesús hasta la muerte, y llevé preso muchos de ellos, tanto los hombres como las mujeres.  Muchas veces los castigaba para obligarlos a dejar de creer en Jesús.  Estaba tan enojado que los perseguía hasta en las ciudades extranjeras. 

Pero mientras yo iba en camino a Damasco, como al mediodía, de repente una fuerte luz del cielo brilló alrededor de mí.  Caí al suelo y oí una voz que me decía, "¡Saulo, Saulo!  ¿Por qué me persigues?" Pregunté, "¿Quién eres, Señor?"  La voz contestó, "Yo soy Jesús de Nazaret, el a quien estás persiguiendo.”… "Levántate y entra en la ciudad de Damasco.  Allí te dirán lo que debes hacer."
Pero la luz brillante me dejó ciego.  Mis compañeros tenían que llevarme de la mano a la ciudad.
Entonces Ananías me dijo, "El Dios de nuestros padres te ha escogido…Pues tú vas a ser testigo suyo a todo el mundo contando lo que has visto y oído.  Ahora, pues, ¿qué está esperando? …

Para el que quiera leer más sobre su testimonio (El Testimonio de Pablo Hechos 22:1-21, 26:5, 11, 17b-23)
                                                                               
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¿Qué clase de testimonio personal tienes que hablar de lo que Dios ha hecho por ti? 

Los invito a dar testimonio de lo que el Señor ha hecho es sus vidas.

Dios ha hecho una obra de gracia admirable, gloriosa en nuestra vida,  cuenta tu testimonio,  hazlo con amor, con gratitud, con pasión, con gozo, habla de su ¡Maravillosa Gracia¡

martes, 19 de febrero de 2019

No se nada de Dios

Hace días estaba viendo una entrevista que le hicieron en CNN a una actriz  colombiana famosa por sus novelas. Entre las mil y una preguntas que le hizo el moderador captó mi atención ésta: ¿Crees en Dios? Preguntó el periodista. luego de un largo silencio ella respondió: -Diría que soy agnóstica- y continuó; -atea no soy - Sencillamente, no se nada de Dios. 

Reflexione sobre estas palabras de la actriz y no podía   dar cerdito  y es que con tanta  tecnología y tanto cristiano en el mundo llevando el mensaje de Jesús, es casi imposible no saber nada de Dios, sin embargo, hay quienes como la actriz confiesan que no saben nada de Dios. ¿A que se debe entonces este fenómeno?  ¿El qué a sus 54 años ella no sabe nada de Dios; ¿A quién le da las gracias por cada día? ¿ A quien recurre en los momentos de aflicción?...

El agnóstico sostiene que no está en condiciones de afirmar la existencia de Dios, pero tampoco de negarla. Esta postura resulta diferente de la sostenida por los ateos. Quienes defienden el ateísmo, no creen en la existencia de Dios. El  agnóstico se resiste a negar a Dios; al contrario, postula la existencia de un ser trascendente, puede igualmente mostrarse indiferente ante el tema, una huida ante  la existencia, y una pereza mental. 

Leyendo acerca de su vida y sin querer hacerle juicio y condenarla , leí que confesó en una entrevista que no tiene hijos porque decidió no tenerlos; o sea, no fue que decidió evitarlos sino, una vez embarazada decidió abortar, de hecho en la entrevista se mostró pro abortista. Esta otra respuesta me dio la pista del acertijo de porqué no sabe nada de Dios. Pensé en la existencia de un agnosticismo menos saludables aún. Como por ejemplo el agnosticismo por conveniencia, en donde la persona prefiere ser indiferente a la búsqueda de la verdad, rayando en una especie de ateísmo práctico, debido a que, de ser cierto lo que el Cristianismo plantea, habría que hacer un cambio de vida que no muy pocas veces es, no sólo incómodo, sino doloroso. Ya lo decía Agustín de Hipona, “Nadie niega a Dios, sino aquel a quien le conviene que Dios no exista”.

Muchos dirán cual mi fijación con esta actriz? mi respuesta: ninguna, no hay ningún deseo de hacer daño ni de exponer, ni juzgar. La entrevista de la actriz fue pública en un programa que ven miles de personas en todo el mundo, ella sola se expuso, ella sola hizo las declaraciones, simplemente me sentí en el deber de aclarar su "agnosticismo".Hay muchas chicas en plena formación, adolescentes rebeldes, confundidas en busca de modelos a seguir en la TV, redes, etc. así que este post vendría a ser como mi derecho a replica, me afectó su declaración y concluyo que sabe de Dios, pero como bien decía Agustín de Hipona no le conviene que exista. 

Quisiera aclarar que, he enfocado el término agnóstico de una manera contemporánea, puesto que dicho término ha ido evolucionando en su significado y aplicación. En otras palabras, los agnósticos de los primeros siglos, no son los mismos  de ahora, los actuales admiten la existencia de una “energía”, un “no sé qué” o un “no sé cómo” que fluye en el Universo y que tiende hacia el bien (un bien muy subjetivo, cabe destacar). 

De manera que, para todos aquellos que dicen ser agnósticos, pero en realidad lo que tienen es temor a ser juzgados por sus actos, les informo que Jesús, el hijo de ese Dios que dices no conocer, dio su vida para salvar la tuya, para redimirte de tus pecados. Invito a todas esas personas que dicen que son  "agnósticos" a dar un desafiante “salto de fe” hacia el estudio de aquello que trasciende las realidades sensitivas . Te sugiero esta oración:

“Señor Jesús, no quiero continuar desconociéndote, se de ti, pero tengo temor de confesarlo . Gracias por morir en la cruz por mis pecados. Te abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Salvador y Señor. Gracias por perdonar mis pecados y darme vida eterna. Toma el control  de mi vida. Hazme la clase de persona que Tú quieres que yo sea.”

lunes, 18 de febrero de 2019

Deja de orar y marcha...


Cuando Moisés intentaba orar frente al mar Rojo el Señor le dijo: No es tiempo de pedir, extiende la vara: "El Señor le dijo a Moisés:--Deja de orar y dile al pueblo que marchen. Extiende tu vara sobre las aguas, y el mar abrirá un sendero delante de ti, y todo el pueblo de Israel podrá cruzar como en tierra seca."

Si ya lo pedimos en oración significa que ya Dios nos escucho, que ya Dios nos dio la vara. Extiéndela y cruza al otro lado, convencido de que ese obstáculo se apartara al hacerlo. No se trata de orar y orar sin cesar, sino de creer que que lo que pediste en oración te fue dado, de moverte en FE. Orar y creer.

Esta vara era el arma de la victoria y la bendición, el Señor se la otorgo a Moisés luego de escuchar su oración. Unida a la palabra de Dios hizo milagros a favor de Israel. Para nosotros hoy día esa vara no representa un objeto como tal, pero si tiene el mismo poder que entonces. Y tenemos ademas lo que junto a la vara obraba maravillas, es decir, tenemos la palabra de Dios.

Muchas veces oramos dudando de si Dios podrá hacerlo. En Marcos 9:22-24 vemos como el padre del muchacho endemoniado le pregunta al Señor en su oración, dudando; "Si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos". Enseguida el Señor le responde: ¿Cómo que si puedo? Para el que cree, todo es posible. ¡Sí creo! —exclamó de inmediato el padre del muchacho—. ¡Ayúdame en mi poca fe! 

