Amado Dios en el mundo

martes, 28 de agosto de 2012

A menor necedad... mayor sabiduría


La sabiduría es el fruto de nuestras decisiones tiene que ver con decisiones no con estudios, sabiduría no es “lo que sabemos”, sino “lo que hacemos con lo que sabemos”. Sabiduría es aplicar correctamente el conocimiento que poseo, “ojo no cualquier conocimiento, solo el conocimiento que proviene de la obediencia a Dios. 

Lucas 2:40 dice sobre Jesús: Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.

Luego, Lucas 2:52 continúa diciendo: Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.

No es sabio el anciano por “anciano” sino por cómo se preparó para llegar a anciano, Lucas dice que Jesús crecía en sabiduría, Jesús murió a los 33 años, el no esperó a ser anciano para ser sabio, era sabio a los 33 años, tampoco dice la Biblia que naciera sabio, dice la biblia que crecía y se hacía sabio, ¿Cómo se hacía sabio? con la obediencia a Dios y como consecuencia; sus acertadas decisiones. 

La Palabra dice que Dios tiene en una mano riquezas para el justo y en la otra, largura de días. Eso significa que Él desea que tengamos una vejez cómoda y bendecida, fruto de la sabiduría que adquirimos y aplicamos en nuestra vida. No que esperemos a ser ancianos para ser sabios, ya no vamos a poder.

Que tengo que hacer para tomar sabias decisiones y no necias decisiones:
"Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas" (Proverbios 3:6). Mi parte es reconocerlo; la  parte de Él es darme la dirección.Observa que dice "En todos tus caminos" "TODOS" en cada cosa que haces, que piensas, que dices, en todos tus caminos.Reconocerlo es escuchar esa voz que te dice que hagas lo bueno y no lo malo

Cuando reconoces al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo como tu Dios, "en todos tus caminos", entonces Él te dirá qué camino tomar. 

Antes de tomar una decisión, evalúa si te hará más necio o más sabio. 

Así que comete pecado todo el que sabe hacer el bien y no lo hace. (Santiago 4:17)

Y aun en el camino por el que va, el necio revela su falta de inteligencia y a todos va diciendo lo necio que es. (Eclesiastés 10:3)

El temor del Señor es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina. (Proverbios 1:7)

Hijo mío, si haces tuyas mis palabras y atesoras mis mandamientos; si tu oído inclinas hacia la sabiduría y de corazón te entregas a la inteligencia; si llamas a la inteligencia y pides discernimiento; si la buscas como a la plata, como a un tesoro escondido, entonces comprenderás el temor del Señor y hallarás el conocimiento de Dios. (Proverbios 2:1-5)

Gloria a Dios¡¡¡


jueves, 23 de agosto de 2012

¿SOMOS TODOS HIJOS DE DIOS?


…Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren hablar contigo-¿Quién es mi madre y quienes son mis hermanos? Replico Jesús-Señalando a sus discípulos añadió-Aquí tienen a mi madre y a mis hermanos. Pues mi hermano, mi hermana y mi madre son los que hacen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Mateo 12:48-49

Jesús reconoce como hermanos, o sea, hijos de Dios solo a aquel que hace la voluntad del Padre

…Y ustedes, ¿Quién dicen que soy yo?-Tu eres el Cristo, hijo del Dios viviente-afirmó Simón Pedro. Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás-le dijo Jesús-porque eso no te lo reveló ningún mortal, sino mi Padre que está en el cielo. Yo te digo que tú eres Pedro…Mateo 16:15-18

Y, así mismo Jesús reconoce al que lo reconoce a EL.

…Nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad, Efesios 1:5

Solo siguiendo su voluntad podremos ser adoptados como hijos suyos “por medio de Jesucristo” el que no cree en Jesucristo no puede ser adoptado como hijo de Dios.

…Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; Juan 1:12
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Romanos 8:14

Dejarse guiar por el Espíritu Santo es hacer la Voluntad de Dios, a todos los que  recibieron a Jesús, y a todos los que se dejaron guiar por el Espíritu Santo, los adopto Dios como hijos.

Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡Abba! ¡Padre!»  El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Romanos 8:15-16

¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a él.1 Juan 3:1

El mundo son los que no reconocen a Jesús, por lo tanto no puede el Espíritu Santo guiarlos, y en consecuencia no van a ser adoptados por Dios, o sea, no serán hijos de Dios, hasta tanto no reconozcan a Jesús.

Gracias Señor por esta revelación, a ti todo el honor y la gloria.

PAZ Y BIEN ¡¡¡

viernes, 10 de agosto de 2012

La responsabilidad personal Vs. “La maldición generacional”

El Señor me dirigió la palabra: «¿A qué viene tanta repetición de este *proverbio tan conocido en Israel: “Los padres comieron uvas agrias, y a los hijos se les destemplaron los dientes?”  Yo, el Señor omnipotente, juro por mí mismo que jamás se volverá a repetir este proverbio en Israel.  La persona que peque morirá. Sepan que todas las vidas me pertenecen, tanto la del padre como la del hijo.. Ezequiel 18:1-4

Pero ustedes preguntan: “¿Por qué no carga el hijo con las culpas de su padre?” ¡Porque el hijo era justo y recto, pues obedeció mis decretos y los puso en práctica! ¡Tal hijo merece vivir! Todo el que peque, merece la muerte, pero ningún hijo cargará con la culpa de su padre, ni ningún padre con la del hijo: al justo se le pagará con justicia y al malvado se le pagará con maldad.19-20

