miércoles, 29 de noviembre de 2017

El que tenga oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

"Ésta es la revelación de Jesucristo, que Dios le dio para mostrar a sus siervos lo que sin demora tiene que suceder. Jesucristo envió a su ángel para dar a conocer la revelación a su siervo Juan,quien por su parte da fe de la verdad, escribiendo todo lo que vio, a saber, la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. Dichoso el que lee y dichosos los que escuchan las palabras de este mensaje profético y hacen caso de lo que aquí está escrito, porque el tiempo de su cumplimiento está cerca." Apocalipsis  1: 2-3

1) A la iglesia de Efeso:
Tengo en tu contra que has abandonado tu primer amor. ¡Recuerda de dónde has caído! Arrepiéntete y vuelve a practicar las obras que hacías al principio. Al que salga vencedor le daré derecho a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios.

2) A la Iglesia de Esmirna:

No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.

3) A la Iglesia de Pergamo:

Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación...¡Arrepiéntete!
Al que salga vencedor le daré del maná escondido, y le daré también una piedrecita blanca en la que está escrito un nombre nuevo que sólo conoce el que lo recibe.

4) A la Iglesia de Tiatira:

Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse. El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

5) A la Iglesia de Sardis:

Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios..Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.¡Despierta! Reaviva lo que aún es rescatable
El que salga vencedor se vestirá de blanco. Jamás borraré su nombre del libro de la vida, sino que reconoceré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles.

6) A la Iglesia de Filadelfia:

Aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. Aférrate a lo que tienes, para que nadie te quite la corona.
Al que salga vencedor lo haré columna del templo de mi Dios, y ya no saldrá jamás de allí. Sobre él grabaré el nombre de mi Dios y el nombre de la nueva Jerusalén, ciudad de mi Dios, la que baja del cielo de parte de mi Dios; y también grabaré sobre él mi nombre nuevo.

7) A la Iglesia de Loadicea:

Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente!...sé fervoroso
Al que salga vencedor le daré el derecho de sentarse conmigo en mi trono, como también yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.

Cada una de las siete iglesias, describe situaciones que pueden encontrarse en la Iglesia en cualquier tiempo de la historia.  Nuestro enfoque debe centrarse en el mensaje que Dios nos da a través de las siete iglesias.

(1) Efeso (Apocalipsis 2:1-7) – la iglesia que había dejado su primer amor (2:4).
(2) Esmirna (Apocalipsis 2:8-11) – la iglesia que sufriría persecución (2:10).
(3) Pérgamo (Apocalipsis 2:12-17) – la iglesia que necesitaba arrepentirse (2:16).
(4) Tiatira (Apocalipsis 2:18-29) – la iglesia que tenía una falsa profetisa (2:20)
(5) Sardis – (Apocalipsis 3:1-6) – la iglesia que se había quedado dormida (3:2).
(6) Filadelfia (Apocalipsis 3:7-13) – la iglesia que había perseverado pacientemente (3:10).
(7) Laodicea (Apocalipsis 3:14-22) – la iglesia con una fe tibia (3:16).

Si leen en la biblia los mensajes se darán cuenta que todos tienen una maravillosa estructura:

1.      La salutación al “ángel” de la iglesia de parte de Cristo (presente en cada caso)
2.      Un reconocimiento a la iglesia por su fidelidad y buenas obras (ausente únicamente en el caso   
         de Laodicea). En cada caso Cristo dice, “Yo conozco tus obras”.
3.      Una denuncia de su pecado (presente en cada caso menos los mensajes a Esmirna y Filadelfia).
4.      Una exhortación a la iglesia (presente en cada caso).
5.      Una advertencia a la iglesia (presente en cada caso menos los mensajes a Esmirna y Filadelfia).
6.      Una promesa de recompensa (presente en cada caso).
7.      El refrán, “El que tenga oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.

El estudio de los mensajes a las siete iglesias nos permite oír “lo que el Espíritu dice a las iglesias”. Nos dice que Cristo está con su pueblo, pues camina entre las iglesias y conoce su condición, su obras, sus logros, sus desafíos y sus faltas. 



miércoles, 15 de noviembre de 2017

SOY UNA VOZ QUE CLAMA EN EL DESIERTO

"¿Tú, quién eres?… ¿Qué dices de ti mismo?…le preguntaron a Juan. Yo soy una voz que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor."Juan 1:23

 “Soy una voz que clama en el desierto”. 

Reflexionado sobre cada palabra; Juan como una VOZ, él era un hombre con un mensaje. DESIERTO; Además de arena, una que otra vegetación xerófila; cactus con poros o espinas, si bien es cierto que hay vegetación, no es una vegetación agradable, pasan mucho trabajo con el agua para mantenerse en pie, vivas. 

Juan llevaría el mensaje donde otras voces habían sido calladas. ¡Y donde han sido calladas esas voces? ¿En qué desierto? ¿Qué clamaría Juan?: 

NIÉGATE A TI MISMO: En un desierto de halagos; dejar las prácticas que ensucian tu interior, cosas que sabemos que están mal y las seguimos haciendo. Vida de auto-disciplina y negación de mí mismo.
ENMIÉNDATE: En un desierto de satisfacciones propias. Por mucho tiempo, la gente había creído que Dios los recibiría simplemente porque eran judíos, pero no era así, el mensaje de Juan era para despertarlos. Les estaba diciendo, que si no enmendaban su vida, no serían «aptos para el reino de Dios».
CREE: En un desierto de dudas. En un mundo de incredulidad y escepticismo, todavía necesita oírse la llamada fuerte y sonora de Juan clamando: ¡Jesús es el Hijo de Dios! ¡Él es la única esperanza del hombre!
Se HUMILDE: En un desierto de orgullo y soberbia. 
Se VALIENTE: En un desierto de temor. La valentía para denunciar el pecado, donde  se encuentre; la valentía para acercarnos a la gente y hablar lo que la gente necesita oír, no necesariamente lo que desea oír.

¡Hay tantos desiertos ¡. En cada uno de ellos de ellos necesitamos escuchar  esa voz que clama. Cómo pudo Juan ser tal voz? ¿Cuál fue su secreto? 

Estaba consagrado al Señor y a hacer la voluntad de Este. Por lo tanto, se atrevió a ser diferente. Estuvo dispuesto a hablar allí donde a otras voces se les hizo callar. Que Dios nos permita escuchar ese clamor que nos indica el desierto en el que estamos y del que debemos saliry ayudar a otros con nuestro franco clamor.  

viernes, 10 de noviembre de 2017

El carácter de Jesús es el filtro…

No debemos llamarnos cristianos, ni aceptar que otro diga que es cristiano sino escudriñamos el carácter propio y el del otro, ¿Qué carácter tenemos? ¿Tenemos acaso el carácter de Cristo? ¿Cómo sabemos si lo tenemos? 

Desarrollar el carácter de Cristo es la tarea más importante de la vida, porque es la única cosa que vamos a llevar con nosotros a la eternidad. Jesús lo dejó bien claro en Su Sermón de la Montaña en que la recompensa eterna en el Cielo estará basada en el carácter que desarrollamos y demostremos aquí en la tierra; mansos de espíritu, humildes, misericordiosos, de corazón puro, pacíficos... 

Esto significa que el objetivo de toda nuestra enseñanza debe ser cambiar vidas, no solamente proveer la información. Pablo le dijo a Timoteo que el propósito de su enseñanza era desarrollar el carácter de aquellos a los que enseñó: “Debes hacerlo así para que el amor brote de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera” (1 Timoteo 1:5). 

Dios construye el carácter en nuestras vidas permitiendo experimentar situaciones en las que somos tentados a hacer exactamente lo contrario a tener un carácter de calidad. El desarrollo del carácter siempre involucra una elección. Cuando tomamos la decisión correcta, nuestro carácter se está forjando, crece y se asemeja al de Cristo.

Las cualidades del carácter de Cristo, las enumera Pablo en Gálatas (5:22-23): “En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. 

Cada vez que elegimos responder a una situación a la manera de Dios, en vez de seguir nuestra inclinación natural, desarrollamos el carácter. Por esta razón, Él permite todo tipo de circunstancias en la formación del carácter: conflicto, decepciones, dificultades, tentaciones, tiempos de sequía y esperas.

El carácter de Cristo es un filtro que nos permite reconocer quienes están realmente en ese camino, quienes de todos los dicen llamarse cristianos realmente lo son, se puede reconocer a un cristiano fácilmente; Mira sus frutos, escucha lo que dice y por un momento imagina a Jesús hablando de esa manera. Pregúntate: ¿Cómo habría actuado Jesús ante esta situación? Identifica de esta manera si la persona que tienes al lado es realmente un cristiano. ¿Tiene su carácter? ¿Actúa como él lo habría hecho? ¿Su vida tiene frutos? 

“Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente PURA, después PACÍFICA, AMABLE, BENIGNA, llena de MISERICORDIA y de BUENOS FRUTOS, sin INCERTIDUMBRES ni HIPOCRESÍA”.

El único requisito para comprender las características de la Sabiduría Divina, y tomar decisiones firmes en el Señor, están este versículo de Santiago 3:17.