Para orar y pedir hay que hacerlo creyendo que al que le estas pidiendo tiene todo el poder de hacer ese milagro,  ya Dios te escucho, te concedió el milagro y te dio el poder de accionar la vara y pasar al otro lado, ese lado donde pediste estar.

Dios le pregunta a Moisés “¿Qué es eso que tienes en tu mano?” Y Moisés se sorprende y le dice “una vara”, una simple y sucia vara con la que apaciento a las ovejas de mi suegro. Quizás en esos momentos Moisés pensó… y para que puede servir esta vara que ya tiene 40 años… un tronco que me encontré y que ya esta desgastado…

Esta vara condujo a Israel en la salida de Egipto. Esta vara se tragó a las varas y culebras del faraón. Esta vara golpeó las aguas del Nilo y toda la corriente del río se transformó en sangre. Se convirtió en un arma invencible contra la dureza del corazón del faraón y dividió en dos el Mar Rojo abriendo un camino salvador en medio de las aguas. Y con esta vara abrió Moisés manantiales de fresca agua en el desierto ardiente. Dios nos enseña a usar y a adaptarnos a lo que tenemos a mano.

Dios quiere que usemos lo que tenemos en la mano. (Éxodos 4:2):Somos como Moisés; “Acostumbrados a tener todas las comodidades” Pero Dios quiere que trabajes con lo que tienes en la mano…Con lo que El te ha dado…Dios puede hacer grandes milagros con poca cosa, y si fuera necesario con nada. (La creación; con su palabra)







martes, 12 de febrero de 2019

El que comete un acto suicida no quiere morir...


Fui durante 17 años esposa de un psiquiatra (QEPD) y viví con él su lucha para sacar a sus pacientes de  la depresión y el suicidio; lo apoyé  cuando a pesar de sus esfuerzos perdió alguno de sus pacientes por esta razón y  desarrollé una especial hacia estas personas. Hace una semana me conmovió la noticia de una chica colombiana que se lanzó de un puente con su pequeño hijo, pero lo que más llamó mi atención fueron los comentarios en donde la tildaban de: “loca”, “irresponsable” entre otros adjetivos, todos descalificativos. Me sentí muy mal por ella, la defendí en las redes, traté de explicarles, y como siempre me llené de frustración… nadie entendió. Ganó el afán de ser juez de la situación sin ninguna empatía.

Luego leyendo Twitter  me topé con @paulinadelrio, presidenta de la fundación José Ignacio, que ayuda a prevenir el suicidio infantil y juvenil en memoria de su hijo mayor. En un hilo ella explicaba lo que yo llevo años diciendo, cito textual una parte del mismo: “la inmensa mayoría de quienes se suicidan no quieren poner fin a su vida sino a un dolor insoportable…” Sentí que alguien entendía mi argumento. En el caso de la chica colombiana me costó mucho hacer entender a quienes me comentaban en tono despótico lo sucedido que quien se quita la vida, no está en su sano juicio, no razona, solo hay dolor y que no debe ser juzgado, no es un suicida, comete un acto suicida.

De hecho la definición de suicida es: "el suicida acaba con su propia vida enajenado por la desesperación". Y que es un enajenado? Persona que tiene trastornadas sus facultades mentales,  esta perturbado. La persona puede estar en un estado de enajenación permanente o puntual, por ende el individuo no es responsable de sus actos.

Y es que hasta religiosamente son juzgados, muchos pastores, católicos y protestantes, se encargan de atormentar aún más a los deudos cerrando las puertas de los templos negándoles los oficios litúrgicos y rechazando dar  sepultura cristiana a estas personas. Lo sabio en estos momentos es no juzgar el acto suicida y ser de verdad hermanos en el dolor.

 El primer pensamiento errado que encontramos es cuando afirman que: “un suicida, al tomar el poder de Dios en sus propias manos, comete un pecado que lo lleva al infierno”. Pero no encontramos ni un pasaje bíblico que afirme esta conclusión. El silencio de la Biblia es justamente para que los vivos no le usurpemos el poder de juzgar a Dios el hecho del suicido, enviando nosotros a las personas a la salvación o a la condenación.
 Al contrario, un pensamiento movido por el amor considera que el suicidio es un acto de una persona movida por la enajenación. Los suicidas no tienen dominio sobre su propia voluntad, la depresión los lleva a anular la conciencia plena de sí y el razonamiento lúcido, no es ni valiente ni cobarde, ni siquiera se puede decir que tomó la decisión porque para tomar una decisión se necesita estar en pleno y efectivo uso de sus facultades mentales.
Nótese que cuando Jesús señala el pecado no señala dónde somos débiles y derrotados; más bien señala dónde somos fuertes, arrogantes, indiferentes y críticos.
Busca en los Evangelios y haz esta pregunta: ¿Sobre quién es más duro Jesús? La respuesta es clara: Jesús es más duro con los que se sienten fuertes, juzgan y no sienten nada por los que están soportando la tormenta.
Fíjense en lo que dice sobre el hombre rico que ignora al pobre que está a su puerta, lo que dice sobre el sacerdote y el escriba que ignoran al hombre golpeado en una zanja, y lo crítico que es de los escribas y fariseos que se apresuran a definir quién cae bajo el juicio de Dios y quién no.
 Sólo una comprensión errónea de Dios puede respaldar la noción desafortunada de que ser quebrantado en la vida al punto de  enajenación y cometer  un acto suicida constituye un pecado.
 Creemos que Cristo Jesús ha dado su vida por todos. En su agonía y su pasión, se une a todos aquellos que sufren. Por su sufrimiento en la Cruz perdona nuestros pecados.




lunes, 14 de enero de 2019

¿Ha cesado para siempre su misericordia? ¿Se ha acabado perpetuamente su promesa?...

"La depresión es una prisión en donde tú eres, tanto el prisionero que sufre, como el cruel carcelero".
Dorothy Rowe

La depresión es una enfermedad, pero no aparece repentinamente.Casi siempre empieza silenciosamente, sin que nos demos cuenta. Comienza como una ligera tristeza, cansancio o apatía y va aumentando conforme pasan los días. Perdemos el interés por las cosas que hacemos y por las que suceden a nuestro alrededor, se alteran nuestros hábitos de sueño y comida y van surgiendo los demás síntomas que la caracterizan.Adquirimos una distorsión cognitiva “Cuando estoy deprimida, no funciona ser lógica ni razonable. Me encuentro a mí misma sumida en la negatividad. Todo es malo y seguirá siendo malo en el futuro. No es que sea cierto, pero es así como estar deprimida hace que me sienta”...

De la misma forma ocurre con la FE, se va desvaneciendo sin que nos demos cuenta, poco a poco. Dejamos de confiar, dejamos de creer en aquel que no ha dejado de tendernos la mano y de concedernos lo que le pedimos. Perdemos el hambre espiritual, las ganas de creer, de hacer. Olvidamos por completo todas las bendiciones que nos rodean, todo lo que hizo y no ha dejado de hacer por nosotros inmerecidamente.

Si volviéramos  nuestra mirada a la cruz, desde ahí podríamos recordar todo lo que Jesús ha hecho , recordar de donde nos sacó, solo de esa manera podríamos recobrar la FE, el hambre, las ganas...

