domingo, 27 de diciembre de 2015

La justificación no nos hace justo, sino ser declarados justos.

"No se justificará delante de ti ningún ser humano"...Salmo 143-2

La justificación no nos hace justo, sino ser declarados justos, porque fue cristo quien pago esa deuda, no nosotros, ni en mil años la pagaríamos.
Somos justificados, cuando reconocemos nuestra condición imperfecta, el pecado que habita en nosotros y la incapacidad de vencerlo por nosotros mismos, y entonces aceptamos a Cristo y su sacrificio como nuestra justicia. Dejamos de confiar en nuestros propios méritos y nos acogemos a él como artífice de nuestra salvación de todos nuestros pecados pasados, presentes y futuros. 

En ese momento, la justicia de Dios en Cristo o la justicia que Cristo ganó para nosotros se nos imputa, lo que quiere decir que se nos pone o acredita en nuestra cuenta, y ya somos considerados justos ante de Dios.

Así es, pues, cómo se realiza nuestra justificación, es decir, como una imputación de la justicia de Cristo, se nos considera justos, aunque no lo seamos, porque otro (Cristo) ha pagado nuestra deuda.
Posiblemente muchos se hayan sorprendido y otros se hayan decepcionado un tanto, cuando afirmo que la justificación no nos transforma en justos realmente. La justificación no nos hace justos. Ser justificado no significa en absoluto ser hecho realmente justo, sino ser declarado justo.

La justificación, pues, es un acto de Dios que tiene la condición o característica de legal  puesto que consiste, en primer lugar, en el perdón de todos nuestros pecados, pasados, presentes y futuros, y en segundo lugar, en imputar o acreditar a nuestra cuenta la justicia de Cristo, que es lo único que permite que Dios nos acepte. Es la base de nuestra relación y reconciliación con Dios.

La justificación, pues, no nos convierte realmente en justos de un día a otro, ni lo pretende, solo sienta las bases para una nueva relación con Dios. Tampoco se experimenta en nuestro ser como una realidad de justicia infundida por Dios. No obstante, los beneficios que se derivan de ello para nuestra vida son inmediatos y evidentes. Se experimenta una gran paz, al confiar en Dios plenamente, y saber que hemos sido aceptados, y adoptados como hijos (Gálatas 4:4-7), ya no somos  enemigos de Dios sino amigos, reconciliados por la fe en Jesús. 

jueves, 17 de diciembre de 2015

DOMINIO PROPIO SIGNIFICA…BAJO EL CONTROL DE DIOS

¡Felices son los mansos, los humildes! Son herederos de las más ricas bendiciones de Dios, no solamente en el cielo, sino aun ahora en la tierra.

"manso”,"mansedumbre", humilde. No significan "cobarde", ni "tímido", ni "pasivo". Moisés era hombre muy manso, pero reprendió severamente la idolatría del pueblo Jesús era manso, pero demostró en varias ocasiones su valor al corregir a los judíos. Cuando uno de los alguaciles le dio una bofetada, Jesús dijo, "Si he hablado mal, testifica en qué está el mal; y si bien, ¿por qué me golpeas?" ¡Jesús no era tímido!

Lo opuesto de "manso" es "arrogante", "soberbio", u "orgulloso". Todo cristiano debe enojarse, porque no debe ser indiferente hacia el pecado, pero el enojo sano requiere dominio propio, que no es otra cosa que sujetarse a Dios, estar bajo su control.

El manso es sumiso a Dios, obediente, nunca rebelde ni desobediente. No resiste a Dios. Siempre dice, "Hágase tu voluntad y no la mía". Todos sus deseos, pensamientos, instintos, e impulsos están sujetos a la voluntad de Dios. Es controlado por Dios. El dominio propio es, en realidad, el dominio de nuestras vidas por Dios, "dueño de sí mismo".

La mansedumbre es "fruto del Espíritu”. Pablo habla de misericordia, amor y mansedumbre a los contenciosos y arrogantes de Corinto. La mansedumbre está relacionada estrechamente con la humildad (es fruto de ella), y también con la misericordia, benignidad y a paciencia.

1. Efes. 4:2, "con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros". Si somos mansos, somos pacientes y tolerantes; nos soportamos (Gál. 5:26). 

2. Col. 3:12,13, "Vestíos de misericordia, de benignidad, de mansedumbre, de paciencia, soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros". Los mansos están dispuestos a perdonar.

El manso es sufrido. Su gentileza es conocida de todos. Con buena voluntad soporta insultos y malos tratos. El manso tiene bajo control los impulsos y emociones y toda la conducta. No se deja amargar, ni tiene espíritu vengativo. No es orgulloso ni arrogante.

El manso está dispuesto a sufrir agravio, ser defraudado, en lugar de causar escándalos, pero esto no significa que no deba ser justo, objetivo y actuar en consecuencia. 

Como todos saben, Moisés, Jesús y Pablo no eran nada tímidos, ni pasivos, ni mucho menos cobardes. Eran muy fuertes y, por lo tanto, eran grandes líderes, pero tenían su fuerza bajo control.

Los mansos, pues, son verdaderos discípulos de Jesús, que demuestran el valor y fuerza, pero tienen bajo control la voluntad y las emociones. El verdadero dominio propio significa “bajo el control de Dios”.

Dichosos son los mansos. ¿Quiénes son? Las palabras "manso" y "mansedumbre" no tienen nada que ver con la debilidad, ni mucho menos con la cobardía. Tenemos grandes ejemplos de Cristo, Pablo y Moisés.

Los mansos son los humildes, los que están sujetos a Dios. El manso ha entregado las riendas de su vida a Dios. Dios tiene las riendas para controlar la voluntad, las emociones, los impulsos y toda la conducta del manso.

Los mansos recibirán la tierra por heredad; es decir, disfrutan ahora mismo las más grandes, las más ricas, bendiciones de la tierra. Son los únicos capacitados para hacerlo.