Cuando confrontamos una decisión importante, cuando queremos confiar en alguien, relacionarnos con alguien, siempre vale la pena comparar con este pasaje. Si todas las características mencionadas en ese texto concuerdan con lo que nos proponemos hacer, la decisión probablemente es correcta. Si la persona con la que nos relacionamos, pareja, amistades o guía espiritual nos da  paz y buenos frutos, si sentimos que crecemos en lugar de mermar, entonces viene de Dios, la fuente de toda sabiduría, nunca pasa por alto alguna de estas características. “Si te da paz, es de Dios”.

sábado, 7 de octubre de 2017

Halloween y las incoherencias en la educación de los niños…

Halloween se inicia en Irlanda, como fiesta pagana de los Celtas cuyo motivo era "fin de la luz" y el "inicio de la oscuridad", nadie que ame a Dios representado por la Luz celebraría la llegada de la oscuridad y las tinieblas representado por Satanás. En fin, Halloween es una fiesta en honor a las tinieblas, se abría el velo que separaba el mundo humano del sobrenatural, y los espíritus, buenos y malos, vagaban por la Tierra. Como se pensaba que las almas de los muertos regresaban a sus casas, las familias sacaban comida y bebida para sus visitantes fantasmales con la esperanza de apaciguarlos y protegerse del mal.

De modo que cuando hoy día los niños disfrazados de fantasmas, brujas, muertos y afines van de casa en casa en Halloween amenazando con una travesura si no se les da una golosina, están perpetuando inconscientemente los antiguos ritos de la fiesta de Samhain. Que se  trataba de una fiesta  en honor  a la muerte, y no a la vida.

Y sin llegar a ser religiosa o puritana me preocupa el hecho de que la brujería está creciendo hoy de manera alarmante en la población. Es alarmante  el estado de corrupción espiritual en que se encuentra la sociedad. Ya no se da mucho valor a los principios morales y espirituales que heredamos de nuestros padres y abuelos.

Ésta celebración involucra a los niños en ritos que en el mejor de los casos no vienen de la luz y que en definitiva los adentran en el conocimiento de lo que significa el mundo de las tinieblas con los preparativos para dicha fiesta. Cuando a los niños se les enseña que está bien jugar con la oscuridad, con esqueletos, máscaras tenebrosas, gatos negros, sangre, brujería, adivinación, muertos etc., también se le introduce al virtual mundo de ritos ocultistas. De donde creen que viene luego el querer vestirse y actuar como un adolescente sin vida, la moda dark o punkgótico, la filosofía punk, obscura. ¿Dónde conocieron ese mundo?

En Disney, Halloween se apodera de California Adventure Park con "aterradoras" decoraciones que observas en la misma entrada principal donde te recibe la gigantesca silueta de Oogie Boogie,  que pareciera que cobra vida, pues te habla desde el momento que ingresas al parque. Te recibe en la entrada con su aterradora voz te ofrece la bienvenida y hasta te da la impresión de que desata una bandada de murciélagos que pareciera que van volando sobre ti, Oogie se autonombra "sombra enemiga del astro rey que llena tus sueños de terror" es un saco gigante, que contiene millones de insectos en su interior y, tal y como explica en su canción, le encanta apostar (haciendo trampa), especialmente cuando las vidas de otros están en juego.

Cuando las cosas de de la oscuridad  parecen normales para los niños, ¿Qué esperanza tenemos de que en el futuro estos niños puedan discernir apropiadamente entre el bien y el mal?
Por otro lado no hay coherencia en las enseñanzas que damos a nuestros hijos en estas fiestas los niños se disfrazan de brujas, vampiros, fantasmas, muertos, esqueletos, etc. los padres favorecen este tipo de fiesta y que jueguen con elementos de muerte. Pero son ellos mismos los que, cuando muere un familiar, los apartan para que no vean al familiar muerto. Está claro que la pedagogía se resiente por falta de lógica.

También solemos enseñar a nuestro niños a no aceptar “nada” de un extraño, en especial dulces y caramelos con los que son seducidos en la calle por personas inescrupulosas, pero el día de Halloween todo está permitido, se lleva al niño a estirar su mano de puerta en puerta recibiendo “golosinas” de parte de extraños, ¿Qué tal y uno de esos habitantes le ponga el ojo a tu hijo y el niño la próxima vez que pase por su puerta sienta que puede tomar esa “golosina” que su progenitor le permitió que tomara en una ocasión, solo que esta vez no sería con las mismas intensiones, ni estarías tu presente? Definitivamente no hay coherencia en lo que se piensa y lo que se hace.


Termina el día de Halloween y llegó la hora de dormir, ¿Como les devuelves la paz?  ¿Los pasas de lo profano a lo divino con una oración? O les cantas el jingle: “Duérmete niño, duérmete ya, que viene el coco y te comerá”.

viernes, 15 de septiembre de 2017

El perro muerto

Un breve cuento de León Tolstoi "El perro muerto":  Jesús llego una tarde a las puertas de una ciudad   e hizo pasar a sus discípulos para preparar la cena, se interno en las calles hasta llegar al mercado y vio un grupo de personas en un rincón, observando algo tirado en el suelo ,era un perro muerto,tenia una cuerda atada al cuello y estaba todo lleno de lodo, se veía que lo habían arrastrado por el lodo, el espectáculo era dantesco, repugnante y todos los que estaban mirando con desagrado comentaban algo, uno decía: "esto ensucia el aire"; otro  "este animal putrefacto estorba en la vía" otro "las orejas están llenas de sangre, da asco "

En eso Jesús les escuchó, y dirigiendo una mirada de compasión al animal inmundo,dijo: -"Sus dientes son más blancos y hermosos que las perlas" -.Entonces el pueblo, admirado, volteo a verlo y comentaron :
-¿Quién es éste? Es Jesús de Nazaret ¡Sólo Él puede encontrar de qué condolerse y hasta algo que alabar en un perro muerto...! Y todos, avergonzados, siguieron su camino,postrándose ante el Hijo de Dios.

Este cuento nos invita a ver siempre el lado optimista, el lado positivo de las cosas y el lado que tiene la belleza. Este cuento sin querer se ha convertido a lo largo de mis años en mi filosofía de vida, ante cualquier aflicción o espectáculo dantesco de la vida, siempre le doy vueltas a la situación hasta encontrar ese lado bonito  y desecho el lado feo ,siempre busco "los blancos y hermosos dientes del perro", por más cruel, fea y pestilente que sea la situación, mis ojos siempre se dirigen a los "blancos y hermosos dientes del perro", en la aflicción, busco los " blancos y hermosos dientes del perro".

No fui yo quien te visitó

Esta mañana reflexionaba acerca de algo que me ocurrió ayer, desde que pasó, no pude dejar de repetir en mi mente estas palabras: “No fui yo quien te visito”. Estaba en mi hogar con la chica que me ayuda a limpiar y teníamos todo revuelto, sillas patas arriba, muebles arrinconados, en fin, todo el escenario típico de quien “limpia a fondo” su casa, tocaron el timbre, y cuando me asome a la puerta era una persona , a la que decidí un día no invitar más a entrar a mi casa, ¿la razón? Cada vez que lo hacía me dejaba inquieta, no traía paz a mi hogar sino todo lo contrario, y no escuchaba mis exhortaciones acerca de que si lo que iba a decir no era agradable, no edificaba y no construía, no debía decirlo,  por lo que decidí no escucharla más y mucho menos recibirla.

El caso es que después de mucho tiempo, ayer de nuevo  toco a mi puerta, no pretendía dejarla entrar pero utilizo un recurso seductor,  una “llave maestra” manipulo mi corazón diciéndome que se trataba de  una emergencia y no tuve corazón para dejarla afuera, así que le abrí , ella entró, consiguió una silla que no estaba volteada en medio del desorden y se sentó, yo en vista de que no decía cual era la emergencia seguí haciendo mis labores esperando a que ella hablara, pues ni una cosa ni la otra, de pronto ella rompe el silencio para decirme “Estás como María” refiriéndose al pasaje bíblico:  “Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres... Lucas 10:38-42. Que dicho sea de paso no era María como me llamó ,  la afanada era Marta, pero yo entendí lo que quiso decir, me sentí mal y hasta solté la escoba para escucharla atentamente, pero seguía sin decir nada interesante, yo continué esta vez sí ,como Marta Cocinaba, cocía, limpiaba, total que se aburrió de verme limpiar y se fue como vino sin nada edificante que comentar y no había tal emergencia.

Hoy después de haber pasado un día reflexionando me di cuenta que ni yo estaba como Marta ni era Jesús el que me había visitado, pero ¿A qué viene toda esta exposición? A que no es la primera vez que me pasa, que alguien venga en nombre de Jesús a reclamar mi atención, que alguien se valga de una investidura cristiana para darle credibilidad y peso a sus palabras, entre las muchas veces que me ha pasado una de las más notables me pasó también hace muchos años con un pretendiente, cuya carta de presentación era que seguía a Jesús, y hasta una columna en un diario famoso tenia que se llamaba “Las sandalias del pescador” escribía cosas sublimes sobre Jesús y con esa llave maestra intentó atraer mi atención por un tiempo, seducirme, hasta que me di cuenta de quién era realmente, y era el mismo demonio disfrazado de oveja.

Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor... Y entonces les declararé: “Jamás os conocí; apartaos de mi, los que practicais la iniquidad.” Mateo 7:21-23. Este, es uno de los textos más duros de la Biblia. Al final Jesús sentenciará a los “hacedores de maldad”. La sentencia más horrible que alguien pueda escuchar es que el propio Señor le diga: “Nunca os conocí…”.

Tenemos que aprender a reconocer cuando alguien viene a nosotros en el nombre de Jesús, en cualquier ámbito de la vida,  como estos personajes que mencioné anteriormente, a estos lobos hay que despojarles del disfraz de oveja, hay que quitarles esa ropa, hay que aprender a identificar  y reconocer al impostor:

Ataviados de piedad: Y en eso consiste su engaño, porque al principio no vemos nada malo. Nos puede seducir la forma de hablar, como cantan, como hablan de Jesús, y hasta la forma cómo nos tratan. Todo esto pudiera ser parte de su ropaje y eso dificulta conocer lo que llevan por dentro. El  reto que tenemos por delante es que podamos quitarle a los engañadores la piel de oveja,  para que veamos  al lobo que está debajo. 

Una falsa espiritualidad: Para entender esto tenemos dos personajes Bíblicos: Caín y Abel ¿Cuál fue la situación de estos dos hermanos? Ambos vinieron al culto. Ambos ofrecieron sus ofrendas. Ambos adoraron. Pero en uno, su ofrecimiento fue solo para aparentar. Presentó el fruto de sus manos, pero no del corazón. Suelo decirle a mis hijos que no se dejen deslumbrar por lo grande que se fijen en el detalle, ese que siempre se descuida y se deja al descubierto, esas pequeñeces a las que el impostor no le pone el cuidado necesario, pues está pendiente de lo que se ve.

El carácter de Jesús: Jesús era una persona mansa, compasivo, humilde, empático, determinado, valiente, franco, directo… Mateo 11:29.  Me deje engañar momentáneamente, pero reflexionando me dije, pero si no era Jesús quien me visitó y de paso ni siquiera tiene el carácter de Jesús como para ser un emisario de él, y tampoco traía un mensaje como para hacer como María y sentarme a escucharla, enseguida deje de sentirme mal  pensando que me había portado como Marta. Con el “pretendido pretendiente”, pude quitarle el disfraz de oveja pues lo que  escribía no se correspondía con su actuar, trataba muy mal a las personas que por alguna razón le servían, era soberbio... Definitivamente no tenía el carácter de Jesús, todo lo contrarío era demoníaco.

Los frutos: "Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?…Mateo 7:15” y es muy cierto esta es otra manera de reconocerlos “por sus frutos” ninguno de los personajes en cuestión tenía frutos, es más, son de esas personas que pasa el tiempo y no aprenden nada, no les ves ningún crecimiento espiritual, algo que resaltar, una mejoría en su carácter, algún camino recorrido que haya florecido. El en renglón de los  malos hombres, éstos no pueden producir uvas ni higos. Lo que ellos al final producen son espinos y abrojos. Esto es: mala hierba, cuyo resultado será ser llevados al horno para ser quemado, si te fijas  podrás ver esa maleza en lugar de frutos.


Cuando el Señor se va acercando al final del Sermón del Monte, nos advierte sobre la importancia de estar en guardia para no ser seducidos  por los engañadores. Para ello utiliza la figura de los “lobos vestidos de ovejas”. ¿Qué   hacemos cuando al intentar entrar a una casa vemos un letrero que dice “Perro bravo?”. Tendríamos que ser muy despistados para  no tomar en cuenta esa advertencia. Pero, ¿Y  si en lugar de un perro encuentras  un  lobo en el patio? ¿Saltarías la cerca para acariciarle la cabeza?¿ Obviarías la advertencia de “ten cuidado” ¿La palabra “guardaos”, que usa el Maestro, equivale a decir: “tenga cuidado”, “sea precavido” con ellos. Ellos vienen con una vestimenta de oveja. La idea es que al vestirse así no despiertan sospecha.  Al vestirse como ovejas logran que con su camuflaje no  sean descubiertas  sus reales intenciones. 

lunes, 17 de julio de 2017

Reflexiones sobre La Magdalena pecadora y Santa

Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu. Romanos 8:1

La Magdalena es nombrada tres veces en los evangelios con este nombre, aunque no es un nombre propio. La primera cuando se arrepiente de sus pecados públicos. La segunda cuando permanece al pie de la cruz junto a María, a pesar de la huida de casi todos. Y la tercera cuando acude al sepulcro y Jesús resucitado se le aparece. En las tres consigue hacer reaccionar el Corazón de Jesús, el mismo que sabe lo que hay en el corazón de todo ser humano,  y  que siempre supo lo que había en el de La Magdalena.

La palabra de Jesús llamándola por su nombre debió resonar siempre en sus oídos durante el resto de su vida. ¡Qué importan ya sus pecados pasados, aunque quizá volverían a su mente para intranquilizar su conciencia! ¡Cuántos sinsabores desparecieron de su corazón con una sola palabra de Jesús! Ahora definitivamente ya es otra mujer. El alma de María Magdalena es un alma que vive una vida de fe que ni podía soñar cuando se decidió a cortar con su vida de pecado

No era fácil. Por una parte estaba la vergüenza de reconocerse pecadora ante todos. Por otra el temor de ser rechazada y humillada. Los fariseos la habrían expulsado de la casa sin contemplaciones, aunque los pecados de ellos fuesen mayores y menos disculpables; pero, eso sí, no eran públicos y podían alardear de virtuosos. No sabían leer en los corazones ni sabían vivir la misericordia ante los arrepentidos. Eso es lo que Jesús hizo.

¿Qué importan las críticas si quiere ser perdonada? Esas críticas serán como fuego purificador de sus locuras. Ella quiere ser una mujer nueva. Pero necesita la confirmación del Maestro. Y Jesús dice que su pecado es real, pero encuentra la disculpa: ha amado mucho. Las últimas palabras del Señor se le quedarían fuertemente gravadas en su memoria: vete en paz. 

El amor que le llevó a pecar, una vez purificado, le llevará a entregarse de una manera que irá creciendo con el tiempo. Cerca de Jesús la veremos entre las mujeres que son fieles en el suplicio de la Cruz, y en la Resurrección ocupa un lugar destacado. Su conversión no es debida al temor a los castigos merecidos por sus pecados, sino fruto de un amor verdadero que sabe pedir perdón y superar con decisión los errores pasados. 

Si el propio Jesús obra en ella ese perdón y logra ver en su corazón ese amor tan grande, quien puede volver a juzgar a La Magdalena por sus pecados, luego del arrepentimiento y el perdón de Jesús, volver a mencionar sus transgresiones es un pecado aun mayor, nadie tiene ese derecho por encima del perdón de Jesús, cuantas Magdalenas han tenido que pasar lo que ella, el ser humano siempre juega a ser Dios juzgando, condenando y trayendo al presente las cosas pasadas.

María Magdalena se convirtió y partiendo de muy abajo llegó muy arriba, Se humilló y Dios la eleva. Jesús se vuelca en aquella alma humilde, y ella responde con una entrega incondicional al Maestro, aprovechando lo mejor de sí misma: su capacidad de amor. La pecadora será santa. ¡Oh Señor! No me jacto de mis obras… no alabo las obras de mis manos: temo que si tú las examinas, encontrarás en ellas más pecados que méritos. Sólo una cosa pido y eso espero conseguir: no desprecies las obras de tu mano. Mira en mí tu obra y no la mía, porque si miras mi obra me condenarás, pero si miras la tuya me salvarás. Pues lo que hay en mí de bueno, todo viene de ti y es tuyo más que mío.

lunes, 12 de diciembre de 2016

El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

Ya había escrito sobre esto antes, en una entrada llamada "Mi confesión y la dicha del perdón", hoy comencé el día con una inquietud, esa vocecita detrás de la oreja me decía: "Te has alejado de mi, estás más pendiente de las cosas del mundo", y es que ante la situación que estamos viviendo en mi país, no está nada fácil dejar de involucrarse con el mundo, pero hoy entendí que pase lo que pase, mi auxilio viene de arriba, no de ningún político, ni de nada que yo haga o deje de hacer, así que debo estar en paz, esa paz de Dios que solo se logra estando a su lado, sin mirar a los lados. Toda esta semana he estado tropezando con estas palabras y su antónimo Sabiduría/necedad, discernimiento/sufrimiento. Mi hija siempre me dice: mamá tienes que pedir perdón, y ya lo había hecho, pero hoy nuevamente esa voz me dice al oído que lo haga público. Y es que es por medio del perdón que obtenemos los milagros, que vivimos en el mismo perímetro de Dios, ese lugar de paz y sosiego, donde nada nos tuba ni nos falta.