¿Qué tanto nos esforzamos por recordar las palabras de nuestro Señor, las oraciones que nos ha contestado y todo el bien que nos ha hecho? El diablo quiere hacerte olvidar todo lo bueno que Dios ha hecho y hace por ti, ¿lo está logrando?

Tenemos que recordar siempre lo que Dios ha hecho por nosotros. Cuando las crisis llegan a golpear y querer debilitar nuestra fe, recordar lo que Dios ha hecho con nosotros en el pasado nos puede ayudar a que nuestra esperanza crezca y a que vayamos a Él en busca de ayuda y fortaleza para derrotar la depresión.

A ninguno nos gusta recordar nuestros errores o las vergüenzas del pasado, al contrario queremos recordar los triunfos y aciertos. Siendo honestos, si meditamos en todo lo que Dios ha hecho en nosotros y a través de nosotros, ¿qué tanto de eso lo hizo porque lo merecíamos o porque fuéramos personas excepcionales? El apóstol Pablo les pregunta a los cristianos en el capítulo 4 de su primera carta a los Corintios: “¿Qué tienen que Dios no les haya dado? Y si todo lo que tienen proviene de Dios, ¿por qué se jactan como si no fuera un regalo?”

Todo lo bueno que hemos logrado y todo el bien que hemos recibido ¡ha sido solamente por la misericordia y la gracia de nuestro Señor! Fue por su amor por el que fue a una cruz para salvarnos de una eternidad lejos de Él, ¡no tuvimos nada que ver nosotros! Simplemente fuimos el objeto de su inmerecido e inexplicable amor. 

Hubo etapas de mi vida donde tuve que ponerme a traer a mi mente todo el  amor y el cuidado que Dios tenía de mí. Malas decisiones me hicieron entrar en crisis que hacían “borrosa” mi fe así que me puse a buscar porciones de la Biblia y a memorizar la verdad que declaran para contrarrestar muchas mentiras que había dejado asentarse en mi mente. ¡Hasta el día de hoy esas verdades siguen retando y transformando mi manera de pensar! lo que inició como una lectura de la Palabra en busca de declaraciones de paz y estabilidad hoy en día son parte de la fe que me sostiene y alienta.  ¡Encuentra la manera de repetirte las promesas de Dios y su Palabra la mayor cantidad de veces que puedas en el día! Busca no los versículos “más populares” sino aquellos que apuntan a las áreas donde tu fe es más débil, donde tu pasión se reanima, donde tu amor por Dios es reavivado y donde tu fe vuelve a crecer. 

Si no quieres olvidar todo lo que Dios ha hecho en ti crea una bitácora y coloca en lugares donde puedas verlo a menudo, así como haces con los memes graciosos de las redes. Crea memes con las veces que Dios te saco de apuros, te bendijo y te dio su gracia sin siquiera pedirle nada. 

“Pero después me acuerdo de todo lo que has hecho, oh Señor; recuerdo tus obras maravillosas de tiempos pasados. Siempre están en mis pensamientos; no puedo dejar de pensar en tus obras poderosas.” (Salmo 77 )

1        Con mi voz clamé a Dios,
 A Dios clamé, y él me escuchará.
Al Señor busqué en el día de mi angustia;
Alzaba a él mis manos de noche, sin descanso;
Mi alma rehusaba consuelo.
Me acordaba de Dios, y me conmovía;
Me quejaba, y desmayaba mi espíritu. Selah
No me dejabas pegar los ojos;
Estaba yo quebrantado, y no hablaba.
Consideraba los días desde el principio,
Los años de los siglos.
Me acordaba de mis cánticos de noche;
Meditaba en mi corazón,
Y mi espíritu inquiría:
¿Desechará el Señor para siempre,
Y no volverá más a sernos propicio?
¿Ha cesado para siempre su misericordia?
¿Se ha acabado perpetuamente su promesa?
¿Ha olvidado Dios el tener misericordia?
¿Ha encerrado con ira sus piedades? Selah
10 Dije: Enfermedad mía es esta;
Traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo.
11 Me acordaré de las obras de JAH;
Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.
12 Meditaré en todas tus obras,
Y hablaré de tus hechos.
13 Oh Dios, santo es tu camino;
¿Qué dios es grande como nuestro Dios?
14 Tú eres el Dios que hace maravillas;
Hiciste notorio en los pueblos tu poder.
15 Con tu brazo redimiste a tu pueblo,
A los hijos de Jacob y de José. Selah

Dale gracias a Dios por todas las bendiciones que te ha dado, por todo el bien que te ha hecho sin merecerlo, por su amor, su misericordia, su perdón, su libertad, su restauración y ¡tantas cosas más que ha hecho, hace y seguirá haciendo en ti!
Pídele a Dios que te ayude a recordar aquello que ha hecho en ti y que lo has olvidado. 

domingo, 19 de agosto de 2018

DE LA INCERTIDUMBRE A LA FE


No voy a hablar de política ni de economía, pero para nadie es un secreto que este fin de semana el país se sumió en la desesperanza, la frustración e incertidumbre.  Solo se me ocurre como en los grandes desastres naturales que hay que mantener la calma. Por lo general, la mayor parte de las personas tenemos dificultades para mantener la calma en ciertas situaciones. Esto puede verse en muchas ocasiones en las que no somos capaces de reaccionar de una manera adecuada y objetiva, nos deprimimos, perdemos la fe, estallamos en un ataque de desesperanza y aflicción. 

De lo que sí estoy segura es  que no debemos dejarle el control de nuestras emociones a nadie, hay que buscar herramientas que nos den el control y no permitir que otros nos saquen de nuestras casillas con  palabras y  acciones: Se me ocurren dos importantes: Aprender a pensar o no pensar y ser objetivo.

Pensar de otro modo o dejar de pensar:
Cuando nos enfrentamos a una situación difícil debemos estar muy atentos a todo aquello que nos decimos a nosotros mismos, y tenemos que esforzarnos para que este diálogo interior no sea tóxico y contraproducente. Los momentos difíciles en la vida siempre van a estar. Lo que hace la diferencia es como los enfrentas.
Es importante que seamos conscientes de esto, y que además aprendamos a evocar pensamientos que nos ayuden a relajarnos. Entender que el otro no tiene la última palabra independientemente del poder que tenga.
Sabemos que los pensamientos que transitan por nuestra mente repercuten de forma directa sobre cómo nos sentimos, debemos aprender a despejar nuestra mente de todos aquellos pensamientos que puedan acrecentar nuestro malestar y nuestra incertidumbre. Aprender a gestionar nuestro diálogo interno es determinante para poder mantener la calma bajo presión. Solo de esta manera nos adueñamos de nuestras emociones y se las arrancamos al otro.

Ser objetivos: 
Puede que esto suene muy bonito, y muy fácil de decir… “voy a ser objetivo”, pero realmente si nos paramos a reflexionar, aunque sea complicado a veces, hay determinadas formas de pensar que pueden ayudarnos a mantener la calma.
Generalmente ante una situación difícil solemos ponernos creativos pero no de la manera adecuada, nos llenamos la cabeza  de situaciones hipotéticas y perdemos la objetividad, el foco. Nos asustamos más creando escenarios que tal vez no lleguen nunca. 
Al plantearte de este modo la situación, es probable que seas capaz de ser más objetivo y de distanciarte de las implicaciones emocionales de la situación, lo cual puede ayudarte a calmarte y a actuar con mayor serenidad.