Por tanto, a cada uno de ustedes, los israelitas, los juzgaré según su conducta. Lo afirma el Señor omnipotente. Arrepiéntanse y apártense de todas sus maldades, para que el pecado no les acarree la ruina. Arrojen de una vez por todas las maldades que cometieron contra mí, y háganse de un *corazón y de un espíritu nuevos. ¿Por qué habrás de morir, pueblo de Israel?  Yo no quiero la muerte de nadie. ¡Conviértanse, y vivirán! Lo afirma el Señor omnipotente.30-31-32

Una de las muchas novedades teológicas de nuestra época es la doctrina de “maldiciones generacionales”, que enseña que una persona puede nacer bajo una sentencia de castigo (”maldición”) por pecados que cometieron sus antepasados. A menudo esa maldición se entiende en términos mágicos como un maleficio, con una especie de hechicería santa. Así resulta que uno puede nacer cargando la maldición de sus padres, abuelos o hasta bisabuelos. Y como la humanidad es bastante pecadora, sería de suponer que muy pocas personas hayan nacido sin alguna “maldición” a cuestas.

Es obvio que el aspecto “generacional” de toda esta enseñanza se basa en unos textos en Éxodo y Deuteronomio:

…yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso,

que visito la maldad de los padres sobre los hijos

hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,

y hago misericordia a millares de generaciones,

a los que me aman y guardan mis mandamientos.

(Éxodo 20:5 (cf. Deut 5:9)

Aunque el idioma hebreo tiene varias palabras para “maldición”, estos textos no mencionan ninguna de ellas. Además, los textos básicos, en Éx 5 y Deut 20, no hablan de “iniquidad” sino de “maldad”, y Ex 34:7, que menciona la iniquidad, la rebelión y el pecado, no afirma que Dios los convierte en maldiciones generacionales sino que en su misericordia los perdona. ¿Cómo es, entonces, que Dios visita la iniquidad hasta la tercera y la cuarta generación, si ya la perdonó? Es claro que estos pasajes no dicen absolutamente nada que podría significar “maldiciones generacionales”. No habla de maldiciones en ninguna parte, sino del amor y la justicia de Dios con que se preocupa por nosotros (”nos visita”). Ni mucho menos indica algo de un ADN programado con maldiciones de antepasados. Especulaciones de este tipo revelan una muy grave falta de respeto hacia el texto inspirado.

Es obvio que estos pasajes no destacan la maldición de los malvados sino la primacía de la misericordia de Dios. Si las consecuencias del pecado se extienden hasta cuatro generaciones, el amor y la misericordia de Dios llegan hasta mil generaciones.


Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel,
que guarda el pacto y la misericordia
a los que le aman y guardan sus mandamientos,
hasta mil generaciones;
y que da el pago en persona al que le aborrece,
destruyéndolo. (Deut 7:9)

Aquí está muy claro que  “donde el pecado abundó [cuatro generaciones], la gracia sobreabundó [mil generaciones]“. Si existieran “maldiciones generacionales”, tiene que haber también “bendiciones generacionales”, y eso acumuladas sobre mil generaciones. y el pago es en persona al que lo aborrece y hace lo malo.

Hay otros textos bíblicos que refutan la idea de un castigo divino contra familiares inocentes. El mismo libro de Deuteronomio aclara que “los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado” (Dt 24:16; cf. 2R 14:6). El profeta Ezequiel se opone enérgicamente a esta doctrina de castigos y méritos heredados e insiste en la responsabilidad personal de cada uno, como está relacionado al principio.

En conclusión: Lejos de fundamentarse fielmente en la Palabra de Dios, la enseñanza de “maldiciones generacionales” es un abuso del texto bíblico. Lejos de ser un mensaje fiel a la Palabra, es otro intento de manipularla, y manipular al creyente.

Por otro lado, nada se hereda cuando la sangre de Cristo te hace una transfusión, su sangre corta toda herencia que no tenga que ver con la sangre que él te dio, eres hijo de Dios, el te concibió y tiene un propósito de identidad contigo, la sangre recuerda de dónde venimos pero la sangre de Cristo nos cambia, y ya no existe eso de Tal palo tal astilla, o el padre se come la fruta agria y el hijo pasa la dentera, tu vas a ser como el verdadero ADN dice que seas, el ADN de Cristo, escuche a un Pastor diciendo lo siguiente:

“Tu papá hizo las galaxias, tu hermano derroto la muerte, Moises partió el mar,(hay fe en tu línea sanguínea ) El tío David derrotó a Goliat (Llevas valentía en la sangre). Sansón derribó un edificio (hay fuerza sobrenatural en tu sangre). Daniel estuvo con leones y sobrevivió (protección divina corre por tus venas). Nehemías reconstruyó los muros (determinación en tu línea sanguínea).Ester arriesgó su vida (el heroísmo está en tu sangre)”

Esta es tu herencia cuando le entregas tu vida a Jesús, ya no eres la hija de papá y mamá por mas especiales que hayan sido o sean, ni eres prima de aquel corrupto, ni vas a heredar  el cáncer de la tía, ni el alcoholismo del abuelo, ni te vas a divorciar al igual que todas tus hermanas, vas a ser solo lo que Dios tiene dispuesto para ti, vas a cumplir ese propósito para el cual te eligió no para repetir historias y mucho menos para pagar culpas de otros.

PAZ Y BIEN¡¡¡