Amado Dios en el mundo

lunes, 30 de noviembre de 2009

Al Arca de la paz se entra de dos en dos

Cuando Dios decide limpiar al hombre y a toda bestia, da instrucciones precisas a Noé para que construya el arca (6:13-16). Fíjate que Dios le da la orden antes de explicar su razón de ser, lo cual demuestra que quien «camina con Dios» acepta su voluntad aun antes de entender los «porqué». Después Dios le informa acerca del diluvio que viene.

El comienzo de otro mundo, de otra vida, acompaña a los que entran al arca, toda relación santa tiene que entrar por aquí, para aprender la función que le corresponde y poder así completar el plan de Dios, un plan que tu no elaboraste, pero del que formas parte, es importante resaltar que tu, no desempeñas ningún papel en el plan, porque, aunque esta preconcebido por Dios, para ti es desconocido, tu solo vas a aprender el papel que se te encomendó, repito no a desempeñar, tal y como lo hizo Noé. Tambien debes entender que sin ti no hay plan.

Dios siempre provee un camino de salvación para los justos. Así, el arca, en la cual halla refugio el que cree, ahora te diré como entrar al Arca:


a) Es necesario acercarse Jesús (la única Puerta) en obediencia y fe.
b) Es preciso renunciar a lo que queda atrás, al mundo viejo.

c) Es preciso someterse por algún tiempo a las incomodidades del arca, esto es, negarse a sí mismo.
d) Es imprescindible entrar en pareja.


No se si lo sabías pero, el Arca de Noé tenía tres pisos (génesis 6:16) “y le harás piso abajo, segundo y tercero”

Al entrar al Arca se te dará todo lo que necesites. Toda aparente dificultad simplemente se desvanecerá antes de que llegues a ella. No tienes que preocuparte por nada, sino mas bien, desentenderte de todo.

Siete días antes que se desatase el diluvio, Noé y los suyos entran en el arca. Luego entran los animales. Entonces Dios mismo cierra la puerta, lo cual dio perfecta seguridad a Noé, y selló definitivamente la suerte de todos los hombres. El capítulo 6:22 y 7:5 enfatizan la soberanía de Dios (quien manda) y la obediencia de Noé (quien escucha).

El agua sobrepasaba a los montes más altos. Sin embargo, Noé y toda su familia estuvieron a salvo, porque Dios «presidía en el diluvio» (Salmo 29:10) y porque Noé creyó en Dios. El arca no tenía instrumentos de navegación, no tenía timón, porque Dios la gobernaba.  Dios no permitió que Noé tuviera una ventana cerca que le permitiera mirar los efectos inmediatos del diluvio, estaba demasiado alta para alcanzarla, no podía ver lo que ocurría afuera. A ciegas, confiado, así estaba Noé dentro del Arca, aunque tenía la certeza de ser salvo, no tenía ni idea de cómo estaba la cosa afuera, pero confió en Dios.

El arca de Noé sólo fue construida para flotar, no para navegar hacia ningún lado. Muchos estudiosos del arca creen que el arca era no más que una "barcaza", en vez de un "barco" puntiagudo, de la forma en que se construyen los que hoy vemos en los océanos. Si esto es así, esto aumentaría la capacidad de carga grandemente. Los que se burlan del Diluvio, han señalado que las naves de navegación más grandes deberían ser construidas con una longitud menor de 300 pies, debido al problema de la torsión y encorvamiento del barco. Estas naves tienen mástiles gigantes y velas para que el viento las impulse. En cambio, el Arca de Noé no necesitaba ninguno de estos instrumentos para manipulación en impulso. ¡Sólo tenía que flotar!

Al aceptar a Dios como “Capitán de tu destino” recibes la salvación y la verdadera paz llega a nuestras vidas, cuando estamos en él, solo tenemos absoluta tranquilidad. Noé y su familia por obedecer la palabra de Dios entraron en el arca. El resultado de la fe obediente, es que toda su familia fue salvada.