Y por último pero más importante no pierdas la FE. Así como te acuestas con la certeza de que despertarás al otro día, con esa misma FE trata esta situación. La esperanza es lo último que se pierde.
La falta de Fe es muchas veces la causa de nuestras angustias. Puesto que vivimos en “tiempos críticos, difíciles de manejar”, es casi imposible no sufrir algún grado de ansiedad, pero ésta  puede debilitarnos y hacernos perder la confianza en Dios.
Por no tener fe, los habitantes de la ciudad donde se crio Jesús, Nazaret, perdieron el privilegio de ver más milagros en su territorio. Nosotros no queremos eso.
Tenemos que procurar que la ansiedad no nos abrume y domine nuestra vida. De ahí la sabiduría de las palabras de Jesús cuando aconsejó: “Nunca se inquieten y digan: ‘¿Qué hemos de comer?’, o ‘¿qué hemos de beber?’, o ‘¿qué hemos de ponernos?’”. A lo que añadió consoladoramente: “Pues su Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas. Sigan, pues, buscando primero el reino y la justicia de Dios, y todas estas otras cosas les serán añadidas” (Mateo 6:25-33).

domingo, 5 de agosto de 2018

VIVIENDO EN LO SOBRENATURAL

¡Aguanta un poquito más, que ya vendrá el alivio! Cuando mires hacia atrás te darás cuenta de cuántas bendiciones te ha dado el Señor y cobrarás fuerza en tu andar para seguir luchando. El agradecimiento te llenará de gozo y entenderás que Dios estuvo todo el tiempo a tu lado y te sostuvo de la mano en los tiempos más difíciles.

Aprende a confiar en la palabra de Dios. Porque “es imposible que Dios mienta, recibimos un firme consuelo quienes hemos buscado la protección de Dios y hemos confiado en la esperanza que él nos ha dado. Esta esperanza mantiene firme y segura nuestra alma...” (Hebreos 6,18-19).

Pase lo que pase, aunque las circunstancias sean adversas y la promesa parece nunca llegar, debemos decir “Dios está haciendo algo” y llegará el momento en que esto “Terminará” y podré experimentar sus promesas en mi vida.

Imagino que Daniel le diría: “Señor yo sé que estás ejecutando un plan, pero no entiendo este cambio, necesito la perspectiva divina”, por eso miró las escrituras, para ver cuál era la visión de Dios de las cosas. “Necesito que Dios me revele lo que está haciendo” no se conformó con su visión desoladora.

Cuando Jesús marchaba con sus Discípulos y les decía es necesario que el hijo del hombre se muera que resucite al tercer día, y sale Pedro y dice, No permitas que tal cosa te suceda y Jesús le dice, apártate de mí Satanás. Jesús tenía la perspectiva divina de su sufrimiento, Pedro tenía la humana que significa pérdida y dolor.

Aunque nos duela el sufrimiento, la perspectiva divina nos da la capacidad de avanzar. Si estamos todo el tiempo quejándonos, es porque tal vez no tengamos la perspectiva divina en nuestra vida. 

Tengamos, pues, paciencia, como el labrador que espera recoger la preciosa cosecha, que tiene que aguardar con paciencia las temporadas de lluvia” (Santiago 5,7-8).

Necesitamos estar bien conscientes de las diferencias entre las dos perspectivas; la humana y la divina. Habacuc aprendió esa  lección. Cuando miró la vida desde un punto de vista terrenal, le pareció que Dios era indiferente ante la maldad que invadía a la sociedad (Habacuc 1:2-4). Pero el Señor le dio una perspectiva divina y le mostró que la vida es más de lo que parece. Las acciones de los seres humanos no pueden desviar los propósitos de Dios (2:3). 

La perspectiva humana aparece siempre en conexión con un cierto fin, y es este fin el que la limita; en cambio la  divina, es ilimitada. Debemos entender que Dios nos creó para ser reyes sobre el reino terrenal. Lo primero que Dios le dio al hombre fue territorio. Luego nos dio autoridad. Él nos dio la tierra y la tierra fue creada para dar al hombre la realeza de la legitimidad. 

Entonces si él te hizo dueño de la tierra y te dio legitimidad ¿Por qué no reinar? Porque para eso debemos movernos  fijándonos en esta perspectiva divina, ilimitada y no en la perspectiva humana limitada y cruel.  

Cuando quieres vivir en un nivel sobrenatural, desecha la razón, ¡déjala de lado! Deja de racionalizar lo que pudiera ser, lo que es. 

Si tú quieres vivir en un nivel sobrenatural, tendrás que vivir por encima de la razón, porque la fe supera a la razón. No se trata de no pensar, pues la razón es necesaria para un montón de cosas, pero para vivir y moverse en lo sobrenatural, para obtener la perspectiva divina, para recibir el poder sobrenatural de Dios y hacer su obra sobrenatural tendrás que moverte por  Fe y no por la razón.

domingo, 17 de junio de 2018

Dios no dijo que viéramos a través de nuestros ojos, sino a través de " la visión "


Dios no dijo que viéramos a través de nuestros ojos, sino a través de " la visión " Dios le dijo a Abraham: "Mira la tierra desde donde estás". Es decir: tienes que identificar donde estás antes de intentar ir a ninguna parte. Tienes que reconocer tu posición. Y luego Dios continua diciendo: "Mira hacia el sur, hacia el norte, al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre” Queda claro que la visión de la que habla Dios debía expandir esos límites.

Establecer la calidad de este mensaje es primordial. Habla de expandir  a la gente, no de conformarla a su estado. Todo lo que hemos  recibido estuvo muy bueno, pero hay que seguir adelante, buscando más, con esto no  alcanza. La gloria de hoy, me da para celebrar hoy. Ya mañana, no estoy celebrando lo que hice ayer. Olvidado lo que está atrás, seguimos hacia adelante.

La visión no es algo que nosotros queremos construir. Dentro de una visión hay estrategias y entonces es de allí que salen cosas que Dios pone en nuestro corazón hacer.

Primero que nada debemos reconocer nuestra posición: "Mira la tierra desde donde estás". El problema es que mucha gente no reconoce que necesitan cambio y quieren echar todo el mover presente encima de métodos y estructuras y fundamentos falsos.

Dios le dice: “mira hacia el sur, hacia el norte, hacia el este y el oeste”.  La verdadera visión debe expandir los límites mentales de la gente. Cuando hay visión, la gente se atreve a hacer lo que normalmente la mentalidad no le permite. ¡Uy! ¡No! ¡No puedo hacer eso! – ¿Cómo voy a cambiar tan drásticamente mi vida? -Basta- La verdadera visión rompe con el “no se puede”. Hay que atreverse.

Él dice: “toda la tierra que ves, te la daré a ti”. Es importante verlo. Si no lo vemos, no la poseemos. Dios nunca nos va a pedir que hagamos algo que no podamos alcanzar. Y cuando nos lo pide, nos imparte lo que necesitamos para poder hacerlo. Cuando Dios dice: sé fuerte, no nos está pidiendo fuerzas, nos la está dando.