En aquella oportunidad le pregunté a Dios que debía hacer para volver a él, y me señalo un camino, llegué al blog de una amiga y ahí estaba el mensaje, digo mensaje porque así lo sentí, de nuevo  encontré ahí mi confesión,  luego cuando la escribía puso delante de mí el Salmo 32: 8, 9,10  -La dicha del perdón, Salmo de David.  El Señor dice:

 «Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti. No seas como el mulo o el caballo, que no tienen discernimiento, y cuyo brío hay que domar con brida y freno, para acercarlos a ti.»

"Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño. Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; se volvió mi verdor en sequedades de verano. Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: 

Confesé mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado.

Porque Tu, Señor, Eres Bueno Y Perdonador, Y Grande En Misericordia Para Con Todos Los que Te Invocan. Salmos 86: 5

Muchas veces le hablé de mi deseo de confesarme públicamente  pero no sabía cómo hacerlo ni cómo empezar ,ni ante quien hacerlo y hoy puso frente a mí de nuevo  la confesión exacta, esas palabras que leí de nuevo esta mañana , son mis palabras y me animo a hacerlo públicamente:

Amado Señor:

He Sufrido Sin Ti,

La Soledad  Se Ha Reído De Mí

Por Mucho Tiempo,

Estoy Cansada.    

He Andado Por Calles Desoladas,

Con Personas Que No Desean

Conocerte,

Estoy Cansada.

He Llegado A Los Extremos,

Buscando Quien Me Ame,

He Encontrado Errantes,

Que Vagan Vacíos,

Estoy Cansada.

He Peleado En La Oscuridad,

Intentando Por Mi Misma/o

Hallar  Claridad,

Y Todo Ha Sido Por Demás,

Estoy Cansada.

He Desecho Corazones,

He Faltado A Mis Promesas,

He Mentido Tantas Veces,

Estoy Cansada.


Perdóname Señor, todos los pecados de mi vida; bórralos con tu Sangre preciosa que derramaste en la cruz; borra todos mis pecados y absuelve todas mis culpas. Perdóname el haberme alejado de ti y llenarme de las cosas del mundo, que me acercaron al temor y la desesperación, mantenme cerca de ti, no permitas que me envuelva otra vez en ese manto de desesperación, porque  en el temor no estás tú ni están tus promesas, ahí solo hay desespero y desolación, te pido perdón de nuevo Señor , deseo con todo mi corazón, necesito tu perdón a todas mis faltas, no siento vergüenza de hacerlo públicamente porque lo que me importas eres tú y no el mundo, te pido perdón por mi rebeldía, por mi necedad, por haber puesto de lado toda tu sabiduría Señor, cada palabra de esa confesión Señor las hago mias y las pongo ante ti, para tu perdón, gracias Señor

Lev. 16:21; 26:40, "Y confesarán su iniquidad".

Núm. 5:7, "Confesará el pecado que cometió".

Job 33:27, 28, "El mira sobre los hombres  y al que dijere: Pequé, y pervertí lo recto, y no me ha aprovechado, Dios redimirá su alma para que no pase al sepulcro, y su vida se verá en luz".

Prov. 28:13, "El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia". V. 14, "Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en el mal".

Sant. 5:16, "Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados" (físicamente, véase el v. 15); a veces el pecado se relaciona con la enfer­medad.

1 Juan. 1:9, "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda mal­dad".

martes, 7 de junio de 2016

HAZME LA SEGUNDA¡¡¡

Etimológicamente, la palabra “Corrupción” viene del Latín Corrumpere que significa “sobornar”, “falsificar”, “dañar”, “echar a perder”. La palabra “Justicia”, en su origen, tiene que ver con “lo que se hace conforme a derecho”, sin importar quien la ejerce ni a quien se aplica, es para todos y para todos la misma, sin distinciones.

Y así es, la justicia de Dios, sin fisuras. La práctica del derecho y la verdad sin favoritismos, sin preferencias, de manera imparcial, desde la equidad, la rectitud, la igualdad, la ecuanimidad del único que es así en su carácter y en sus hechos: El Dios Creador. 

Luego de hacer esta instrucción, regresemos al título: “Hacer la segunda” en Venezuela, escribo esto a propósito de que en estos últimos días mi hija y yo nos hemos visto haciendo diligencias en diferentes entes gubernamentales, Universidades, en fin por todos lados, y siempre nos encontramos con la figura tentadora del gestor , quien amablemente ofrece por una “módica” suma de dinero, aligerarte todos los pasos legales y entregarte la “vuelta” sin que tu muevas más que la mano para meterla en tu cartera y pagarle,  ante lo dificultoso de la diligencia por la inoperancia de estos mismos entes del gobierno.

Hacer la segunda en Venezuela es utilizar a alguien para que por medios maquiavélicos te consiga lo que estas necesitando. Seguramente, todos hemos escuchado alguna vez la frase "el fin justifica los medios". Asimismo, es probable que hayamos oído el adjetivo maquiavélico para calificar y comentar algo fruto de una astucia perjudicial e inmoral. Es evidente que nuestros referentes morales e intelectuales se han ido a pique, y  en estos momentos, la idea de que el fin justifica los medios es una realidad, y lastimosamente éste es el nivel en el que nos movemos.

“La segunda”  es esa en la que no te importa como lo consiguen, sino que te cumplan lo que pediste, no te importa si el que te “hizo la segunda” tuvo que sobornar, colearse, saltar pasos legales, “mojar la mano “a algún funcionario, robar incluso,  colaborar con la corrupción y el deterioro del país. Como dice la definición de “corrupción” “sobornar”, “falsificar”, “dañar”, “echar a perder”.

Cuando pides a alguien que te haga la segunda, es porque no confías en la primera, pero y ¿Cuál es la primera? La justa, “lo que se hace conforme a derecho”, la primera es la de Dios, en la que confías esa “vuelta” a Dios,  la legal, la gratuita, la decente, La práctica del derecho y la verdad sin favoritismos, sin preferencias, de manera imparcial, desde la equidad, la rectitud, la igualdad, la de consigues lo que estas buscando por tus propios medios, sin sobornar a nadie, sin pagar “peaje”, sin utilizar la tan deteriorada  figura del gestor que “mueve cielo y estrellas” para conseguírtelo. 

“La segunda” es la mala hierba de nuestro tiempo que se nutre de apariencia y de aceptación social, se erige como la medida de la actuación honesta, y consume la moral de la sociedad. 

Y con este versículo: Isaías  33, 15
“Sólo el que procede con justicia y habla con rectitud, el que rechaza la ganancia de la extorsión  y se sacude las manos para no aceptar soborno, el que no presta oído a las conjuras de asesinato y cierra los ojos para no contemplar el mal.  Ese tal morará en las alturas; tendrá como refugio una fortaleza de rocas, se le proveerá de pan, y no le faltará el agua”

domingo, 29 de mayo de 2016

Échame a mi la culpa

Esto de echarle la culpa a otro, es legendario. El antiguo hábito de culpar a otros por nuestras faltas, fue usado por primera vez en el huerto del Edén. Cuando Dios confrontó a Adán y a Eva:

Y Dios le dijo: ¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del cual te mandé que no comieras? Y el hombre respondió: La mujer que tú me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces el SEÑOR Dios dijo a la mujer: ¿Qué es esto que has hecho? Y la mujer respondió: La serpiente me engañó, y yo comí. Génesis 3: 11-13

La responsabilidad es “la capacidad existente en todo sujeto para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente. Ser responsables significa asumir las consecuencias de las decisiones que tomamos, por tanto, significa excluir de toda culpa a las circunstancias o personas que nos rodean.Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida. Y no ser responsable significa lo contrario : ser irresponsable.

Lo que más nos gusta (quizás lo único) de nuestros peores momentos es, al menos, poder quejarnos, echar las culpas a otros y sentirnos víctimas del mundo. Es muy relajante decir “tú me hiciste esto”, “tú me lastimaste”, “tú me arruinaste la vida”, “tú  me engañaste”, “tú me defraudaste" o así como dijo Adán: "la mujer que me diste me dio", o como dijo Eva " "La serpiente me engaño"." por tu culpa comí de ese árbol" o sea, todo lo que hago mal, no es mi culpa, es culpa de otros. 

Cada vez que creemos que los demás son los “culpables” de lo que ocurre en nuestra vida, estamos negando  nuestra “participación.  Nada, absolutamente nada de lo que nos sucede, tiene que ver con los demás. TODO pasa por nuestro pensamiento. Sé que resulta difícil de entender (y más si estás pasando por un momento de dolor, traición, separación o desamor…) pero todo lo que sientes ahora mismo, es generado por tu cabeza. Tú eres el/la responsable de tu bienestar y de tu malestar.

Sólo tú  tienes autoridad en tu vida, y nadie más. La buena noticia es que si descubres por qué actúas de tal o cual forma, pronto dejarás de arrojar tu consecuencias (culpas) a los demás  , y podrás responsabilizarte de las consecuencias de tus actos.