1 Cor. 3:22, "todo es vuestro... sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir, todo es vuestro".

LA REBELDÍA

Tito 1:16 dice: "Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, SIENDO ABOMINABLES Y REBELDES, reprobados en cuanto a toda buena obra". 

1 Samuel 15:23 “Porque la rebelión es como pecado de adivinación, y la desobediencia, como iniquidad e idolatría. Por cuanto has desechado la palabra del SEÑOR, El también te ha desechado para que no seas rey”.

Jeremías: 3: 10 “Con todo esto, su hermana la rebelde Judá no se volvió a mí de todo corazón, sino fingidamente dice Jehová.”. Dios dijo: "Yo le he dado a ella la oportunidad de que se vuelva a Mí. Yo la hubiera recibido, pero ella no quiso regresar”, 22.  "¡Convertíos, hijos rebeldes, y os sanaré de vuestras rebeliones! Aquí estamos, venimos a ti, porque tú, Señor, eres nuestro Dios." 

Y Oseas 4:16, “Porque como novilla indómita se apartó Israel”. 

En el campo y cuando intentas que las novillas suban a los camiones para ser transportadas de un lugar a otro, se sabe lo que es tratar con estos animales. Cuando ellas se rebelan y no quieren subir al camión endurecen sus patas, se ponen tan rígidas como pueden y se obstinan de tal manera, que resulta poco menos que imposible obligarlas a moverse y andar. Y al tratar de empujarlas, al no querer avanzar, comienzan a resbalarse hacia atrás, retroceden, se dejan deslizar hacia atrás de tal manera que es prácticamente imposible hacerlas avanzar hacia adelante. Esta creo, es la imagen con la que Dios ilustró la rebeldía.

La rebeldía es negarse a seguir el camino de Dios, es negarse a escucharle a Él. Y cuando nosotros actuamos como las novillas, cuando afirmamos nuestra voluntad contra la voluntad de Dios, terminamos haciendo lo mismo que esos animales, es decir, retrocediendo en vez de avanzar. Si nos rebelamos contra el Señor y Su voluntad, solo conseguimos alejarnos cada vez más de Él. 

Dios le estaba diciendo al reino de Judá que aprendiera la lección del reino de Israel, que ya había sido conducido al cautiverio. Y les recordó que Israel había hecho exactamente lo que ellos estaban haciendo. Había sido obstinada y rebelde como una novilla. Pero Dios había tratado de que Israel regresara a Él, y ellos no lo hicieron así. Como resultado, fueron llevados al cautiverio. Así que lo que le sucedió a Israel debería servir como lección y como advertencia al reino de Judá.

Isaías 1:28 dice: "Pero LOS REBELDES Y LOS PECADORES a una serán quebrantados, y los que dejan a Jehová serán consumidos".

Isaías 59:12-13 dice: "Porque NUESTRAS REBELIONES se han multiplicado delante de ti, y NUESTROS PECADOS han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están NUESTRAS INIQUIDADES, y conocemos nuestros pecados; el prevaricar y MENTIR contra Jehová, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; EL HABLAR CALUMNIA Y REBELIÓN, concebir y proferir de corazón palabras de mentira”.

La razón es la primera causa de rebelión; por eso es que no podemos controlar nuestras palabras a menos que primero tratemos detalladamente con nuestra razón.
Las palabras rebeldes provienen del razonamiento que a su vez se origina en el pensamiento. Por eso el pensamiento es factor dominante de la rebelión. 

2 Corintios 10:5  “Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios,  y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”. 

Este es el secreto para controlar la rebeldía. Llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo.

domingo, 4 de octubre de 2015

Testimonio

Cuando la desesperanza aparece en la vida hay pocas cosas que te pueden ayudar, la mayoría de las cuales no logran reanimar el espíritu. Cuando en cuestión de minutos caes en cuenta de que tu vida, tan llena de nada, cambia de manera abrupta para dejarte en un sin sentido aparente, ¿a qué puedes recurrir? Al perder el rumbo de la vida, tan perfectamente organizado y dirigido, por tus intereses personales, por la imposición de un mundo que nos somete a sus exigencias superficiales, y tener que enfrentar una realidad que nunca pensaste vivir ni en la peor de tus pesadillas.

Es la Fe, la confianza plena en Dios, lo que de verdad te llena y te hace comprender cuál es la verdadera trascendencia en tu vida y te da esa luz para comprender cuales son las metas que valen la pena, cuales son los ideales por los que debes vivir y no desviarte en el camino cómodo de una vida sin compromiso.

Con este testimonio específico me queda muy claro que la Fe y la oración son los ejes que mueven verdaderamente nuestras vidas, son éstas quienes se mantienen fielmente a tu lado y son quienes te reconfortan y te dan las fuerzas necesarias para salir adelante de la pesadilla que con ninguna otra “ayuda” podrías haber superado.

Sin embargo y para nuestra fortuna, tanto la fe y esa amistad íntima con Dios, que es la oración, no la venden en ninguna tienda, solo se consigue con la perseverancia diaria y con el convencimiento de que es Dios nuestro Señor, el verdadero camino para la felicidad plena en nuestras vidas. Es necesario dar el sí, un sí lleno de compromiso  para poder descubrir el amor incondicional que Cristo nos da a todos pero que no todos vemos o no queremos ver por distintas circunstancias. Un sí que implica constancia y aceptación de su voluntad, un entregarnos en las manos de nuestro creador y que conlleva a un “hágase en mi según tu palabra” y actuar en consecuencia, con la confianza que un hijo le tiene a su padre, sin más cuestionamientos.

Es una lección difícil de olvidar una vez que lo has vivido, y lo pudiéramos entender sin que nos suceda ningún percance, nuestras vidas y nuestro mundo serían muy distintos.   
 