Le dijo a Abraham: “camina la tierra a lo ancho de ella”. La visión es administrar deliberadamente por acción humana. Si no caminamos, lo que vimos, no lo hacemos.

Moisés movió la tienda. Tenemos que levantar la tienda, cambiar su posición. Si el estado inicial era que no teníamos visión, empezar una visión va a cambiar todo lo que somos. Si queremos lograr algo que nunca tuvimos, vamos a tener que hacer algo que nunca hicimos. Tenemos que mover la tienda. La tienda puede ser la posición de revelación, las relaciones, la perspectiva, el carácter.

Reformar la mente para que podamos entender cuál es la voluntad buena, agradable y perfecta de Dios para nuestras vidas. Nuestra posición es la que determina la visión. Si tenemos los ojos puestos en lo de acá, no podemos tener una visión clara de lo de allá.

Que hoy la visión determina que se tenga que hacer tal o cual cosa, no es obstáculo para que mañana, la misma visión, disponga que se tenga que hacer otra cosa. Una visión es móvil, progresiva, siempre se está mudando; si no lo hace, no es visión, es ambición de alguien.

Como lo es el caso de Lot que levantó sus propios ojos. Es decir: vio una realidad distorsionada. Visión no es algo que queremos, que preparamos porque lo vimos. Este es alguien que edifica su propio mundo. Yo quiero esto, yo quiero aquello, me gustaría tener esto, me gustaría tener aquello, esta es mi visión. Esto no es visión. Él levantó sus propios ojos.

El caso de Lot, el sobrino de Abraham, nos muestra cuán riesgoso puede ser confiar en lo que ven nuestros ojos. Para evitar divisiones familiares, prefirieron repartirse la tierra donde estaban. Abraham fue algo generoso, dejo que su sobrino Lot fuera quien escogiera a donde quería posar, y el habitaría en otro territorio.

Y eso fue lo que pasó, nos dice la escritura que Lot, alzó sus ojos, y vio lo que más le traería más beneficios. Y aunque aparentemente fue una sabia elección, tiempo después (Gen. 19), Lot tuvo que salir corriendo de la tierra que él mismo había escogido, y quedar sin ninguna posesión. De la misma forma, nos puede ocurrir al elegir lo que más nos atrae, o al ver solo lo que queremos ver.

Así como no todos los oídos son sensibles y educados para captar la belleza expresiva de la música, ni el arte, así también es necesario que nuestros oídos estén afinados y en sintonía con  Dios para percibir lo que el Señor nos revela, el camino, la obra y la meta a la que nos llama. Más importante que la claridad de la visión, es el hecho de que realmente provenga de Dios y no de nuestra imaginación.


lunes, 15 de enero de 2018

Cuando se pierde la esperanza, se debilita el corazón…

Pero un deseo alcanzado es un árbol de vida. Proverbios 13:12
La esperanza tiene un gran enemigo y ese no es otro que su antónimo “La desesperanza”, la pérdida de la esperanza, ese vacío interior, que nos lleva a pensar que ya no queda nada en el desierto por el que nos sentimos rodeados, que no hay luz al final del túnel, que todos nuestros esfuerzos son en vano. Cuando esta sensación nos invade, surgen las dudas, ¿para qué seguir esforzándome?, ¿para qué seguir levantándome cada día? Las personas que han tenido esta emoción sienten que no pueden con sus labores, con su día a día, con sus obligaciones, que quizás la mejor solución es abandonarse para dejar de sufrir.
Este flagelo  nos pone una venda en los ojos y nos va quitando las fuerzas y las ganas. No nos deja ver más allá de la nube negra que nos está tapando la luz: nos dice al oído que esto no pasará, que no mejorará, que todo está acabado y que solo nos queda resignarnos a vivir así. Pero como todo lo que es irreal, hay manera de afrontar la desesperanza y derrotarla.
La desesperanza es astuta, conoce los miedos y las debilidades de su presa, de aquel al que ataca y se alimenta de ellos. Por eso debemos estar atentos cuando la intrusa intenta invadir nuestra mente, y no solo revolotear sino que pretende hacer nido en nuestras cabezas.
Quizás no podamos ver más allá de nuestra circunstancia: cuando estamos a oscuras cuesta ver la luz al otro lado. Sin embargo, nosotros mismos podemos llegar a ser un foco muy poderoso de luz si damos con la clave para “encendernos” y así logramos que la desesperanza huya de nuestra vida.
Hay muchas maneras de enfrentarla y una de las cosas que debemos hacer es recordar que somos más importantes que la situación actual, que ya hemos  pasado por situaciones duras antes y que hemos  sabido superarlas.
Tú sobre todo eres tu fe, de ahí que sea tan importante que la mantengas. Piensa que nuestra mente trabaja con lo que nos sucede, pero todavía trabaja más con lo que piensa que sucederá. Somos muy creativos pensado negativamente sobre lo que creemos que sucederá. Y no somos lo que pensamos somos lo que creemos, y así como pensemos nos será dado.
 “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”, dice la Biblia. ¡Tú eres tal como piensas! Dios tiene un problema grande con nuestros pensamientos; nuestros pensamientos no lo dejan hacer con nosotros lo que Él quiere. Dios no le ha puesto límite alguno a la fe. Pero nuestros pensamientos le ponen límites a Dios y a la fe. … si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible” (Mateo 17:20).
¿Por qué no podemos? ¡Es por causa de la mentalidad de mosquito que tenemos! Si tu pensamiento no acompaña el pensamiento de Dios, no podrás derrotar la desesperanza. Te invito a que desde hoy mires las oportunidades, búscalas, créalas y deja las circunstancias a Dios.

Les comparto estas líneas de esperanza de Mahatma Gandhi:

“Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente pierda la esperanza.
Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio.
Voy a seguir construyendo, aún cuando otros destruyan.
Voy a seguir hablando de paz, aún en medio de una guerra.
Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad.
Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha.
Y seguiré gritando, aún cuando otros callen.
Y dibujaré sonrisas, en rostros con lágrimas.
Y transmitiré alivio, cuando vea dolor.
Y regalaré motivos de alegría donde solo haya tristezas.
Invitaré a caminar al que decidió quedarse.
Y levantaré los brazos, a los que se han rendido.
Porque en medio de la desolación, habrá un niño que nos mirará esperanzado, esperando algo de nosotros.
Y aún en medio de una tormenta, por algún lado saldrá el sol.
Y en medio del desierto crecerá una planta.

Siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonría y una mariposa que nos brinde su belleza”.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

El que tenga oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

"Ésta es la revelación de Jesucristo, que Dios le dio para mostrar a sus siervos lo que sin demora tiene que suceder. Jesucristo envió a su ángel para dar a conocer la revelación a su siervo Juan,quien por su parte da fe de la verdad, escribiendo todo lo que vio, a saber, la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. Dichoso el que lee y dichosos los que escuchan las palabras de este mensaje profético y hacen caso de lo que aquí está escrito, porque el tiempo de su cumplimiento está cerca." Apocalipsis  1: 2-3

1) A la iglesia de Efeso:
Tengo en tu contra que has abandonado tu primer amor. ¡Recuerda de dónde has caído! Arrepiéntete y vuelve a practicar las obras que hacías al principio. Al que salga vencedor le daré derecho a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios.

