viernes, 21 de agosto de 2015

ESA MALA COSTUMBRE DE COMBINAR LO BENDITO CON LO PROFANO...

¿Es correcto usar la palabra "yo decreto", "yo declaro “en las oraciones y más? Es algo muy común en estos días escuchar "yo declaro", "yo decreto", así como el "yo cancelo" ó "yo no lo recibo".

Hablando del "yo decreto" y el "yo declaro" hay que hacer una aclaración, para los que salgan en defensa aludiendo que Pablo u otros lo hacían , en la Biblia:

Cuando Pablo declaraba, no declaraba deseos personales ni sus propios pensamientos, sino que "declaraba", "exponía", "daba a conocer", "explicaba" el reino de Dios". "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis (declaren) las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable." 

1 Pedro 2:9. Pedro dice claramente que si debemos declarar, o sea, que si abrimos la boca, sea para hablar de Jesús y de las virtudes de él.

Es incorrecto  declarar deseos personales de forma voluntariosa, pero no lo es el  hacer declaraciones que Dios mismo estableció en Su Palabra , podemos exponer la Palabra de Dios tal como está escrita sin quitar y añadirle, podemos dar a conocer los consejos divinos y a Cristo tal como explica la Palabra, y podemos dar a conocer al Dios que la Biblia habla, pero no debemos hacer declaraciones personales fuera de ella como una doctrina personal y  además pretender hacerla bíblica.

Vamos a poner un ejemplo, de lo que NO se debe declarar:

YO DECLARO QUE: "Dios me libra de mis problemas financieros y me hace próspero" YO DECLARO QUE: "Mi día será uno tranquilo." YO DECLARO: "Que estas Sano, Libre y prospero" “Yo declaro que mi batalla está ganada” . Eso es tremendo disparate anti-bíblico, es pura verborrea, porque a esto no ha llamado Dios al creyente, ni a proclamar algo de lo que Dios no le ha dado testimonio alguno en Su Palabra, ¿O es que cuando lo declaran es porque Dios se los dijo? No verdad, entonces tú no puedes declarar, cosas que solo a Dios competen. 

Así que si vas a declarar algo, declara las verdades del evangelio y testifica de las cosas que Dios ha hecho, esa es la declaración que Dios desea que se exprese, Su Palabra tal como está, no agregándole nada.

Y en cuanto al DECRETAR

Hay mucho que decir.: El hacer tales afirmaciones "Yo decreto" no se encuentra por ningún lado en la Biblia, solamente con excepción de Ester y Esdras , se expone como una traducción Hebrea  que se refiere a, decretos reales como Edicto, Sentencia, y como orden".  Para los que salgan en defensa de que el  “decretar es bíblico”.

Según la Biblia "Decreto" tiene como referencia a "Mandamiento de Dios", y más bien, su uso es muy frecuente en las áreas del ocultismo, satanismo, brujería y espiritismo, también es usada con mucha frecuencia en la “metafísica" y tristemente se le llaman: "decretos".

Con este versículo queda más que claro: 2 Crónicas 7:14 “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. Bendiciones.”

El cristiano tiene que humillarse, tiene que orar, tiene que tener fe, y tiene que tener temor de Dios, vivir un testimonio que le agrade a Él, para que Dios quien ya decretó todas estas promesas (sanidad, liberación, salvación, restauración, etc) las conteste conforme a su Santa Voluntad no conforme a lo que humanamente deseemos.

Podemos desear que un ser querido sane pero no es conforme a mi deseo es conforme a Su Santa Voluntad, por eso dice "SI SE HUMILLARE MI PUEBLO".

Los ejemplos que tenemos en la Biblia de la respuesta de Dios surgen cuando reconocemos la grandeza de Cristo y la insuficiencia nuestra.
Cuando el hombre reconoce la grandeza de Dios y lo limitado del ser humano, es el momento que Dios interviene a favor del hombre con sanidades y milagros. En los Salmos se nos dice que al mirar a Dios hay que tener reverencia ante la grandeza de Dios:

A ti alcé mis ojos, a ti que habitas en los cielos. He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores, y como los ojos de la sierva a la mano de su señora, así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios, hasta que tenga misericordia de nosotros. –Salmo 123:1-2

No sé en qué momento se entendió  que en lugar de rogar, clamar (orar), pedir y suplicar, hay que decretar y declarar voluntades. No encuentro un solo texto en la Biblia que sustituya el clamor por el decreto. Ya que son dos cosas diferentes.

En el clamor el hombre es completamente dependiente de Dios. Pero en el decreto, el hombre se pone en el lugar de Dios como si fuera el hombre el que obtuviera algo por medio de su propia palabra hablada y no la de Dios.
Creo que Jesucristo es nuestro sanador, nuestro salvador, nuestro sustento, nuestro todo, pero nuestra posición hacia Dios no puede ser a manera de orden sino de ruego. Ni tampoco puede ser una mezcla de órdenes, decretos, declaraciones que él no ha hecho  y ruegos, sino simplemente ruegos.


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