Una mañana cualquiera, como tantas mañanas, mi hija llegó a mi casa, algo de su expresión no me gustó, me preocupó, temblaba, le pregunté ¿Qué te pasa? Y enseguida me dijo –mamá mira esto- levantando la blusita de mi nieta de 5 años. Cuando miré su  abdomen, buscando “eso” mi vista se tropezó con una pequeña pelotica, del tamaño de un limón que sobresalía de debajo de su costilla del lado derecho, subí la vista hacia a mi hija y le dije- esto, no es bueno, del cuerpo no debe salir nada, vamos a una emergencia-

Ella me contestó, su papá ya está llegando el nos va a llevar, y se fueron, yo quedé en shock, a veces quisiera no saber tanto de medicina, y no es que sea médico, pero fui esposa por 17 años de un médico, y a su muerte me dedique a asesorar tesis de grado, y mi público era por supuesto del área de salud, intuía que no era nada bueno, no pude articular palabra para decir “yo voy con ustedes”, me quedé sentada en la silla hasta que recibí la primera llamada de mi hija, esta vez echa un mar de lagrimas, el diagnostico tampoco era bueno, y en ese momento comenzó el viacrucis, exámenes, tomografías, consultas, el preoperatorio, la cirugía de emergencia, yo sólo observaba a mi pequeña nieta no podía pensar nada, ni bueno ni malo, estaba creo, aun en shock, de hecho escribo esto hoy a tres años, en septiembre, no soy cabalística ni nada parecido, pero en mi vida las peores noticias han ocurrido en este mes, el cáncer de mi esposo lo diagnosticaron un mes de septiembre, exactamente el día de la tragedia de las torres gemelas, recuerdo que ese día pensé que el mundo se iba a acabar. Reacción diferente con mi nieta, siempre tuve la certeza de que nada malo sucedería, o nada terminal, porque lo malo estaba sucediendo ya.

Mi nieta fue operada, para cuando le hicieron la cirugía habían transcurrido cuatro días del descubrimiento de esa pequeña masa en su riñón, que al momento de extraerla había triplicado su tamaño, monstruosamente como suele suceder. Tumor de Willms fue el diagnostico, aun me cuesta hasta escribirlo, es terrible, crece en niños totalmente sanos, a los 5 años, sin ser invitado se presenta cual intruso a hacer estragos.

Con esa primera cirugía las horas pasaban como días y el estado de su salud pendía de aparatos y Fe. Después de más de 4 días en terapia  y de vivir pegada a aparatos y atenciones intensivas día y noche, la bajaron a un cuarto de atención media, ahí comenzó entonces la otra parte, el dolor  postquirúrgico, no había sido fácil, tuvieron que extraerle un riñón, y el apéndice y por supuesto sacaron al monstruo, el invasor que pretendía crecer sin control. El médico llego a referirse a mi nieta como “la niña del milagro”, de ahí fue trasladada a otro hospital, para comenzar con la quimioterapia, para rematar la faena que ya había librado el Médico de la mano de Dios por supuesto.

Durante meses la terapia se convirtió en un calvario rutinario. Avances imperceptibles, dolores, poco ánimo, sin embargo los frutos lograron que en poco tiempo viniera de nuevo  la esperanza a su diezmada salud.

Así pasaron los meses, otro año, todo iba muy bien hasta un día, en que algo, comenzó de nuevo a sobresalir de su pequeño y maltratado cuerpecito, otra vez se repitió el mismo escenario, médicos, exámenes, tomografías y preparación para la segunda cirugía, era el monstruo de nuevo atacando, esta vez con más fuerza, de mayor dimensión y más agresivo, de nuevo el quirófano, el dolor, la angustia y el milagro, el médico logró sacar de nuevo esa enorme masa salvaguardando su frágil vida, y claro es que no dependía del médico, dependía de ese Dios de Imposibles que nunca nos abandonó.
Luego de la terapia intensiva, aparatos y tubos que cubrían su rostro, a los días de nuevo a la habitación y de regreso a las terapias, esta vez con un añadido…radioterapia, y otra vez  quimioterapia, combinadas con los efectos secundarios, le fallaba la respiración, le bajaban las defensas, en fin…

De nuevo  los meses, un año más y cuando los resultados mostraban una franca mejoría, comienza un dolor intenso que nos hace correr de nuevo a emergencias, mas exámenes, mas tomografías, mas consultas, y se llega a la conclusión de que es quirúrgico, todos pensamos de nuevo en el monstruo, pero gracias a Dios esta vez no se trataba del intruso, se trataba de bridas o adherencias,  sus intestinos se había pegado unos con otros, según el médico poco frecuente que esto suceda, pero sucedió, de nuevo a al quirófano, para su tercera cirugía, esta vez con  menos complicaciones, mas no, con menos dolor y angustia.

Comienza el ciclo de la clínica al hospital a recibir quimioterapia, con los mismos efectos secundarios, hasta que un día en la consulta, la doctora llamó a mi hija para decirle que  la quimioterapia ya no tenía ningún sentido en ella, que fuera a casa y que "solo Dios mama" palabras textuales de la doctora, recuerdo haberle dicho- hija, te dieron una referencia para que la vea otro médico “Dios” obedece y ve con él, y así hicimos mi hija pasaba los días en total ayuno y oración deseaba escuchar la voz de Dios, no quería equivocarse, y asi sucedió entre opiniones de mas de tres médicos, de los "opinologos" de oficio, la voz de Dios se impuso, mi hija decidió dejarla tranquila en sus manos y no seguir dando tumbos inciertos por médicos, consultas, hospitales, ¿Qué como supo que era Dios quien le recomendó eso? por la paz que sintió, por la paz que aun sentimos  y porque afortunadamente del intruso no se supo nada mas. Esta cada día mejor, recuperada, solo el cabello aun no crece totalmente, comenzó de nuevo el colegio que nunca abandonó porque al llegar de la quimio se iba a su colegio un par de horas y mientras iba y venía a recibir los ciclos de quimio logró culminar sus estudios, siendo promovida al segundo grado.

El desarrollo que quiero hacer de estos sucesos, van dirigidos a una sola interrogante, ¿ El porqué de un evento tan dramático?. No es lógico, ni humano, ni justo en toda la extensión de la palabra, vivir un evento tan traumatizante y no poder sacar conclusiones concretas para aplicar en tu vida y más injusto si esas conclusiones no las transmites a otros, es por eso que hoy a tres años de estos eventos decidí escribir esto, tratando de entender los mensajes que Dios quiso expresar en su singular y misteriosa pedagogía de vida.