2) A la Iglesia de Esmirna:

No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.

3) A la Iglesia de Pergamo:

Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación...¡Arrepiéntete!
Al que salga vencedor le daré del maná escondido, y le daré también una piedrecita blanca en la que está escrito un nombre nuevo que sólo conoce el que lo recibe.

4) A la Iglesia de Tiatira:

Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse. El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

5) A la Iglesia de Sardis:

Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios..Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.¡Despierta! Reaviva lo que aún es rescatable
El que salga vencedor se vestirá de blanco. Jamás borraré su nombre del libro de la vida, sino que reconoceré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles.

6) A la Iglesia de Filadelfia:

Aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. Aférrate a lo que tienes, para que nadie te quite la corona.
Al que salga vencedor lo haré columna del templo de mi Dios, y ya no saldrá jamás de allí. Sobre él grabaré el nombre de mi Dios y el nombre de la nueva Jerusalén, ciudad de mi Dios, la que baja del cielo de parte de mi Dios; y también grabaré sobre él mi nombre nuevo.

7) A la Iglesia de Loadicea:

Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente!...sé fervoroso
Al que salga vencedor le daré el derecho de sentarse conmigo en mi trono, como también yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.

Cada una de las siete iglesias, describe situaciones que pueden encontrarse en la Iglesia en cualquier tiempo de la historia.  Nuestro enfoque debe centrarse en el mensaje que Dios nos da a través de las siete iglesias.

(1) Efeso (Apocalipsis 2:1-7) – la iglesia que había dejado su primer amor (2:4).
(2) Esmirna (Apocalipsis 2:8-11) – la iglesia que sufriría persecución (2:10).
(3) Pérgamo (Apocalipsis 2:12-17) – la iglesia que necesitaba arrepentirse (2:16).
(4) Tiatira (Apocalipsis 2:18-29) – la iglesia que tenía una falsa profetisa (2:20)
(5) Sardis – (Apocalipsis 3:1-6) – la iglesia que se había quedado dormida (3:2).
(6) Filadelfia (Apocalipsis 3:7-13) – la iglesia que había perseverado pacientemente (3:10).
(7) Laodicea (Apocalipsis 3:14-22) – la iglesia con una fe tibia (3:16).

Si leen en la biblia los mensajes se darán cuenta que todos tienen una maravillosa estructura:

1.      La salutación al “ángel” de la iglesia de parte de Cristo (presente en cada caso)
2.      Un reconocimiento a la iglesia por su fidelidad y buenas obras (ausente únicamente en el caso   
         de Laodicea). En cada caso Cristo dice, “Yo conozco tus obras”.
3.      Una denuncia de su pecado (presente en cada caso menos los mensajes a Esmirna y Filadelfia).
4.      Una exhortación a la iglesia (presente en cada caso).
5.      Una advertencia a la iglesia (presente en cada caso menos los mensajes a Esmirna y Filadelfia).
6.      Una promesa de recompensa (presente en cada caso).
7.      El refrán, “El que tenga oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.

El estudio de los mensajes a las siete iglesias nos permite oír “lo que el Espíritu dice a las iglesias”. Nos dice que Cristo está con su pueblo, pues camina entre las iglesias y conoce su condición, su obras, sus logros, sus desafíos y sus faltas. 



miércoles, 15 de noviembre de 2017

SOY UNA VOZ QUE CLAMA EN EL DESIERTO

"¿Tú, quién eres?… ¿Qué dices de ti mismo?…le preguntaron a Juan. Yo soy una voz que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor."Juan 1:23

 “Soy una voz que clama en el desierto”. 

Reflexionado sobre cada palabra; Juan como una VOZ, él era un hombre con un mensaje. DESIERTO; Además de arena, una que otra vegetación xerófila; cactus con poros o espinas, si bien es cierto que hay vegetación, no es una vegetación agradable, pasan mucho trabajo con el agua para mantenerse en pie, vivas. 

Juan llevaría el mensaje donde otras voces habían sido calladas. ¡Y donde han sido calladas esas voces? ¿En qué desierto? ¿Qué clamaría Juan?: 

NIÉGATE A TI MISMO: En un desierto de halagos; dejar las prácticas que ensucian tu interior, cosas que sabemos que están mal y las seguimos haciendo. Vida de auto-disciplina y negación de mí mismo.
ENMIÉNDATE: En un desierto de satisfacciones propias. Por mucho tiempo, la gente había creído que Dios los recibiría simplemente porque eran judíos, pero no era así, el mensaje de Juan era para despertarlos. Les estaba diciendo, que si no enmendaban su vida, no serían «aptos para el reino de Dios».
CREE: En un desierto de dudas. En un mundo de incredulidad y escepticismo, todavía necesita oírse la llamada fuerte y sonora de Juan clamando: ¡Jesús es el Hijo de Dios! ¡Él es la única esperanza del hombre!
Se HUMILDE: En un desierto de orgullo y soberbia. 
Se VALIENTE: En un desierto de temor. La valentía para denunciar el pecado, donde  se encuentre; la valentía para acercarnos a la gente y hablar lo que la gente necesita oír, no necesariamente lo que desea oír.

¡Hay tantos desiertos ¡. En cada uno de ellos de ellos necesitamos escuchar  esa voz que clama. Cómo pudo Juan ser tal voz? ¿Cuál fue su secreto? 

Estaba consagrado al Señor y a hacer la voluntad de Este. Por lo tanto, se atrevió a ser diferente. Estuvo dispuesto a hablar allí donde a otras voces se les hizo callar. Que Dios nos permita escuchar ese clamor que nos indica el desierto en el que estamos y del que debemos saliry ayudar a otros con nuestro franco clamor.  

viernes, 10 de noviembre de 2017

El carácter de Jesús es el filtro…

No debemos llamarnos cristianos, ni aceptar que otro diga que es cristiano sino escudriñamos el carácter propio y el del otro, ¿Qué carácter tenemos? ¿Tenemos acaso el carácter de Cristo? ¿Cómo sabemos si lo tenemos? 

Desarrollar el carácter de Cristo es la tarea más importante de la vida, porque es la única cosa que vamos a llevar con nosotros a la eternidad. Jesús lo dejó bien claro en Su Sermón de la Montaña en que la recompensa eterna en el Cielo estará basada en el carácter que desarrollamos y demostremos aquí en la tierra; mansos de espíritu, humildes, misericordiosos, de corazón puro, pacíficos... 

Esto significa que el objetivo de toda nuestra enseñanza debe ser cambiar vidas, no solamente proveer la información. Pablo le dijo a Timoteo que el propósito de su enseñanza era desarrollar el carácter de aquellos a los que enseñó: “Debes hacerlo así para que el amor brote de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera” (1 Timoteo 1:5). 

Dios construye el carácter en nuestras vidas permitiendo experimentar situaciones en las que somos tentados a hacer exactamente lo contrario a tener un carácter de calidad. El desarrollo del carácter siempre involucra una elección. Cuando tomamos la decisión correcta, nuestro carácter se está forjando, crece y se asemeja al de Cristo.

Las cualidades del carácter de Cristo, las enumera Pablo en Gálatas (5:22-23): “En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. 