Así, para ti también, toda esa agua que amenaza tu vida y la de tu familia con ahogarlos y hundirlos se evaporará.Recuerda que solo tienes que flotar y dejarte llevar por Dios como el arca, sin timòn solo flotaba y era guiada por Dios.

Entrar con tu familia al Arca. Este es el propósito que se te encomendó, pues el mundo entero, descansa en las manos de cada dos seres que entren al Arca en paz.


PAZ Y BIEN ¡¡¡

La Economía de Dios...Dios proveerá


“A ver ustedes que andan con sed, ¡vengan a las aguas! No importa que estén sin plata, vengan; pidan trigo sin dinero, y coman, pidan vino y leche, sin pagar.

2. ¿Para qué van a gastar en lo que no es pan y dar su salario por cosas que no alimentan? Si ustedes me hacen caso, comerán cosas ricas y su paladar se deleitará con comidas exquisitas.”(Isaias.55)


La fe es un elemento esencial en nuestras vidas cristianas; la fe cree y confía en que Dios actúa en nuestras vidas para nuestro beneficio final. Gran parte de la lucha que tenemos se debe, no a creer que Dios puede, sino a dudar que lo hará. Una de las áreas que prueba más nuestra confianza en Dios es la provisión económica. Mi tan criticado por los que me rodean “Dios proveerá” mi frase favorita. Esta frase se la escuche por primera vez, cuando era joven a una tía de mi esposo, la tía fina, me llamaba mucho la atención porque detrás de su frase ocurría un milagro, aquello que resolvía la situación de la manera mas increíble y la tía nunca se preocupaba, pues bien desde ahí tome esta frase para mi.

Filipenses 4:19 "Y mi Dios proveerá una TODAS vuestras Necesidades, conforme "una SUS riquezas en gloria en Cristo Jesús".

La mayoría de nosotros no conoce la economía trascendental de Dios y su deseo de proveer abundantemente. Necesitamos que nuestra fe sea edificada en esta área.

Dios puede proveer tomando algo que no vale nada y hacerlo de gran valor. Dios puede manifestarse tomando lo poco y haciéndolo mucho. Dios puede probarnos su fidelidad en tiempos de hambre, enseñándonos a sembrar abundantemente.

“Dios proveerá” sólo espera en él, sin preocupación, deja todo en sus amorosas manos
PAZ Y BIEN ¡¡¡

miércoles, 18 de noviembre de 2009

ORACIÓN

Padre hoy aceptaré tus promesas y depositaré mi fe en ellas, he introducido en mi mente un sueño de miedo, elijo el camino que conduce a ti en vez de la locura y el miedo, tu sanadora voz protege hoy todas las cosas, dejo todo en tus manos, no tengo que estar ansiosa por nada, pues tu voz me indicara lo que tengo que hacer y adonde debo ir, con quien debo hablar y que debo decir, que pensamientos debo albergar y que palabras transmitirle al mundo. La seguridad que ofrezco me es dada a mí. Padre tu voz protege todas las cosas a través de mi. He hecho mía tu palabra y es ésta la que quiero compartir, que preste atención solo a tus respuestas no a las mías.

Tu paz me rodea, Padre dondequiera que voy, tu paz me acompaña y derrama su luz sobre todo aquel con quien me encuentro. Se la llevo al que se encuentra desolado,  y al que tiene miedo, se la ofrezco a los que sufren, a los que se lamentan de una pérdida, así como a los que creen ser infelices y haber perdido toda esperanza. Envíamelos Padre, permíteme ser la portadora de tu Paz. Permíteme decirte al final de este día:

Padre que día tan sereno el de hoy, cuan armoniosamente cae todo en su sitio. Este es el día señalado para llegue a entender la lección de que no tengo que hacer nada. En ti ya se han tomado todas las decisiones. En ti ya se ha resuelto todo conflicto. En ti ya se han calmado todas mis angustias y colmado todas mis esperanzas. Tu paz es mía. Mi corazón late tranquilo y mi mente se halla en reposo ¡Tu amor es mi cielo !