Convencida de que una fuerza sobrenatural es el orquestador de nuestras acciones y por muy independientes, seguros y confiados que estemos en nuestras vidas, existen situaciones que por más preparados que estemos, si no reconocemos la autoridad y magnificencia de Un Todopoderoso, nos vamos a derrumbar y todas nuestras seguridades y garantías de bienestar se desmoronarán  cayendo en la vorágine de la desesperanza y frustración del vernos impotentes  e incapaces de enfrentar la prueba por nosotros mismos.

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” como Pablo, ese ha sido una de las máximas que ha marcado este camino para mi y para mi hija. Si no llegamos al punto de reconocer nuestra miseria física y entendemos que por mucho que ahondemos en la ciencia y las seguridades que el Mundo nos ofrece estaremos completamente vulnerables a los reveses del destino y no seremos capaces de enfrentar los misterios que nos guarda la vida, no vamos a poder con su penosa carga. En minutos todo te puede cambiar, las ideas que pasan por tu mente pueden adoptar una nueva perspectiva repentinamente.

 ¡Qué contrastes!, Cómo cambian los horizontes de un minuto a otro. Hoy tienes todo y mañana no, y solamente con este sentido grave de temporalidad, de instrumento, de administrador de los bienes recibidos ,pero no dueño, solo así, puedes encontrar respuestas más concretas y validas en la vida.

Debo puntualizar que la relación con el Todopoderoso, no es de – me hiciste, ahora te hago -, ni tampoco de castigo o incluso como algunos lo proponen de fichas de ajedrez donde Dios se divierte con nosotros en el juego de la vida. La concepción de Dios hacia nosotros los hombres es de hijos y padres y el denominador común es el AMOR, y por descabellado que suene, lo de mi nieta fue una muestra infinita de amor, al reconocer a mi nieta y a mi hija como instrumentos suyo y utilizarlas como parte de su Plan de Salvación.

 ¡Que honrada y dichosa me siento ahora que puedo analizar el evento y decir que Dios las utilizó como a uno de sus hijos preferidos para mandar un mensaje! Y aquí vuelvo a hacer referencia a lo que alguien me dijo alguna vez – Dios no manda pruebas que tu no puedas superar – y hay mucha sabiduría en esta máxima. Dios te da todos los instrumentos para que la misión que te encomienda la puedas cumplir satisfactoriamente.

Hay que estar atentos a las gracias que tenemos. Es imprescindible que enumeremos todo lo que Él ha querido que administremos, salud, ,trabajo, amor, y una vez reconocido agradecer y trabajar en consecuencia de estos valores para que vayamos descubriendo día a día nuestra misión en la vida.
A todo esto, le debemos incluir el ingrediente de temporalidad dirigiéndonos al Cielo con un rezo similar a esto. Sí, Dios mío, tengo los bienes pero solo mientras Tú quieras que los administre, si en algún momento decides quitármelos, sabré entender y analizar que otros elementos tengo para poder cumplir mi propósito en la vida, pero siempre dame la fuerza para  cumplir la misión encomendada.

No creo que estuviera mal lo que yo  hacía con mi familia. El punto que creo había omitido, al menos yo, era el creerme garante de todo y de todos. Yo garantizo que todo estará bien, yo garantizo la comida, la ropa limpia, el cariño…y no, no era así, a pesar de mis presumidas garantías. ¡Zas¡ pasó,   ¿ En qué momento me descuide? ¿Qué hice mal?  en ningún momento, no hice nada mal, salvo el creerme la garante de todo, omnipotente. Y es que resulta que definitivamente nada depende de mí, sino del creador y su perfecta voluntad.

El practicar la humildad en la vida cotidiana entendiendo que soy afortunada en poder decidir una u otra cosa, y  entender que no dependen de mi los resultados sino mas bien saberme la administradora. 

Cada vez que me refería al milagro de las cirugías del Dr. Castellanos en mi nieta, y cómo había salvado su vida en tres oportunidades  mi hija me corregía, “Dios mamá, no el doctor” Finalmente lo resumí en el sentido de administradores, entendí la indiferencia que le da a  Dios a los protagonismos. El Doctor Castellanos fue el administrador de esa gracia de Dios, el fungió como el actor de ese milagro cuyo guión fue obviamente de Dios.


La terapia  intensa durante incontables meses, años que tuvo que soportar mi nieta y por ende mi hija, fue una escuela de enseñanza. El dolor, la incomodidad y el yugo solo lo llevaron ellas, su realidad no se compara con la de ningún otro, no se mide con la de nadie porque el dolor es como el amor, exclusivo para cada persona, el dolor está hecho a tu medida y no hay manera de acallarlo. El dolor no merma enfrentándolo, no cesa llorándole. Es un malestar gradual que pone en juego conceptos como la desesperanza, la frustración, la rebelión, el malhumor, la inquietud, la incomprensión. Este dolor no se calma. Es un proceso que está ahí, que sigue y si no se controla te orilla irremediablemente a la incomprensión de tu realidad y a acciones no siempre buenas.El dolor es una realidad tan evidente como el amor, tan plena y profunda como el querer a alguien. 

En su larga estancia en el hospital las rodeaba gente con otras cirugías, otros tumores, otras edades, lesiones similares a las ella, irremediablemente entras en el juego de la comparación. - ¿Cuánto tiempo llevas?, ¿Qué te paso?, ¿Te ha funcionado la quimio?, ¿Es bueno este doctor? -, y empiezas a echar culpas a incompetencia médica y a agentes externos que no puedes controlar.

