viernes, 30 de enero de 2015

DIOS ME DIJO…???

"Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír.  Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos." 2 Timoteo 4:3-4

La verdadera fuente no está en decir “Dios me dijo”  sino en “la Biblia dice”, es a través de la Biblia que el Espíritu Santo da entendimiento, cuando decimos Dios dice, cargamos de subjetividad el mensaje y por ende se distorsiona.   Y solo decimos lo que queremos que “Dios  nos diga”. Leyendo la Biblia encontramos el mensaje de Dios y los pasos a seguir, claro, de esta manera es más difícil, que cuando lo acomodamos a nuestras necesidades y le quitamos y ponemos al mensaje y nos escudamos en “Dios me dijo”. Es muy peligroso esto, pues en nombre de Dios se han cometido los más atroces asesinatos, sin contar la cantidad de ovejas desviadas del verdadero camino con el cuento de “Dios dice”.

Leí en una noticia que un hombre había matado a machetazos a 23 niños porque “Dios le dijo” que lo hiciera, si ese hombre se hubiera guiado por lo que dice la biblia jamás habría encontrado en ella esa orden, así es que, la verdadera fuente está en la Biblia, lo que no está en la Biblia no debe hacerse porque no es de Dios. Aquellos que buscan "mensajes frescos" de Dios, tienen un desprecio por la certeza absoluta y la suficiencia de la Palabra escrita de Dios; se han fiado de su propia imaginación.

No solamente esa actitud arrogante está bíblicamente equivocada, sino que también es bastante limitada y por lo tanto ciega a la persona a seducciones y finalmente a las decepciones que indudablemente vienen como resultado de una progresión natural. Aquellas "personas quienes afirman hablar en nombre de Dios", no son más que fanáticos delirantes, es alarmantemente alto el porcentaje de personas que lo hacen.

Las palabras “Así dice el Señor” cambia todo. Un nivel más alto de autoridad está siendo declarado. Uno debe tener mucho cuidado cuando uno se atreve a poner palabras en la boca de Dios”.
Muchos no se dan cuenta de las graves consecuencias de ser seducidos por las enseñanzas de aquellos quienes afirman estar "escuchando directamente de Dios”.  En primer lugar estos individuos están totalmente debilitando la objetiva naturaleza de las Escrituras.  En otras palabras, cuando la Palabra de Dios es mezclada con lo que algunos supuestamente creen estar escuchando directamente de Dios, es muy difícil determinar  objetivamente lo que verdaderamente proviene de Dios.  Esta manera de pensar destruye el valor fundamental de la Biblia en las vidas de aquellos quienes caen presa de los supuestos nuevos profetas de Dios.  

La escrita Palabra de Dios ya no se podría considerar como el factor determinante de la verdad, especialmente en lo que se refiere a las nuevas doctrinas de individuos que supuestamente afirman estar "escuchando directamente de Dios”. Indudablemente esto les conviene a los nuevos profetas ya que lo que ellos están afirmando y predicando ("las nuevas doctrinas de Dios") no pueden ser confrontadas por las "antiguas escrituras" que se encuentran en la Biblia.

1 comentario:

Teresa Beatriz dijo...

Poderosa entrada mi amiga, qué Dios siga inspirando a través de su Santo Espíritu para que sigas transmitiendo estas enseñanzas que son de mucha bendición. Abrazos mi amada amiga!!