lunes, 28 de mayo de 2012

Y el mismo Dios de paz os santifique por completo...


Accionar conjugar ⇒Poner en funcionamiento un mecanismo: accionar una palanca.
Gesticular o hacer movimientos y gestos para dar a entender alguna cosa o para acompañar a la palabra:

Voy a comenzar leyendo un verso de la primera Epístola a los Tesalonicenses:
Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado  irreprochablemente para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tes. 5: 23
Es muy importante comprender esto. Está escrito que el Dios de paz nos va a santificar, es El quien por su gracia va a lograr santificarnos en todo nuestro ser, espiritu, alma y cuerpo. Por otra parte el verso siguiente nos recuerda:
Fiel es el que os llama, el cual también lo hará. 1 Tes. 5: 24
Es Él quien va a hacer, claro, pero a condición de que guardemos la buena actitud de fe. Entonces es Dios quien va a santificarnos completamente, es El quien va a hacer que la Palabra tenga acción en nosotros, no somos nosotros quienes vamos a hacer accionar la palabra.

Pablo habla del espíritu, del alma y del cuerpo. Dice que las tres partes de nuestro ser deben ser guardados irreprochables hasta el fin, hasta la venida de Nuestro Señor Jesucristo. ¿Te das  cuenta que "ser irreprochable" significa "ser sin el más mínimo defecto, sin ningún reproche"? Cuando el Señor nos examine, El pueda decir: "¡no tengo nada para reprochar!,¡ no veo nada de mancha, ni arruga, ni el más pequeño detalle que no anda!"¡Todo esto es perfecto! ¿Por qué? ¡Por qué es El quien lo hizo! Si todo está perfecto, ¡fue Dios quien lo hizo! Ese estado de perfección no puede ningún ser humano lograrlo solo por más que intente.

Así que debemos dejar a Dios trabajar. Solo puedo lograrlo permaneciendo en la fe. Es Dios quien va a cumplir esta obra perfecta en mí, si yo hago simplemente lo que Dios me pide hacer, es decir creer en su Palabra. Si yo creo en Su Palabra, el poder del Espíritu Santo en mí es quien me va a perfeccionar y santificar enteramente.

Hay que comprender como Dios acciona y como debemos accionar con Él. No se trata de  hacer obrar la palabra por nosotros mismos, sino permitir que ella obre en nosotros, a través del Espiritu Santo, lo que debemos es creer en que esto sucede una vez que Dos nos llama.
Muchas veces nos pasa que mientras más leemos la palabra, mas necesidad de ser cambiados experimentamos, llegando a la frustración por no poder alcanzarlo, el desconocimiento de que es la gracia la que obra ese cambio en nosotros, es lo que nos lleva a querer accionarla nosotros la palabra, a querer cambiarnos, cambiar a todos, cambiar nuestro entorno, a “accionarla nosotros” hasta podríamos hablar de idolatría en ese querer o jugar a ser Dios, porque repito, es Dios quien por gracia va a lograr ese cambio, esa perfección el único que puede llevarnos a ella es EL, nosotros no somos Dios, no podemos llegar a ser perfectos por nosotros mismos, Fiel es el que os llama, el cual también lo hará. 1 Tes. 5: 24.  

El no te llama y te dice “fulano cámbiate, perfecciónate, que te voy a examinar y quiero que estés irreprochable” y esto es lo que la mayoría entiende que debe hacer cuando lee la palabra, comenzar a actuar por sí mismo, y es entonces cuando comienza dificultosamente a querer ser perfecto, sintiéndose culpable y frustrado al ver que no lo logra y no lo logra porque sencillamente no es Dios y es Dios él único que puede por gracia lograr esto.
Nosotros lo que tenemos que hacer es lo que El nos pide, mantenernos en fe, creyendo en esa promesa de que El que te eligió es quien te va a transformar… Fiel es el que os llama, el cual también lo hará. 1 Tes. 5: 24. Solo debemos decir : “yo creo en la palabra y creo que Dios por medio de su Santo Espíritu va a obrar en mí y me va a transformar”,  en lugar de querer darle acción nosotros mismos a cada palabra de la Biblia. 

Dejemos ya de sentirnos tristes porque no podemos alcanzar esa perfección, y dejar de ser pecadores,  eso lo vamos a lograr pero, por la gracia de Dios, nosotros solo debemos creer en su palabra, tener fe en que Dios cumplirá todas y cada una de sus promesas, la palabra no es para que con este conocimiento juguemos a ser Dios, cambiándonos, y cambiando al mundo, la palabra es para que por fe permitamos que El Espíritu Santo obre en nosotros hasta llevarnos a esa perfección que solo Dios puede.

1 Corintios 7:17 " Fuera de esto, según el Señor ha asignado a cada uno, según Dios llamó a cada cual, así ande. Y esto ordeno en todas las iglesias.


Paz y Bien ¡¡¡