Pero la situación común que tiene el dolor físico como el dolor racional es la desesperanza. En el caso orgánico el mismo cuerpo genera químicos que duermen la reacción al dolor al no ver como aliviar el malestar, pero en el caso racional tienes que plantearte esperanza o en su defecto aceptación de la realidad sino caes en la frustración la cual difícilmente te deja avanzar. Nada tiene comparación con el hecho de sobrellevar un dolor del alma, una angustia de no entender el futuro, una llaga supurando al no tener esperanza. El dolor físico es algo puntual, el dolor del alma es y no es al mismo tiempo. El dolor en el espíritu enajena, te deja completamente desarmado porque no sabes contra que estas luchando. El dolor de tu esencia es una derrota anticipada que comienza con el final.

Con estos agravantes que padecían mi hija y mi nieta, comenzó una experiencia rica y apasionante de nuevos conceptos, claros y lacerantes como agujas incandescentes que me enseñaron a entender la vida con otra perspectiva más sabia. Con el dolor a cuestas puedes ver  cuán débil y miserable eres, entiendes la ficción del bienestar comprendiendo el malestar, viendo que el sentirse bien es la ausencia de dolor y lo que realmente existe y evidencia tu realidad es la proporción de dolor en tu vida. Al dolor se le lleva a cuestas y lo entiendes solo cuando lo puedes elevar, ofrecer como regalo a al Todopoderoso.El dolor tiene su razón de existir solo si lo ofrecemos, si lo proyectamos al Cielo en compensación de tanta felicidad recibida. El dolor es el lenguaje de Dios.

Lejos de entender el dolor como algo que te hace menos y del cual no puedes sacar conclusiones sabias en tu vida. Lejos de hacerlo a un lado y evitarlo a como dé lugar, Mi hija me enseñó que en el dolor hay respuestas muy profundas a todos los acertijos de la vida y,compensa  la balanza tan gravemente decantada por el bienestar y el placer instantáneo.

La felicidad cuesta, está compuesta de entrega y dolor y no podemos descomponer el binomio porque el resultado no sería el mismo. Estamos nerviosos buscando la erradicación del dolor, de saltarnos ese aderezo y aun así disfrutar la ensalada.

Seguramente sonara ambiguo y hasta sin sentido muchas de las posturas aquí descritas sin embargo, ver el dolor de esta manera enriqueció  mi vida y dio un sentido a mis sufrimientos.

Recuerdo que cuando comenzó todo, muchas personas al enterarse de la condición de mi nieta y enfrentarse al panorama nada promisorio, lejos de animar a  mi hija, se ponían a llorar desconsolados y en ese momento quien fortalecía y animaba a todos era mi hija. Los invitaba a que tuvieran Fe y que el resultado pues era lo de menos, la entrega ya estaba hecha.

La lección aquí es clara, reconocer nuestra categoría de hijos de Dios y nuestra miseria como promotores de nuestro destino. Sentir tristeza o congoja es relativo, porque eso es un estado de ánimo, pero la confianza de que se ha hecho lo correcto, esa tranquilidad, solo se puede con la Fe. Recuerdo las palabras de mi hija mientras mi nieta estaba en el quirófano “Señor, tu ya proveíste el cordero” ella estaba segura que el cordero no sería su hija, yo por mi parte estaba tranquila, sabía que se haría su voluntad y ese sentimiento nunca me lleno de angustia, sino todo lo contrario de esperanza. No cabe duda que la práctica hace al maestro, y el terreno de la Fe y la renuncia es igual de basto como pudiera ser cualquier otro.

Muchas veces creemos que el protagonista es el que sufre mas, el que se lleva las lecciones de vida y absorbe unilateralmente las gracias, sin embargo, en eventos como estos hay múltiples enseñanzas , recuerdo las palabras del doctor, respondiendo a su ciencia nos regaló una detallada descripción de lo sucedido en el quirófano. Se tenía una ruta trazada para abordar el tumor y lo que se hizo fue algo completamente diferente, no por falta de profesionalismo sino más bien por algo sobrenatural. Cuenta como sentía que las manos eran dirigidas por Alguien más, que las instrucciones brotaban en el momento firme y claro, no preconcebido no obstante adecuado y exitoso. A un hombre deslumbrado por el conocimiento y entregado al oficio más reconocido de la humanidad percibió un mensaje de Fe y según nos contó luego esto, marcó su vida.

Sabemos que Dios no habla, no se sienta contigo a tomar un café y charlar de forma interactiva como lo haría cualquier amigo. Dios escogió un lenguaje infinitamente más rico y pleno, un idioma que abarca los cinco sentidos a la vez e incorpora un sexto que integra y armoniza el mensaje. El alma es el recipiente donde bebes el agua que de otra forma se te cuela por los dedos. Los mensajes de Dios son tan claros como tu propia existencia. Dios grita en susurros, constantes y repetitivos todos los instantes de la vida.

Con estas experiencias empiezas  entonces a encontrarte sorprendiéndote de lo grande que eres cuando eres generoso, cuando das lo que más cuesta, cuando vas más allá, cuando renuncias a ti mismo y te abandonas en Él. Llegas a capitalizar la importancia única e intransferible de tu misión en la vida.

Uno de los grandes pilares a los cuales tuve que aferrarme, que me llenaron de luz y esperanza para sobrellevar esta situación y que Dios puso desde siempre en mi camino, fue la cantidad de seres queridos que estuvieron a nuestro alrededor. Y ahí es donde me cuestiono ¿Quiénes son los verdaderos millonarios en este Mundo?, definitivamente aquellos que tienen familia, amigos y que cuando necesitas de ellos están prestos a demostrarlo.

Otro ejemplo claro fue la gran solidaridad que se mostró con cadenas de oración, y demás demostraciones de Fe que existió al rededor de mi nieta en todo el mundo. La solidaridad, el cariño y la abnegación de mis seres queridos, cuando los problemas nos nublaron el horizonte y mermaron la esperanza fueron un abrazo fraterno y el canal para encontrar la luz. Las acciones que no se dijeron pero algún día se descubrieron y se presentaron más nobles y frescas que en el mismo momento de realizadas, o simplemente el estar dan una fuerza impresionante que te invita día a día a salir adelante.