Que habría pasado si Adán le hubiese dicho a Dios: "Fui yo el que te desobedeció y comió del árbol" y  Eva: "Fui yo quien le dio de comer a Adán". la serpiente fue solo el vinculo para que cayeran en la tentación de desobedecer a Dios. Nadie puede obligarnos a pecar, es por eso que debemos hacernos responsables por lo que hacemos.

O mejor aún, que habría pasado si Adán se hubiese mantenido firme, y obedeciendo a Dios hubiera dicho a Eva: " no, no quiero comer de ese árbol, nos está prohibido" , e incluso, pudo haber reprendido a Eva por haber desobedecido...

Así que a Adán, nadie le engañó, nadie le incitó, nadie le convenció…el peco y debió asumir su responsabilidad y no culpar a Eva. Debió decir a Dios, "Fui yo padre, perdóname". 

 Señor, no me dejes caer en tentación y si caigo que pueda yo reconocer mi participación y no echarle a otro la culpa...

domingo, 27 de diciembre de 2015

La justificación no nos hace justo, sino ser declarados justos.

"No se justificará delante de ti ningún ser humano"...Salmo 143-2

La justificación no nos hace justo, sino ser declarados justos, porque fue cristo quien pago esa deuda, no nosotros, ni en mil años la pagaríamos.
Somos justificados, cuando reconocemos nuestra condición imperfecta, el pecado que habita en nosotros y la incapacidad de vencerlo por nosotros mismos, y entonces aceptamos a Cristo y su sacrificio como nuestra justicia. Dejamos de confiar en nuestros propios méritos y nos acogemos a él como artífice de nuestra salvación de todos nuestros pecados pasados, presentes y futuros. 

En ese momento, la justicia de Dios en Cristo o la justicia que Cristo ganó para nosotros se nos imputa, lo que quiere decir que se nos pone o acredita en nuestra cuenta, y ya somos considerados justos ante de Dios.

Así es, pues, cómo se realiza nuestra justificación, es decir, como una imputación de la justicia de Cristo, se nos considera justos, aunque no lo seamos, porque otro (Cristo) ha pagado nuestra deuda.
Posiblemente muchos se hayan sorprendido y otros se hayan decepcionado un tanto, cuando afirmo que la justificación no nos transforma en justos realmente. La justificación no nos hace justos. Ser justificado no significa en absoluto ser hecho realmente justo, sino ser declarado justo.

La justificación, pues, es un acto de Dios que tiene la condición o característica de legal  puesto que consiste, en primer lugar, en el perdón de todos nuestros pecados, pasados, presentes y futuros, y en segundo lugar, en imputar o acreditar a nuestra cuenta la justicia de Cristo, que es lo único que permite que Dios nos acepte. Es la base de nuestra relación y reconciliación con Dios.

La justificación, pues, no nos convierte realmente en justos de un día a otro, ni lo pretende, solo sienta las bases para una nueva relación con Dios. Tampoco se experimenta en nuestro ser como una realidad de justicia infundida por Dios. No obstante, los beneficios que se derivan de ello para nuestra vida son inmediatos y evidentes. Se experimenta una gran paz, al confiar en Dios plenamente, y saber que hemos sido aceptados, y adoptados como hijos (Gálatas 4:4-7), ya no somos  enemigos de Dios sino amigos, reconciliados por la fe en Jesús. 

jueves, 17 de diciembre de 2015

DOMINIO PROPIO SIGNIFICA…BAJO EL CONTROL DE DIOS

¡Felices son los mansos, los humildes! Son herederos de las más ricas bendiciones de Dios, no solamente en el cielo, sino aun ahora en la tierra.

"manso”,"mansedumbre", humilde. No significan "cobarde", ni "tímido", ni "pasivo". Moisés era hombre muy manso, pero reprendió severamente la idolatría del pueblo Jesús era manso, pero demostró en varias ocasiones su valor al corregir a los judíos. Cuando uno de los alguaciles le dio una bofetada, Jesús dijo, "Si he hablado mal, testifica en qué está el mal; y si bien, ¿por qué me golpeas?" ¡Jesús no era tímido!

Lo opuesto de "manso" es "arrogante", "soberbio", u "orgulloso". Todo cristiano debe enojarse, porque no debe ser indiferente hacia el pecado, pero el enojo sano requiere dominio propio, que no es otra cosa que sujetarse a Dios, estar bajo su control.

El manso es sumiso a Dios, obediente, nunca rebelde ni desobediente. No resiste a Dios. Siempre dice, "Hágase tu voluntad y no la mía". Todos sus deseos, pensamientos, instintos, e impulsos están sujetos a la voluntad de Dios. Es controlado por Dios. El dominio propio es, en realidad, el dominio de nuestras vidas por Dios, "dueño de sí mismo".

La mansedumbre es "fruto del Espíritu”. Pablo habla de misericordia, amor y mansedumbre a los contenciosos y arrogantes de Corinto. La mansedumbre está relacionada estrechamente con la humildad (es fruto de ella), y también con la misericordia, benignidad y a paciencia.

1. Efes. 4:2, "con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros". Si somos mansos, somos pacientes y tolerantes; nos soportamos (Gál. 5:26). 

2. Col. 3:12,13, "Vestíos de misericordia, de benignidad, de mansedumbre, de paciencia, soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros". Los mansos están dispuestos a perdonar.

El manso es sufrido. Su gentileza es conocida de todos. Con buena voluntad soporta insultos y malos tratos. El manso tiene bajo control los impulsos y emociones y toda la conducta. No se deja amargar, ni tiene espíritu vengativo. No es orgulloso ni arrogante.

El manso está dispuesto a sufrir agravio, ser defraudado, en lugar de causar escándalos, pero esto no significa que no deba ser justo, objetivo y actuar en consecuencia. 

Como todos saben, Moisés, Jesús y Pablo no eran nada tímidos, ni pasivos, ni mucho menos cobardes. Eran muy fuertes y, por lo tanto, eran grandes líderes, pero tenían su fuerza bajo control.

Los mansos, pues, son verdaderos discípulos de Jesús, que demuestran el valor y fuerza, pero tienen bajo control la voluntad y las emociones. El verdadero dominio propio significa “bajo el control de Dios”.

Dichosos son los mansos. ¿Quiénes son? Las palabras "manso" y "mansedumbre" no tienen nada que ver con la debilidad, ni mucho menos con la cobardía. Tenemos grandes ejemplos de Cristo, Pablo y Moisés.

Los mansos son los humildes, los que están sujetos a Dios. El manso ha entregado las riendas de su vida a Dios. Dios tiene las riendas para controlar la voluntad, las emociones, los impulsos y toda la conducta del manso.

Los mansos recibirán la tierra por heredad; es decir, disfrutan ahora mismo las más grandes, las más ricas, bendiciones de la tierra. Son los únicos capacitados para hacerlo.

1 Cor. 3:22, "todo es vuestro... sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir, todo es vuestro".

LA REBELDÍA

Tito 1:16 dice: "Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, SIENDO ABOMINABLES Y REBELDES, reprobados en cuanto a toda buena obra". 

1 Samuel 15:23 “Porque la rebelión es como pecado de adivinación, y la desobediencia, como iniquidad e idolatría. Por cuanto has desechado la palabra del SEÑOR, El también te ha desechado para que no seas rey”.

Jeremías: 3: 10 “Con todo esto, su hermana la rebelde Judá no se volvió a mí de todo corazón, sino fingidamente dice Jehová.”. Dios dijo: "Yo le he dado a ella la oportunidad de que se vuelva a Mí. Yo la hubiera recibido, pero ella no quiso regresar”, 22.  "¡Convertíos, hijos rebeldes, y os sanaré de vuestras rebeliones! Aquí estamos, venimos a ti, porque tú, Señor, eres nuestro Dios." 

Y Oseas 4:16, “Porque como novilla indómita se apartó Israel”. 

En el campo y cuando intentas que las novillas suban a los camiones para ser transportadas de un lugar a otro, se sabe lo que es tratar con estos animales. Cuando ellas se rebelan y no quieren subir al camión endurecen sus patas, se ponen tan rígidas como pueden y se obstinan de tal manera, que resulta poco menos que imposible obligarlas a moverse y andar. Y al tratar de empujarlas, al no querer avanzar, comienzan a resbalarse hacia atrás, retroceden, se dejan deslizar hacia atrás de tal manera que es prácticamente imposible hacerlas avanzar hacia adelante. Esta creo, es la imagen con la que Dios ilustró la rebeldía.

La rebeldía es negarse a seguir el camino de Dios, es negarse a escucharle a Él. Y cuando nosotros actuamos como las novillas, cuando afirmamos nuestra voluntad contra la voluntad de Dios, terminamos haciendo lo mismo que esos animales, es decir, retrocediendo en vez de avanzar. Si nos rebelamos contra el Señor y Su voluntad, solo conseguimos alejarnos cada vez más de Él. 

Dios le estaba diciendo al reino de Judá que aprendiera la lección del reino de Israel, que ya había sido conducido al cautiverio. Y les recordó que Israel había hecho exactamente lo que ellos estaban haciendo. Había sido obstinada y rebelde como una novilla. Pero Dios había tratado de que Israel regresara a Él, y ellos no lo hicieron así. Como resultado, fueron llevados al cautiverio. Así que lo que le sucedió a Israel debería servir como lección y como advertencia al reino de Judá.