Cada vez que elegimos responder a una situación a la manera de Dios, en vez de seguir nuestra inclinación natural, desarrollamos el carácter. Por esta razón, Él permite todo tipo de circunstancias en la formación del carácter: conflicto, decepciones, dificultades, tentaciones, tiempos de sequía y esperas.

El carácter de Cristo es un filtro que nos permite reconocer quienes están realmente en ese camino, quienes de todos los dicen llamarse cristianos realmente lo son, se puede reconocer a un cristiano fácilmente; Mira sus frutos, escucha lo que dice y por un momento imagina a Jesús hablando de esa manera. Pregúntate: ¿Cómo habría actuado Jesús ante esta situación? Identifica de esta manera si la persona que tienes al lado es realmente un cristiano. ¿Tiene su carácter? ¿Actúa como él lo habría hecho? ¿Su vida tiene frutos? 

“Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente PURA, después PACÍFICA, AMABLE, BENIGNA, llena de MISERICORDIA y de BUENOS FRUTOS, sin INCERTIDUMBRES ni HIPOCRESÍA”.

El único requisito para comprender las características de la Sabiduría Divina, y tomar decisiones firmes en el Señor, están este versículo de Santiago 3:17.

Cuando confrontamos una decisión importante, cuando queremos confiar en alguien, relacionarnos con alguien, siempre vale la pena comparar con este pasaje. Si todas las características mencionadas en ese texto concuerdan con lo que nos proponemos hacer, la decisión probablemente es correcta. Si la persona con la que nos relacionamos, pareja, amistades o guía espiritual nos da  paz y buenos frutos, si sentimos que crecemos en lugar de mermar, entonces viene de Dios, la fuente de toda sabiduría, nunca pasa por alto alguna de estas características. “Si te da paz, es de Dios”.

sábado, 7 de octubre de 2017

Halloween y las incoherencias en la educación de los niños…

Halloween se inicia en Irlanda, como fiesta pagana de los Celtas cuyo motivo era "fin de la luz" y el "inicio de la oscuridad", nadie que ame a Dios representado por la Luz celebraría la llegada de la oscuridad y las tinieblas representado por Satanás. En fin, Halloween es una fiesta en honor a las tinieblas, se abría el velo que separaba el mundo humano del sobrenatural, y los espíritus, buenos y malos, vagaban por la Tierra. Como se pensaba que las almas de los muertos regresaban a sus casas, las familias sacaban comida y bebida para sus visitantes fantasmales con la esperanza de apaciguarlos y protegerse del mal.

De modo que cuando hoy día los niños disfrazados de fantasmas, brujas, muertos y afines van de casa en casa en Halloween amenazando con una travesura si no se les da una golosina, están perpetuando inconscientemente los antiguos ritos de la fiesta de Samhain. Que se  trataba de una fiesta  en honor  a la muerte, y no a la vida.

Y sin llegar a ser religiosa o puritana me preocupa el hecho de que la brujería está creciendo hoy de manera alarmante en la población. Es alarmante  el estado de corrupción espiritual en que se encuentra la sociedad. Ya no se da mucho valor a los principios morales y espirituales que heredamos de nuestros padres y abuelos.

Ésta celebración involucra a los niños en ritos que en el mejor de los casos no vienen de la luz y que en definitiva los adentran en el conocimiento de lo que significa el mundo de las tinieblas con los preparativos para dicha fiesta. Cuando a los niños se les enseña que está bien jugar con la oscuridad, con esqueletos, máscaras tenebrosas, gatos negros, sangre, brujería, adivinación, muertos etc., también se le introduce al virtual mundo de ritos ocultistas. De donde creen que viene luego el querer vestirse y actuar como un adolescente sin vida, la moda dark o punkgótico, la filosofía punk, obscura. ¿Dónde conocieron ese mundo?

En Disney, Halloween se apodera de California Adventure Park con "aterradoras" decoraciones que observas en la misma entrada principal donde te recibe la gigantesca silueta de Oogie Boogie,  que pareciera que cobra vida, pues te habla desde el momento que ingresas al parque. Te recibe en la entrada con su aterradora voz te ofrece la bienvenida y hasta te da la impresión de que desata una bandada de murciélagos que pareciera que van volando sobre ti, Oogie se autonombra "sombra enemiga del astro rey que llena tus sueños de terror" es un saco gigante, que contiene millones de insectos en su interior y, tal y como explica en su canción, le encanta apostar (haciendo trampa), especialmente cuando las vidas de otros están en juego.

Cuando las cosas de de la oscuridad  parecen normales para los niños, ¿Qué esperanza tenemos de que en el futuro estos niños puedan discernir apropiadamente entre el bien y el mal?
Por otro lado no hay coherencia en las enseñanzas que damos a nuestros hijos en estas fiestas los niños se disfrazan de brujas, vampiros, fantasmas, muertos, esqueletos, etc. los padres favorecen este tipo de fiesta y que jueguen con elementos de muerte. Pero son ellos mismos los que, cuando muere un familiar, los apartan para que no vean al familiar muerto. Está claro que la pedagogía se resiente por falta de lógica.

También solemos enseñar a nuestro niños a no aceptar “nada” de un extraño, en especial dulces y caramelos con los que son seducidos en la calle por personas inescrupulosas, pero el día de Halloween todo está permitido, se lleva al niño a estirar su mano de puerta en puerta recibiendo “golosinas” de parte de extraños, ¿Qué tal y uno de esos habitantes le ponga el ojo a tu hijo y el niño la próxima vez que pase por su puerta sienta que puede tomar esa “golosina” que su progenitor le permitió que tomara en una ocasión, solo que esta vez no sería con las mismas intensiones, ni estarías tu presente? Definitivamente no hay coherencia en lo que se piensa y lo que se hace.


Termina el día de Halloween y llegó la hora de dormir, ¿Como les devuelves la paz?  ¿Los pasas de lo profano a lo divino con una oración? O les cantas el jingle: “Duérmete niño, duérmete ya, que viene el coco y te comerá”.

viernes, 15 de septiembre de 2017

El perro muerto

Un breve cuento de León Tolstoi "El perro muerto":  Jesús llego una tarde a las puertas de una ciudad   e hizo pasar a sus discípulos para preparar la cena, se interno en las calles hasta llegar al mercado y vio un grupo de personas en un rincón, observando algo tirado en el suelo ,era un perro muerto,tenia una cuerda atada al cuello y estaba todo lleno de lodo, se veía que lo habían arrastrado por el lodo, el espectáculo era dantesco, repugnante y todos los que estaban mirando con desagrado comentaban algo, uno decía: "esto ensucia el aire"; otro  "este animal putrefacto estorba en la vía" otro "las orejas están llenas de sangre, da asco "

En eso Jesús les escuchó, y dirigiendo una mirada de compasión al animal inmundo,dijo: -"Sus dientes son más blancos y hermosos que las perlas" -.Entonces el pueblo, admirado, volteo a verlo y comentaron :
-¿Quién es éste? Es Jesús de Nazaret ¡Sólo Él puede encontrar de qué condolerse y hasta algo que alabar en un perro muerto...! Y todos, avergonzados, siguieron su camino,postrándose ante el Hijo de Dios.