Estas acciones no solo sacan como fruto vencer el problema inmediato sino que generan otra reacción importantísima para poder ser consecuente con lo recibido. Esta es la responsabilidad de decirlo, el compromiso de gritar a los cuatro vientos que tú, que hoy lees esto, fuiste decisivo en  este proceso que nos tocó vivir y que estamos en deuda moral contigo. Entendí con todo este proceso el misterio del dolor  y la desesperanza como luz, para encontrar el verdadero camino. La renuncia para posteriormente encontrar algo más pleno y trascendente, ahondando en el caso especifico de Carolina mi hija. Tú entorno, la gente que te rodea como instrumento de apoyo, consuelo y compromiso. Y por ultimo que no somos garantes de nada, no somos los que garantizamos el futuro de nuestros hijos, ni los que les evitamos nada ¿O si? no, claro que no, porque no somos omnipresentes, ni omnipotentes no somos Dios.

viernes, 21 de agosto de 2015

ESA MALA COSTUMBRE DE COMBINAR LO BENDITO CON LO PROFANO...

¿Es correcto usar la palabra "yo decreto", "yo declaro “en las oraciones y más? Es algo muy común en estos días escuchar "yo declaro", "yo decreto", así como el "yo cancelo" ó "yo no lo recibo".

Hablando del "yo decreto" y el "yo declaro" hay que hacer una aclaración, para los que salgan en defensa aludiendo que Pablo u otros lo hacían , en la Biblia:

Cuando Pablo declaraba, no declaraba deseos personales ni sus propios pensamientos, sino que "declaraba", "exponía", "daba a conocer", "explicaba" el reino de Dios". "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis (declaren) las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable." 

1 Pedro 2:9. Pedro dice claramente que si debemos declarar, o sea, que si abrimos la boca, sea para hablar de Jesús y de las virtudes de él.

Es incorrecto  declarar deseos personales de forma voluntariosa, pero no lo es el  hacer declaraciones que Dios mismo estableció en Su Palabra , podemos exponer la Palabra de Dios tal como está escrita sin quitar y añadirle, podemos dar a conocer los consejos divinos y a Cristo tal como explica la Palabra, y podemos dar a conocer al Dios que la Biblia habla, pero no debemos hacer declaraciones personales fuera de ella como una doctrina personal y  además pretender hacerla bíblica.

Vamos a poner un ejemplo, de lo que NO se debe declarar:

YO DECLARO QUE: "Dios me libra de mis problemas financieros y me hace próspero" YO DECLARO QUE: "Mi día será uno tranquilo." YO DECLARO: "Que estas Sano, Libre y prospero" “Yo declaro que mi batalla está ganada” . Eso es tremendo disparate anti-bíblico, es pura verborrea, porque a esto no ha llamado Dios al creyente, ni a proclamar algo de lo que Dios no le ha dado testimonio alguno en Su Palabra, ¿O es que cuando lo declaran es porque Dios se los dijo? No verdad, entonces tú no puedes declarar, cosas que solo a Dios competen. 

Así que si vas a declarar algo, declara las verdades del evangelio y testifica de las cosas que Dios ha hecho, esa es la declaración que Dios desea que se exprese, Su Palabra tal como está, no agregándole nada.

Y en cuanto al DECRETAR

Hay mucho que decir.: El hacer tales afirmaciones "Yo decreto" no se encuentra por ningún lado en la Biblia, solamente con excepción de Ester y Esdras , se expone como una traducción Hebrea  que se refiere a, decretos reales como Edicto, Sentencia, y como orden".  Para los que salgan en defensa de que el  “decretar es bíblico”.

Según la Biblia "Decreto" tiene como referencia a "Mandamiento de Dios", y más bien, su uso es muy frecuente en las áreas del ocultismo, satanismo, brujería y espiritismo, también es usada con mucha frecuencia en la “metafísica" y tristemente se le llaman: "decretos".

Con este versículo queda más que claro: 2 Crónicas 7:14 “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. Bendiciones.”

El cristiano tiene que humillarse, tiene que orar, tiene que tener fe, y tiene que tener temor de Dios, vivir un testimonio que le agrade a Él, para que Dios quien ya decretó todas estas promesas (sanidad, liberación, salvación, restauración, etc) las conteste conforme a su Santa Voluntad no conforme a lo que humanamente deseemos.

Podemos desear que un ser querido sane pero no es conforme a mi deseo es conforme a Su Santa Voluntad, por eso dice "SI SE HUMILLARE MI PUEBLO".

Los ejemplos que tenemos en la Biblia de la respuesta de Dios surgen cuando reconocemos la grandeza de Cristo y la insuficiencia nuestra.
Cuando el hombre reconoce la grandeza de Dios y lo limitado del ser humano, es el momento que Dios interviene a favor del hombre con sanidades y milagros. En los Salmos se nos dice que al mirar a Dios hay que tener reverencia ante la grandeza de Dios:

A ti alcé mis ojos, a ti que habitas en los cielos. He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores, y como los ojos de la sierva a la mano de su señora, así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios, hasta que tenga misericordia de nosotros. –Salmo 123:1-2

No sé en qué momento se entendió  que en lugar de rogar, clamar (orar), pedir y suplicar, hay que decretar y declarar voluntades. No encuentro un solo texto en la Biblia que sustituya el clamor por el decreto. Ya que son dos cosas diferentes.

En el clamor el hombre es completamente dependiente de Dios. Pero en el decreto, el hombre se pone en el lugar de Dios como si fuera el hombre el que obtuviera algo por medio de su propia palabra hablada y no la de Dios.
Creo que Jesucristo es nuestro sanador, nuestro salvador, nuestro sustento, nuestro todo, pero nuestra posición hacia Dios no puede ser a manera de orden sino de ruego. Ni tampoco puede ser una mezcla de órdenes, decretos, declaraciones que él no ha hecho  y ruegos, sino simplemente ruegos.


viernes, 5 de junio de 2015

La perspectiva divina

¡Aguanta un poquito más, que ya vendrá el alivio! Cuando mires hacia atrás te darás cuenta de cuántas bendiciones te ha dado el Señor y cobrarás fuerza en tu andar para seguir luchando. El agradecimiento te llenará de gozo y entenderás que Dios estuvo todo el tiempo a tu lado y te sostuvo de la mano en los tiempos mas difíciles.