Isaías 1:28 dice: "Pero LOS REBELDES Y LOS PECADORES a una serán quebrantados, y los que dejan a Jehová serán consumidos".

Isaías 59:12-13 dice: "Porque NUESTRAS REBELIONES se han multiplicado delante de ti, y NUESTROS PECADOS han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están NUESTRAS INIQUIDADES, y conocemos nuestros pecados; el prevaricar y MENTIR contra Jehová, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; EL HABLAR CALUMNIA Y REBELIÓN, concebir y proferir de corazón palabras de mentira”.

La razón es la primera causa de rebelión; por eso es que no podemos controlar nuestras palabras a menos que primero tratemos detalladamente con nuestra razón.
Las palabras rebeldes provienen del razonamiento que a su vez se origina en el pensamiento. Por eso el pensamiento es factor dominante de la rebelión. 

2 Corintios 10:5  “Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios,  y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”. 

Este es el secreto para controlar la rebeldía. Llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo.

domingo, 4 de octubre de 2015

Testimonio

Cuando la desesperanza aparece en la vida hay pocas cosas que te pueden ayudar, la mayoría de las cuales no logran reanimar el espíritu. Cuando en cuestión de minutos caes en cuenta de que tu vida, tan llena de nada, cambia de manera abrupta para dejarte en un sin sentido aparente, ¿a qué puedes recurrir? Al perder el rumbo de la vida, tan perfectamente organizado y dirigido, por tus intereses personales, por la imposición de un mundo que nos somete a sus exigencias superficiales, y tener que enfrentar una realidad que nunca pensaste vivir ni en la peor de tus pesadillas.

Es la Fe, la confianza plena en Dios, lo que de verdad te llena y te hace comprender cuál es la verdadera trascendencia en tu vida y te da esa luz para comprender cuales son las metas que valen la pena, cuales son los ideales por los que debes vivir y no desviarte en el camino cómodo de una vida sin compromiso.

Con este testimonio específico me queda muy claro que la Fe y la oración son los ejes que mueven verdaderamente nuestras vidas, son éstas quienes se mantienen fielmente a tu lado y son quienes te reconfortan y te dan las fuerzas necesarias para salir adelante de la pesadilla que con ninguna otra “ayuda” podrías haber superado.

Sin embargo y para nuestra fortuna, tanto la fe y esa amistad íntima con Dios, que es la oración, no la venden en ninguna tienda, solo se consigue con la perseverancia diaria y con el convencimiento de que es Dios nuestro Señor, el verdadero camino para la felicidad plena en nuestras vidas. Es necesario dar el sí, un sí lleno de compromiso  para poder descubrir el amor incondicional que Cristo nos da a todos pero que no todos vemos o no queremos ver por distintas circunstancias. Un sí que implica constancia y aceptación de su voluntad, un entregarnos en las manos de nuestro creador y que conlleva a un “hágase en mi según tu palabra” y actuar en consecuencia, con la confianza que un hijo le tiene a su padre, sin más cuestionamientos.

Es una lección difícil de olvidar una vez que lo has vivido, y lo pudiéramos entender sin que nos suceda ningún percance, nuestras vidas y nuestro mundo serían muy distintos.   
 
Una mañana cualquiera, como tantas mañanas, mi hija llegó a mi casa, algo de su expresión no me gustó, me preocupó, temblaba, le pregunté ¿Qué te pasa? Y enseguida me dijo –mamá mira esto- levantando la blusita de mi nieta de 5 años. Cuando miré su  abdomen, buscando “eso” mi vista se tropezó con una pequeña pelotica, del tamaño de un limón que sobresalía de debajo de su costilla del lado derecho, subí la vista hacia a mi hija y le dije- esto, no es bueno, del cuerpo no debe salir nada, vamos a una emergencia-

Ella me contestó, su papá ya está llegando el nos va a llevar, y se fueron, yo quedé en shock, a veces quisiera no saber tanto de medicina, y no es que sea médico, pero fui esposa por 17 años de un médico, y a su muerte me dedique a asesorar tesis de grado, y mi público era por supuesto del área de salud, intuía que no era nada bueno, no pude articular palabra para decir “yo voy con ustedes”, me quedé sentada en la silla hasta que recibí la primera llamada de mi hija, esta vez echa un mar de lagrimas, el diagnostico tampoco era bueno, y en ese momento comenzó el viacrucis, exámenes, tomografías, consultas, el preoperatorio, la cirugía de emergencia, yo sólo observaba a mi pequeña nieta no podía pensar nada, ni bueno ni malo, estaba creo, aun en shock, de hecho escribo esto hoy a tres años, en septiembre, no soy cabalística ni nada parecido, pero en mi vida las peores noticias han ocurrido en este mes, el cáncer de mi esposo lo diagnosticaron un mes de septiembre, exactamente el día de la tragedia de las torres gemelas, recuerdo que ese día pensé que el mundo se iba a acabar. Reacción diferente con mi nieta, siempre tuve la certeza de que nada malo sucedería, o nada terminal, porque lo malo estaba sucediendo ya.

Mi nieta fue operada, para cuando le hicieron la cirugía habían transcurrido cuatro días del descubrimiento de esa pequeña masa en su riñón, que al momento de extraerla había triplicado su tamaño, monstruosamente como suele suceder. Tumor de Willms fue el diagnostico, aun me cuesta hasta escribirlo, es terrible, crece en niños totalmente sanos, a los 5 años, sin ser invitado se presenta cual intruso a hacer estragos.

Con esa primera cirugía las horas pasaban como días y el estado de su salud pendía de aparatos y Fe. Después de más de 4 días en terapia  y de vivir pegada a aparatos y atenciones intensivas día y noche, la bajaron a un cuarto de atención media, ahí comenzó entonces la otra parte, el dolor  postquirúrgico, no había sido fácil, tuvieron que extraerle un riñón, y el apéndice y por supuesto sacaron al monstruo, el invasor que pretendía crecer sin control. El médico llego a referirse a mi nieta como “la niña del milagro”, de ahí fue trasladada a otro hospital, para comenzar con la quimioterapia, para rematar la faena que ya había librado el Médico de la mano de Dios por supuesto.

Durante meses la terapia se convirtió en un calvario rutinario. Avances imperceptibles, dolores, poco ánimo, sin embargo los frutos lograron que en poco tiempo viniera de nuevo  la esperanza a su diezmada salud.

Así pasaron los meses, otro año, todo iba muy bien hasta un día, en que algo, comenzó de nuevo a sobresalir de su pequeño y maltratado cuerpecito, otra vez se repitió el mismo escenario, médicos, exámenes, tomografías y preparación para la segunda cirugía, era el monstruo de nuevo atacando, esta vez con más fuerza, de mayor dimensión y más agresivo, de nuevo el quirófano, el dolor, la angustia y el milagro, el médico logró sacar de nuevo esa enorme masa salvaguardando su frágil vida, y claro es que no dependía del médico, dependía de ese Dios de Imposibles que nunca nos abandonó.
Luego de la terapia intensiva, aparatos y tubos que cubrían su rostro, a los días de nuevo a la habitación y de regreso a las terapias, esta vez con un añadido…radioterapia, y otra vez  quimioterapia, combinadas con los efectos secundarios, le fallaba la respiración, le bajaban las defensas, en fin…

De nuevo  los meses, un año más y cuando los resultados mostraban una franca mejoría, comienza un dolor intenso que nos hace correr de nuevo a emergencias, mas exámenes, mas tomografías, mas consultas, y se llega a la conclusión de que es quirúrgico, todos pensamos de nuevo en el monstruo, pero gracias a Dios esta vez no se trataba del intruso, se trataba de bridas o adherencias,  sus intestinos se había pegado unos con otros, según el médico poco frecuente que esto suceda, pero sucedió, de nuevo a al quirófano, para su tercera cirugía, esta vez con  menos complicaciones, mas no, con menos dolor y angustia.

Comienza el ciclo de la clínica al hospital a recibir quimioterapia, con los mismos efectos secundarios, hasta que un día en la consulta, la doctora llamó a mi hija para decirle que  la quimioterapia ya no tenía ningún sentido en ella, que fuera a casa y que "solo Dios mama" palabras textuales de la doctora, recuerdo haberle dicho- hija, te dieron una referencia para que la vea otro médico “Dios” obedece y ve con él, y así hicimos mi hija pasaba los días en total ayuno y oración deseaba escuchar la voz de Dios, no quería equivocarse, y asi sucedió entre opiniones de mas de tres médicos, de los "opinologos" de oficio, la voz de Dios se impuso, mi hija decidió dejarla tranquila en sus manos y no seguir dando tumbos inciertos por médicos, consultas, hospitales, ¿Qué como supo que era Dios quien le recomendó eso? por la paz que sintió, por la paz que aun sentimos  y porque afortunadamente del intruso no se supo nada mas. Esta cada día mejor, recuperada, solo el cabello aun no crece totalmente, comenzó de nuevo el colegio que nunca abandonó porque al llegar de la quimio se iba a su colegio un par de horas y mientras iba y venía a recibir los ciclos de quimio logró culminar sus estudios, siendo promovida al segundo grado.