Este cuento nos invita a ver siempre el lado optimista, el lado positivo de las cosas y el lado que tiene la belleza. Este cuento sin querer se ha convertido a lo largo de mis años en mi filosofía de vida, ante cualquier aflicción o espectáculo dantesco de la vida, siempre le doy vueltas a la situación hasta encontrar ese lado bonito  y desecho el lado feo ,siempre busco "los blancos y hermosos dientes del perro", por más cruel, fea y pestilente que sea la situación, mis ojos siempre se dirigen a los "blancos y hermosos dientes del perro", en la aflicción, busco los " blancos y hermosos dientes del perro".

No fui yo quien te visitó

Esta mañana reflexionaba acerca de algo que me ocurrió ayer, desde que pasó, no pude dejar de repetir en mi mente estas palabras: “No fui yo quien te visito”. Estaba en mi hogar con la chica que me ayuda a limpiar y teníamos todo revuelto, sillas patas arriba, muebles arrinconados, en fin, todo el escenario típico de quien “limpia a fondo” su casa, tocaron el timbre, y cuando me asome a la puerta era una persona , a la que decidí un día no invitar más a entrar a mi casa, ¿la razón? Cada vez que lo hacía me dejaba inquieta, no traía paz a mi hogar sino todo lo contrario, y no escuchaba mis exhortaciones acerca de que si lo que iba a decir no era agradable, no edificaba y no construía, no debía decirlo,  por lo que decidí no escucharla más y mucho menos recibirla.

El caso es que después de mucho tiempo, ayer de nuevo  toco a mi puerta, no pretendía dejarla entrar pero utilizo un recurso seductor,  una “llave maestra” manipulo mi corazón diciéndome que se trataba de  una emergencia y no tuve corazón para dejarla afuera, así que le abrí , ella entró, consiguió una silla que no estaba volteada en medio del desorden y se sentó, yo en vista de que no decía cual era la emergencia seguí haciendo mis labores esperando a que ella hablara, pues ni una cosa ni la otra, de pronto ella rompe el silencio para decirme “Estás como María” refiriéndose al pasaje bíblico:  “Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres... Lucas 10:38-42. Que dicho sea de paso no era María como me llamó ,  la afanada era Marta, pero yo entendí lo que quiso decir, me sentí mal y hasta solté la escoba para escucharla atentamente, pero seguía sin decir nada interesante, yo continué esta vez sí ,como Marta Cocinaba, cocía, limpiaba, total que se aburrió de verme limpiar y se fue como vino sin nada edificante que comentar y no había tal emergencia.

Hoy después de haber pasado un día reflexionando me di cuenta que ni yo estaba como Marta ni era Jesús el que me había visitado, pero ¿A qué viene toda esta exposición? A que no es la primera vez que me pasa, que alguien venga en nombre de Jesús a reclamar mi atención, que alguien se valga de una investidura cristiana para darle credibilidad y peso a sus palabras, entre las muchas veces que me ha pasado una de las más notables me pasó también hace muchos años con un pretendiente, cuya carta de presentación era que seguía a Jesús, y hasta una columna en un diario famoso tenia que se llamaba “Las sandalias del pescador” escribía cosas sublimes sobre Jesús y con esa llave maestra intentó atraer mi atención por un tiempo, seducirme, hasta que me di cuenta de quién era realmente, y era el mismo demonio disfrazado de oveja.

Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor... Y entonces les declararé: “Jamás os conocí; apartaos de mi, los que practicais la iniquidad.” Mateo 7:21-23. Este, es uno de los textos más duros de la Biblia. Al final Jesús sentenciará a los “hacedores de maldad”. La sentencia más horrible que alguien pueda escuchar es que el propio Señor le diga: “Nunca os conocí…”.

Tenemos que aprender a reconocer cuando alguien viene a nosotros en el nombre de Jesús, en cualquier ámbito de la vida,  como estos personajes que mencioné anteriormente, a estos lobos hay que despojarles del disfraz de oveja, hay que quitarles esa ropa, hay que aprender a identificar  y reconocer al impostor:

Ataviados de piedad: Y en eso consiste su engaño, porque al principio no vemos nada malo. Nos puede seducir la forma de hablar, como cantan, como hablan de Jesús, y hasta la forma cómo nos tratan. Todo esto pudiera ser parte de su ropaje y eso dificulta conocer lo que llevan por dentro. El  reto que tenemos por delante es que podamos quitarle a los engañadores la piel de oveja,  para que veamos  al lobo que está debajo. 

Una falsa espiritualidad: Para entender esto tenemos dos personajes Bíblicos: Caín y Abel ¿Cuál fue la situación de estos dos hermanos? Ambos vinieron al culto. Ambos ofrecieron sus ofrendas. Ambos adoraron. Pero en uno, su ofrecimiento fue solo para aparentar. Presentó el fruto de sus manos, pero no del corazón. Suelo decirle a mis hijos que no se dejen deslumbrar por lo grande que se fijen en el detalle, ese que siempre se descuida y se deja al descubierto, esas pequeñeces a las que el impostor no le pone el cuidado necesario, pues está pendiente de lo que se ve.

El carácter de Jesús: Jesús era una persona mansa, compasivo, humilde, empático, determinado, valiente, franco, directo… Mateo 11:29.  Me deje engañar momentáneamente, pero reflexionando me dije, pero si no era Jesús quien me visitó y de paso ni siquiera tiene el carácter de Jesús como para ser un emisario de él, y tampoco traía un mensaje como para hacer como María y sentarme a escucharla, enseguida deje de sentirme mal  pensando que me había portado como Marta. Con el “pretendido pretendiente”, pude quitarle el disfraz de oveja pues lo que  escribía no se correspondía con su actuar, trataba muy mal a las personas que por alguna razón le servían, era soberbio... Definitivamente no tenía el carácter de Jesús, todo lo contrarío era demoníaco.

Los frutos: "Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?…Mateo 7:15” y es muy cierto esta es otra manera de reconocerlos “por sus frutos” ninguno de los personajes en cuestión tenía frutos, es más, son de esas personas que pasa el tiempo y no aprenden nada, no les ves ningún crecimiento espiritual, algo que resaltar, una mejoría en su carácter, algún camino recorrido que haya florecido. El en renglón de los  malos hombres, éstos no pueden producir uvas ni higos. Lo que ellos al final producen son espinos y abrojos. Esto es: mala hierba, cuyo resultado será ser llevados al horno para ser quemado, si te fijas  podrás ver esa maleza en lugar de frutos.


Cuando el Señor se va acercando al final del Sermón del Monte, nos advierte sobre la importancia de estar en guardia para no ser seducidos  por los engañadores. Para ello utiliza la figura de los “lobos vestidos de ovejas”. ¿Qué   hacemos cuando al intentar entrar a una casa vemos un letrero que dice “Perro bravo?”. Tendríamos que ser muy despistados para  no tomar en cuenta esa advertencia. Pero, ¿Y  si en lugar de un perro encuentras  un  lobo en el patio? ¿Saltarías la cerca para acariciarle la cabeza?¿ Obviarías la advertencia de “ten cuidado” ¿La palabra “guardaos”, que usa el Maestro, equivale a decir: “tenga cuidado”, “sea precavido” con ellos. Ellos vienen con una vestimenta de oveja. La idea es que al vestirse así no despiertan sospecha.  Al vestirse como ovejas logran que con su camuflaje no  sean descubiertas  sus reales intenciones.