Aprende a confiar en la palabra de Dios. Porque “es imposible que Dios mienta, recibimos un firme consuelo quienes hemos buscado la protección de Dios y hemos confiado en la esperanza que él nos ha dado. Esta esperanza mantiene firme y segura nuestra alma ...” (Hebreos 6,18-19).

Pase lo que pase, aunque las circunstancias sean adversas y la promesa parece nunca llegar, debemos decir “Dios está haciendo algo” y llegará el momento en que esto “Terminará” y podré experimentar sus promesas en mi vida.

Imagino que Daniel le diría: “Señor yo se que estás ejecutando un plan, pero no entiendo este cambio, necesito la perspectiva divina”,por eso miró las escrituras, para ver cuál era la visión de Dios de las cosas.”Necesito que Dios me revele lo que está haciendo” no se conformó con su visión desoladora.

Cuando Jesús marchaba con sus Discípulos y les decía es necesario que el hijo del hombre se muera que resucite al tercer día, y sale Pedro y dice, No permitas que tal cosa te suceda y Jesús le dice, apártate de mi Satanás. Jesús tenía la perspectiva divina de su sufrimiento.

Aunque nos duela el sufrimiento, la perspectiva divina nos da la capacidad de avanzar. Si estamos todo el tiempo quejándonos, es porque tal vez no tengamos la perspectiva divina en nuestra vida. 

Tengamos, pues, paciencia, como el labrador que espera recoger la preciosa cosecha, que tiene que aguardar con paciencia las temporadas de lluvia” (Santiago 5,7-8).

Dios nos da una carga, pero también nos ayuda a sobrellevarla.


Ten en cuenta la perspectiva divina: “Pide, y Dios te dará, busca, y encontrarás; llama a la puerta, y se te abrirá. Porque el que pide, recibe, y el que busca, encuentra, y al que llama, se le abre” (Mateo 7,7-8). 

Necesitamos estar bien conscientes de las diferencias entre las perspectivas; la humana y la divina. Habacuc aprendió esa  lección. Cuando miró la vida desde un punto de vista terrenal, le pareció que Dios era indiferente ante la maldad que invadía a la sociedad (Habacuc 1:2-4). Pero el Señor le dio una perspectiva divina y le mostró que la vida es más de lo que parece. Las acciones de los seres humanos no pueden desviar los propósitos de Dios (2:3). 

Nuestra oración debe ser "Señor déjame ver el final de tu plan, que pueda ver más allá. Necesitamos la perspectiva divina. Ayúdame a entender". Señor: ayúdame, a tener la fe suficiente para ver que estas ejecutando tu Plan, a tener Tu perspectiva divina y no la mía,a confiar en tu fidelidad, para alcanzar tus promesas.

miércoles, 29 de abril de 2015

SUFRIR POR HACER EL BIEN...

"En fin, vivan en armonía los unos con los otros; compartan penas y alegrías, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes.  No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto; más bien, bendigan, porque para esto fueron llamados, para heredar una bendición. 
En efecto,

«El que quiera amar la vida y gozar de días felices, que refrene su lengua de hablar el mal y sus labios de proferir engaños; que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga. Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está contra los que hacen el mal.» 

Y a ustedes, ¿quién les va a hacer daño si se esfuerzan por hacer el bien?  ¡DICHOSOS SI SUFREN POR CAUSA DE LA JUSTICIA! «NO TEMAN LO QUE ELLOS TEMEN, NI SE DEJEN ASUSTAR.» MÁS BIEN, HONREN EN SU CORAZÓN A CRISTO COMO SEÑOR. Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con gentileza y respeto, manteniendo la conciencia limpia, para que los que hablan mal de la buena conducta de ustedes en Cristo, se avergüencen de sus calumnias.  SI ES LA VOLUNTAD DE DIOS, ES PREFERIBLE SUFRIR POR HACER EL BIEN QUE POR HACER EL MAL.
Porque Cristo murió por los pecados una vez por todas, EL JUSTO , POR LOS INJUSTOS, a fin de llevarlos a ustedes a Dios." (1Pedro 3: 1-18)

Dios fue el primero en poner la otra mejilla, en ceder, en mostrar humildad ante su adversario, sea cual sea el golpe, o el percance o la crisis que nos toque atravesar, siempre nos deja heridos, pero esto hace que se establezca una unión perfecta entre Dios y nosotros, que al final es lo único que cuenta “EL ASUNTO ES ENTRE DIOS Y NOSOTROS”.

Por otro lado, la defensa surge del miedo, y el miedo cada vez que te defiendes vas a requerir mas defensas y solo va a crecer y crecer, se va a intensificar esa necesidad de defenderte, No permitas que ninguna defensa excepto tu presente confianza en el Señor, te dirija y esta vida se convertirá en un encuentro con la paz, el sosiego, esa serenidad, que solo tus defensas pueden esconder... Y a ustedes, ¿quién les va a hacer daño si se esfuerzan por hacer el bien?

El propósito de todas tus defensas ha sido impedir que recibas todo lo que has recibido hoy, que forma parte del plan de Dios para ti. Y ES POR ESO QUE LO RECIBES (TE GUSTE O NO), EL DEFENDERTE NO IMPIDE QUE SUCEDA, EL NO DEFENDERTE TE DA PAZ MIENTRAS SUCEDE. El defenderte implica miedo, debilidad y estorba a los planes de dicha que tiene el Señor para ti, déjale a él tu defensa, el se encarga de tu reputación.

(Lc. 40) “Si alguien te demanda y te quiere quitar la túnica, déjale también la capa.”
SEGURAMENTE ESTO AQUÍ VA EN CONTRA DE TU RAZONAMIENTO HUMANO. PERO NI TU RAZONAMIENTO HUMANO NI EL MÍO ES LA PALABRA DE JESÚS.