El desarrollo que quiero hacer de estos sucesos, van dirigidos a una sola interrogante, ¿ El porqué de un evento tan dramático?. No es lógico, ni humano, ni justo en toda la extensión de la palabra, vivir un evento tan traumatizante y no poder sacar conclusiones concretas para aplicar en tu vida y más injusto si esas conclusiones no las transmites a otros, es por eso que hoy a tres años de estos eventos decidí escribir esto, tratando de entender los mensajes que Dios quiso expresar en su singular y misteriosa pedagogía de vida.

Convencida de que una fuerza sobrenatural es el orquestador de nuestras acciones y por muy independientes, seguros y confiados que estemos en nuestras vidas, existen situaciones que por más preparados que estemos, si no reconocemos la autoridad y magnificencia de Un Todopoderoso, nos vamos a derrumbar y todas nuestras seguridades y garantías de bienestar se desmoronarán  cayendo en la vorágine de la desesperanza y frustración del vernos impotentes  e incapaces de enfrentar la prueba por nosotros mismos.

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” como Pablo, ese ha sido una de las máximas que ha marcado este camino para mi y para mi hija. Si no llegamos al punto de reconocer nuestra miseria física y entendemos que por mucho que ahondemos en la ciencia y las seguridades que el Mundo nos ofrece estaremos completamente vulnerables a los reveses del destino y no seremos capaces de enfrentar los misterios que nos guarda la vida, no vamos a poder con su penosa carga. En minutos todo te puede cambiar, las ideas que pasan por tu mente pueden adoptar una nueva perspectiva repentinamente.

 ¡Qué contrastes!, Cómo cambian los horizontes de un minuto a otro. Hoy tienes todo y mañana no, y solamente con este sentido grave de temporalidad, de instrumento, de administrador de los bienes recibidos ,pero no dueño, solo así, puedes encontrar respuestas más concretas y validas en la vida.

Debo puntualizar que la relación con el Todopoderoso, no es de – me hiciste, ahora te hago -, ni tampoco de castigo o incluso como algunos lo proponen de fichas de ajedrez donde Dios se divierte con nosotros en el juego de la vida. La concepción de Dios hacia nosotros los hombres es de hijos y padres y el denominador común es el AMOR, y por descabellado que suene, lo de mi nieta fue una muestra infinita de amor, al reconocer a mi nieta y a mi hija como instrumentos suyo y utilizarlas como parte de su Plan de Salvación.

 ¡Que honrada y dichosa me siento ahora que puedo analizar el evento y decir que Dios las utilizó como a uno de sus hijos preferidos para mandar un mensaje! Y aquí vuelvo a hacer referencia a lo que alguien me dijo alguna vez – Dios no manda pruebas que tu no puedas superar – y hay mucha sabiduría en esta máxima. Dios te da todos los instrumentos para que la misión que te encomienda la puedas cumplir satisfactoriamente.

Hay que estar atentos a las gracias que tenemos. Es imprescindible que enumeremos todo lo que Él ha querido que administremos, salud, ,trabajo, amor, y una vez reconocido agradecer y trabajar en consecuencia de estos valores para que vayamos descubriendo día a día nuestra misión en la vida.
A todo esto, le debemos incluir el ingrediente de temporalidad dirigiéndonos al Cielo con un rezo similar a esto. Sí, Dios mío, tengo los bienes pero solo mientras Tú quieras que los administre, si en algún momento decides quitármelos, sabré entender y analizar que otros elementos tengo para poder cumplir mi propósito en la vida, pero siempre dame la fuerza para  cumplir la misión encomendada.

No creo que estuviera mal lo que yo  hacía con mi familia. El punto que creo había omitido, al menos yo, era el creerme garante de todo y de todos. Yo garantizo que todo estará bien, yo garantizo la comida, la ropa limpia, el cariño…y no, no era así, a pesar de mis presumidas garantías. ¡Zas¡ pasó,   ¿ En qué momento me descuide? ¿Qué hice mal?  en ningún momento, no hice nada mal, salvo el creerme la garante de todo, omnipotente. Y es que resulta que definitivamente nada depende de mí, sino del creador y su perfecta voluntad.

El practicar la humildad en la vida cotidiana entendiendo que soy afortunada en poder decidir una u otra cosa, y  entender que no dependen de mi los resultados sino mas bien saberme la administradora. 

Cada vez que me refería al milagro de las cirugías del Dr. Castellanos en mi nieta, y cómo había salvado su vida en tres oportunidades  mi hija me corregía, “Dios mamá, no el doctor” Finalmente lo resumí en el sentido de administradores, entendí la indiferencia que le da a  Dios a los protagonismos. El Doctor Castellanos fue el administrador de esa gracia de Dios, el fungió como el actor de ese milagro cuyo guión fue obviamente de Dios.


La terapia  intensa durante incontables meses, años que tuvo que soportar mi nieta y por ende mi hija, fue una escuela de enseñanza. El dolor, la incomodidad y el yugo solo lo llevaron ellas, su realidad no se compara con la de ningún otro, no se mide con la de nadie porque el dolor es como el amor, exclusivo para cada persona, el dolor está hecho a tu medida y no hay manera de acallarlo. El dolor no merma enfrentándolo, no cesa llorándole. Es un malestar gradual que pone en juego conceptos como la desesperanza, la frustración, la rebelión, el malhumor, la inquietud, la incomprensión. Este dolor no se calma. Es un proceso que está ahí, que sigue y si no se controla te orilla irremediablemente a la incomprensión de tu realidad y a acciones no siempre buenas.El dolor es una realidad tan evidente como el amor, tan plena y profunda como el querer a alguien. 

En su larga estancia en el hospital las rodeaba gente con otras cirugías, otros tumores, otras edades, lesiones similares a las ella, irremediablemente entras en el juego de la comparación. - ¿Cuánto tiempo llevas?, ¿Qué te paso?, ¿Te ha funcionado la quimio?, ¿Es bueno este doctor? -, y empiezas a echar culpas a incompetencia médica y a agentes externos que no puedes controlar.

Pero la situación común que tiene el dolor físico como el dolor racional es la desesperanza. En el caso orgánico el mismo cuerpo genera químicos que duermen la reacción al dolor al no ver como aliviar el malestar, pero en el caso racional tienes que plantearte esperanza o en su defecto aceptación de la realidad sino caes en la frustración la cual difícilmente te deja avanzar. Nada tiene comparación con el hecho de sobrellevar un dolor del alma, una angustia de no entender el futuro, una llaga supurando al no tener esperanza. El dolor físico es algo puntual, el dolor del alma es y no es al mismo tiempo. El dolor en el espíritu enajena, te deja completamente desarmado porque no sabes contra que estas luchando. El dolor de tu esencia es una derrota anticipada que comienza con el final.

Con estos agravantes que padecían mi hija y mi nieta, comenzó una experiencia rica y apasionante de nuevos conceptos, claros y lacerantes como agujas incandescentes que me enseñaron a entender la vida con otra perspectiva más sabia. Con el dolor a cuestas puedes ver  cuán débil y miserable eres, entiendes la ficción del bienestar comprendiendo el malestar, viendo que el sentirse bien es la ausencia de dolor y lo que realmente existe y evidencia tu realidad es la proporción de dolor en tu vida. Al dolor se le lleva a cuestas y lo entiendes solo cuando lo puedes elevar, ofrecer como regalo a al Todopoderoso.El dolor tiene su razón de existir solo si lo ofrecemos, si lo proyectamos al Cielo en compensación de tanta felicidad recibida. El dolor es el lenguaje de Dios.

Lejos de entender el dolor como algo que te hace menos y del cual no puedes sacar conclusiones sabias en tu vida. Lejos de hacerlo a un lado y evitarlo a como dé lugar, Mi hija me enseñó que en el dolor hay respuestas muy profundas a todos los acertijos de la vida y,compensa  la balanza tan gravemente decantada por el bienestar y el placer instantáneo.

La felicidad cuesta, está compuesta de entrega y dolor y no podemos descomponer el binomio porque el resultado no sería el mismo. Estamos nerviosos buscando la erradicación del dolor, de saltarnos ese aderezo y aun así disfrutar la ensalada.

Seguramente sonara ambiguo y hasta sin sentido muchas de las posturas aquí descritas sin embargo, ver el dolor de esta manera enriqueció  mi vida y dio un sentido a mis sufrimientos.

Recuerdo que cuando comenzó todo, muchas personas al enterarse de la condición de mi nieta y enfrentarse al panorama nada promisorio, lejos de animar a  mi hija, se ponían a llorar desconsolados y en ese momento quien fortalecía y animaba a todos era mi hija. Los invitaba a que tuvieran Fe y que el resultado pues era lo de menos, la entrega ya estaba hecha.