PAZ Y BIEN ¡¡

Presentación...

"Amarás a Yahveh tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Queden en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy. Se la repetirás a tus hijos, les hablarás de ellas..." (Deuteronomio 6:5-6-7)

Me llamo Maribel y mi único interés es "compartir" la palabra, hablarles de ella… y lo que juntos podemos lograr ,que  es ilimitado, el mensaje es para que lo leas y lo compartas con otros, quisiera hablarles de tantas cosas que he descubierto, leyendo la Biblia y en mis ratos de intimidad con Dios.

Aprender que Dios tiene un propósito definido al dar sus promesas.Descubrir la manera en que podemos apropiamos de las promesas de Dios para la vida cotidiana.Ser más conscientes de la gran responsabilidad que pesa sobre nosotros como testigos de Cristo.

Jesús predicó y enseñó siempre un mensaje positivo. A cualquier lugar adonde fuera siempre iba haciendo bien a todos. Esto no quiere decir que no actuara con firmeza contra el pecado, siempre que fuese necesario. El denunció la hipocresía y el engaño de la religión que anunciaban los líderes de los judíos. No obstante, sanó con amor a los enfermos e hizo uso de palabras bondadosas y tiernas para consolar a los quebrantados de corazón. Predicó contra el pecado, pero también le señaló al hombre el camino para ser justificado delante de Dios. A menudo anunció el justo juicio de Dios, pero con mayor frecuencia se refirió al perdón que hay disponible para el pecador.

Jesús se enfrentó diariamente con la realidad del odio, el enojo y la amargura de los hombres. Pero recalcó la comprensión, la simpatía, la buena voluntad, la confianza y el amor entre los humanos. El reconoció la realidad del infierno, pero presentó un cuadro muy bello del cielo. Habló de la muerte, pero hizo énfasis en la vida eterna.

Dios no nos consuela solamente para que seamos consolados sino para que seamos consoladores. El nos alienta de tal manera que podamos alentar a otras personas en cualquier dificultad, aflicción o desaliento. En otras palabras, el propósito de Dios es que nosotros sirvamos de cauces por medio de los cuales su consolación divina pueda fluir a otros que estén pasando por momentos de dificultades y se sientan oprimidos por las circunstancias.

La voluntad de Dios dispone para ti Paz y dicha absoluta, si experimentas otra cosa es porque estas negando su voluntad. Tú a quien Dios ama, eres completamente bendito, aprende esto y libérate a través del otro comunicándole lo que aprendes.

Sobre nosotros pesa la gran responsabilidad de la predicación del evangelio. Debemos tener cuidado de que nuestra predicación provenga de una motivación genuina. Debemos presentar correctamente la Palabra de Dios como se recomienda en 2 Timoteo 2:15. No hay razón para que cualquier creyente no vea el mensaje de Dios en la presentación clara y sencilla de la Palabra. Pablo predicaba un mensaje genuino y era motivado por una causa genuina, por eso pudo decir: "con sinceridad, como de parte de Dios, hablamos en Cristo" (versículo 17)

Hemos visto cómo Dios es fiel en el cumplimiento de sus promesas. Esto nos obliga a que seamos fieles nosotros también en la presentación de su mensaje. Cristo nos conoce y se compadece de nosotros (Hebreos 4:14-16). El simpatiza con nosotros y nos ayuda (Hebreos 2:17, 18). Su gracia y su poder son suficientes para hacernos triunfar en cualquier situación (2 Corintios 12:9).

Tengo dos pautas para saber si viene de Dios lo que escucho, leo,o miro: Una la única es que aparezca en la Biblia y los frutos de donde viene el mensaje.Es como dice la Biblia en Mateo 7.16: Por los frutos los conoceréis. De la misma manera, podemos conocer el corazón de una persona por las obras que hace. Y la otra es que sienta paz, lo que viene del cielo da paz, sosiego, gozo...

En Mateo 5.16, Jesús dijo: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

A Dios todo el poder y la gloria
PAZ Y BIEN ¡¡¡