Dirás que se requiere un poder sobrenatural para lograr esta confianza y esta paz mientras te están agrediendo y es verdad, el poder que sólo el Espíritu Santo puede dar a quien esté dispuesto a hacer la voluntad de Dios. 

Daniel miró directamente a los ojos del Rey, el hombre más poderoso del mundo y lo llamó al arrepentimiento (Daniel 4:27)

Trabaja en equipo con el Señor, el corre más rápido y pega más duro, en definitiva, es él quien puede hacer justicia.
La promesa del Señor es maravillosa: Hay dos presencias que nos acompañan: la justicia que va delante y la gloria detrás, eso significa que si pones tu causa en manos de Dios ya al levantarte su justicia estará junto a ti, te dará paso y te precederá para darte el lugar que mereces y como si fuera poco detrás de ti tendrás la protección de su gloria y poder. Por lo tanto, cuando pases por un momento de injusticia pídele al Señor que tome el control. El quiere justificarte, reconócelo como tu Dios y Salvador y responde justamente a todo su amor, entrégale tu vida, así el sabrá de tus actos y su justicia obrará en tu vida.

“En realidad, sentí vergüenza de pedirle al rey que nos enviara un pelotón de caballería para que nos protegiera de los enemigos, ya que le habíamos dicho al rey que la mano de Dios protege a todos los que confían en él…” Esdras 8:22 (NVI)

Oración: 

Padre te pido perdón por haber pretendido buscar un “pelotón” para resolver mi problema, reconozco que la mayoría de las veces no comprendo lo que tú estás haciendo, y a raíz de esto peco contra ti, diciendo cosas que no debo y apresurándome a hacer cosas que tu no apruebas, y buscando soluciones en otros en lugar de recurrir a ti. 
Más tú todo lo sabes Padre y conoces mis necesidades. Te pido Señor que traigas calma a mi corazón, serenidad a mi vida y que me enseñes a esperar en ti y a no tomar decisiones apresuradas y equivocadas. Dame entendimiento y abre mis ojos espirituales para poder ver más allá de lo que el mundo me enseña. 

Señor aunque no te veo hoy sé que tu eres real y que tu estas ahí escuchándome y en este día voy a creerte a ti solamente, hoy no voy a dudar, hoy voy a confiar que tu eres más grande que mi problema, mas grande que mi situación y más grande que mi prueba, mas grande que mi enemigo, voy a creer que tu eres mi abogado, mi médico, mi juez…mi todo, que primero voy a recurrir a ti y a dejar que tú seas el que maneje mis situaciones, que tu pongas en mi camino las cosas o las personas que necesito para resolverlas, primero tu Señor, voy a poner mi confianza solo en ti y a esperar paciente, serena. Hoy señor quiero honrarte en mi corazón.  

¡En el nombre de Jesús¡ Amén

viernes, 30 de enero de 2015

DIOS ME DIJO…???

"Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír.  Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos." 2 Timoteo 4:3-4

La verdadera fuente no está en decir “Dios me dijo”  sino en “la Biblia dice”, es a través de la Biblia que el Espíritu Santo da entendimiento, cuando decimos Dios dice, cargamos de subjetividad el mensaje y por ende se distorsiona.   Y solo decimos lo que queremos que “Dios  nos diga”. Leyendo la Biblia encontramos el mensaje de Dios y los pasos a seguir, claro, de esta manera es más difícil, que cuando lo acomodamos a nuestras necesidades y le quitamos y ponemos al mensaje y nos escudamos en “Dios me dijo”. Es muy peligroso esto, pues en nombre de Dios se han cometido los más atroces asesinatos, sin contar la cantidad de ovejas desviadas del verdadero camino con el cuento de “Dios dice”.

Leí en una noticia que un hombre había matado a machetazos a 23 niños porque “Dios le dijo” que lo hiciera, si ese hombre se hubiera guiado por lo que dice la biblia jamás habría encontrado en ella esa orden, así es que, la verdadera fuente está en la Biblia, lo que no está en la Biblia no debe hacerse porque no es de Dios. Aquellos que buscan "mensajes frescos" de Dios, tienen un desprecio por la certeza absoluta y la suficiencia de la Palabra escrita de Dios; se han fiado de su propia imaginación.

No solamente esa actitud arrogante está bíblicamente equivocada, sino que también es bastante limitada y por lo tanto ciega a la persona a seducciones y finalmente a las decepciones que indudablemente vienen como resultado de una progresión natural. Aquellas "personas quienes afirman hablar en nombre de Dios", no son más que fanáticos delirantes, es alarmantemente alto el porcentaje de personas que lo hacen.

Las palabras “Así dice el Señor” cambia todo. Un nivel más alto de autoridad está siendo declarado. Uno debe tener mucho cuidado cuando uno se atreve a poner palabras en la boca de Dios”.
Muchos no se dan cuenta de las graves consecuencias de ser seducidos por las enseñanzas de aquellos quienes afirman estar "escuchando directamente de Dios”.  En primer lugar estos individuos están totalmente debilitando la objetiva naturaleza de las Escrituras.  En otras palabras, cuando la Palabra de Dios es mezclada con lo que algunos supuestamente creen estar escuchando directamente de Dios, es muy difícil determinar  objetivamente lo que verdaderamente proviene de Dios.  Esta manera de pensar destruye el valor fundamental de la Biblia en las vidas de aquellos quienes caen presa de los supuestos nuevos profetas de Dios.  

La escrita Palabra de Dios ya no se podría considerar como el factor determinante de la verdad, especialmente en lo que se refiere a las nuevas doctrinas de individuos que supuestamente afirman estar "escuchando directamente de Dios”. Indudablemente esto les conviene a los nuevos profetas ya que lo que ellos están afirmando y predicando ("las nuevas doctrinas de Dios") no pueden ser confrontadas por las "antiguas escrituras" que se encuentran en la Biblia.