La lección aquí es clara, reconocer nuestra categoría de hijos de Dios y nuestra miseria como promotores de nuestro destino. Sentir tristeza o congoja es relativo, porque eso es un estado de ánimo, pero la confianza de que se ha hecho lo correcto, esa tranquilidad, solo se puede con la Fe. Recuerdo las palabras de mi hija mientras mi nieta estaba en el quirófano “Señor, tu ya proveíste el cordero” ella estaba segura que el cordero no sería su hija, yo por mi parte estaba tranquila, sabía que se haría su voluntad y ese sentimiento nunca me lleno de angustia, sino todo lo contrario de esperanza. No cabe duda que la práctica hace al maestro, y el terreno de la Fe y la renuncia es igual de basto como pudiera ser cualquier otro.

Muchas veces creemos que el protagonista es el que sufre mas, el que se lleva las lecciones de vida y absorbe unilateralmente las gracias, sin embargo, en eventos como estos hay múltiples enseñanzas , recuerdo las palabras del doctor, respondiendo a su ciencia nos regaló una detallada descripción de lo sucedido en el quirófano. Se tenía una ruta trazada para abordar el tumor y lo que se hizo fue algo completamente diferente, no por falta de profesionalismo sino más bien por algo sobrenatural. Cuenta como sentía que las manos eran dirigidas por Alguien más, que las instrucciones brotaban en el momento firme y claro, no preconcebido no obstante adecuado y exitoso. A un hombre deslumbrado por el conocimiento y entregado al oficio más reconocido de la humanidad percibió un mensaje de Fe y según nos contó luego esto, marcó su vida.

Sabemos que Dios no habla, no se sienta contigo a tomar un café y charlar de forma interactiva como lo haría cualquier amigo. Dios escogió un lenguaje infinitamente más rico y pleno, un idioma que abarca los cinco sentidos a la vez e incorpora un sexto que integra y armoniza el mensaje. El alma es el recipiente donde bebes el agua que de otra forma se te cuela por los dedos. Los mensajes de Dios son tan claros como tu propia existencia. Dios grita en susurros, constantes y repetitivos todos los instantes de la vida.

Con estas experiencias empiezas  entonces a encontrarte sorprendiéndote de lo grande que eres cuando eres generoso, cuando das lo que más cuesta, cuando vas más allá, cuando renuncias a ti mismo y te abandonas en Él. Llegas a capitalizar la importancia única e intransferible de tu misión en la vida.

Uno de los grandes pilares a los cuales tuve que aferrarme, que me llenaron de luz y esperanza para sobrellevar esta situación y que Dios puso desde siempre en mi camino, fue la cantidad de seres queridos que estuvieron a nuestro alrededor. Y ahí es donde me cuestiono ¿Quiénes son los verdaderos millonarios en este Mundo?, definitivamente aquellos que tienen familia, amigos y que cuando necesitas de ellos están prestos a demostrarlo.

Otro ejemplo claro fue la gran solidaridad que se mostró con cadenas de oración, y demás demostraciones de Fe que existió al rededor de mi nieta en todo el mundo. La solidaridad, el cariño y la abnegación de mis seres queridos, cuando los problemas nos nublaron el horizonte y mermaron la esperanza fueron un abrazo fraterno y el canal para encontrar la luz. Las acciones que no se dijeron pero algún día se descubrieron y se presentaron más nobles y frescas que en el mismo momento de realizadas, o simplemente el estar dan una fuerza impresionante que te invita día a día a salir adelante.

Estas acciones no solo sacan como fruto vencer el problema inmediato sino que generan otra reacción importantísima para poder ser consecuente con lo recibido. Esta es la responsabilidad de decirlo, el compromiso de gritar a los cuatro vientos que tú, que hoy lees esto, fuiste decisivo en  este proceso que nos tocó vivir y que estamos en deuda moral contigo. Entendí con todo este proceso el misterio del dolor  y la desesperanza como luz, para encontrar el verdadero camino. La renuncia para posteriormente encontrar algo más pleno y trascendente, ahondando en el caso especifico de Carolina mi hija. Tú entorno, la gente que te rodea como instrumento de apoyo, consuelo y compromiso. Y por ultimo que no somos garantes de nada, no somos los que garantizamos el futuro de nuestros hijos, ni los que les evitamos nada ¿O si? no, claro que no, porque no somos omnipresentes, ni omnipotentes no somos Dios.

viernes, 21 de agosto de 2015

ESA MALA COSTUMBRE DE COMBINAR LO BENDITO CON LO PROFANO...

¿Es correcto usar la palabra "yo decreto", "yo declaro “en las oraciones y más? Es algo muy común en estos días escuchar "yo declaro", "yo decreto", así como el "yo cancelo" ó "yo no lo recibo".

Hablando del "yo decreto" y el "yo declaro" hay que hacer una aclaración, para los que salgan en defensa aludiendo que Pablo u otros lo hacían , en la Biblia:

Cuando Pablo declaraba, no declaraba deseos personales ni sus propios pensamientos, sino que "declaraba", "exponía", "daba a conocer", "explicaba" el reino de Dios". "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis (declaren) las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable." 

1 Pedro 2:9. Pedro dice claramente que si debemos declarar, o sea, que si abrimos la boca, sea para hablar de Jesús y de las virtudes de él.

Es incorrecto  declarar deseos personales de forma voluntariosa, pero no lo es el  hacer declaraciones que Dios mismo estableció en Su Palabra , podemos exponer la Palabra de Dios tal como está escrita sin quitar y añadirle, podemos dar a conocer los consejos divinos y a Cristo tal como explica la Palabra, y podemos dar a conocer al Dios que la Biblia habla, pero no debemos hacer declaraciones personales fuera de ella como una doctrina personal y  además pretender hacerla bíblica.

Vamos a poner un ejemplo, de lo que NO se debe declarar:

YO DECLARO QUE: "Dios me libra de mis problemas financieros y me hace próspero" YO DECLARO QUE: "Mi día será uno tranquilo." YO DECLARO: "Que estas Sano, Libre y prospero" “Yo declaro que mi batalla está ganada” . Eso es tremendo disparate anti-bíblico, es pura verborrea, porque a esto no ha llamado Dios al creyente, ni a proclamar algo de lo que Dios no le ha dado testimonio alguno en Su Palabra, ¿O es que cuando lo declaran es porque Dios se los dijo? No verdad, entonces tú no puedes declarar, cosas que solo a Dios competen. 

Así que si vas a declarar algo, declara las verdades del evangelio y testifica de las cosas que Dios ha hecho, esa es la declaración que Dios desea que se exprese, Su Palabra tal como está, no agregándole nada.

Y en cuanto al DECRETAR

Hay mucho que decir.: El hacer tales afirmaciones "Yo decreto" no se encuentra por ningún lado en la Biblia, solamente con excepción de Ester y Esdras , se expone como una traducción Hebrea  que se refiere a, decretos reales como Edicto, Sentencia, y como orden".  Para los que salgan en defensa de que el  “decretar es bíblico”.

Según la Biblia "Decreto" tiene como referencia a "Mandamiento de Dios", y más bien, su uso es muy frecuente en las áreas del ocultismo, satanismo, brujería y espiritismo, también es usada con mucha frecuencia en la “metafísica" y tristemente se le llaman: "decretos".

Con este versículo queda más que claro: 2 Crónicas 7:14 “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. Bendiciones.”

El cristiano tiene que humillarse, tiene que orar, tiene que tener fe, y tiene que tener temor de Dios, vivir un testimonio que le agrade a Él, para que Dios quien ya decretó todas estas promesas (sanidad, liberación, salvación, restauración, etc) las conteste conforme a su Santa Voluntad no conforme a lo que humanamente deseemos.

Podemos desear que un ser querido sane pero no es conforme a mi deseo es conforme a Su Santa Voluntad, por eso dice "SI SE HUMILLARE MI PUEBLO".

Los ejemplos que tenemos en la Biblia de la respuesta de Dios surgen cuando reconocemos la grandeza de Cristo y la insuficiencia nuestra.
Cuando el hombre reconoce la grandeza de Dios y lo limitado del ser humano, es el momento que Dios interviene a favor del hombre con sanidades y milagros. En los Salmos se nos dice que al mirar a Dios hay que tener reverencia ante la grandeza de Dios:

A ti alcé mis ojos, a ti que habitas en los cielos. He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores, y como los ojos de la sierva a la mano de su señora, así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios, hasta que tenga misericordia de nosotros. –Salmo 123:1-2

No sé en qué momento se entendió  que en lugar de rogar, clamar (orar), pedir y suplicar, hay que decretar y declarar voluntades. No encuentro un solo texto en la Biblia que sustituya el clamor por el decreto. Ya que son dos cosas diferentes.

En el clamor el hombre es completamente dependiente de Dios. Pero en el decreto, el hombre se pone en el lugar de Dios como si fuera el hombre el que obtuviera algo por medio de su propia palabra hablada y no la de Dios.
Creo que Jesucristo es nuestro sanador, nuestro salvador, nuestro sustento, nuestro todo, pero nuestra posición hacia Dios no puede ser a manera de orden sino de ruego. Ni tampoco puede ser una mezcla de órdenes, decretos, declaraciones que él no ha hecho  y ruegos, sino simplemente ruegos.