domingo, 6 de julio de 2014

Dios no manda a atacar a Satanás, atando a los demonios.

Otra de las practicas extra bíblicas, como la "liberación de la maldición generacional" es la "Guerra espiritual"
Es importante reconocer que Satanás es un ser creado por Dios, que no está al tú por tú con Dios en su lucha. Satanás no puede ir más allá de lo que Dios le permite. 

El reino de Satanás ya ha sido juzgado por Dios, y en la cruz, por medio de su muerte  Cristo venció a Satanás en el dominio que tenia sobre el hombre pecador (Colosenses 2:10-15).2:10 "y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;  sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.Romanos .Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él,perdonándoos todos los pecados, ¡ anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. 

El que tengo ojos que lea, mas claro imposible, es Bíblico, Jesús no dejo nada pendiente en la cruz, ningun ritual adicional de liberación, ni de lucha espiritual.

Estas son algunas de las falsas enseñanzas que algunas iglesias enseñan hoy sobre la guerra espiritual:

“Dios nos manda a atacar a Satanás atando a los demonios.”
“Atrás de las enfermedades hay demonios.” También “la pobreza es un demonio.”
“La depresión es causada por demonios.”  
“Los cristianos pueden ser poseídos por Demonios.” El Espíritu Santo mora en el creyente, quien no puede ser habitado por el Diablo al mismo tiempo que Dios.
“Mucha gente y aun los cristianos tiene maldiciones generacionales demoníacas las cuales deben romper.” Nunca lo enseña la Biblia, Éxodo 20:1-3 solo dice que “Dios visita la maldad sobre padres e hijos”, no que los demonios o maldiciones demoníacas se pasen de padres a hijos. Además Ezequiel nos dice que “no llevaran el pecado los hijos por los padres.”

Hoy las enseñanzas sensacionalistas de la guerra espiritual entre los cristianos y el diablo están reemplazando las prácticas y doctrinas evangélicas históricas y bíblicas, las cuales siempre han subrayado la poderosa protección de Cristo sobre la vida del creyente, la derrota del diablo mediante la predicación del evangelio y la victoria del creyente debido a su crecimiento en gracia y la santificación. Como consecuencia los evangélicos han enseñado que el cristiano destruía el poder de Satanás cuando se sometía a Dios y resistía la tentación del diablo. Se entendía la guerra espiritual como una guerra moral, y la armadura de Dios consistía en las cualidades morales que el Espíritu Santo producía en la vida del creyente y que el cristiano salía victorioso sobre Satanás al permanecer fiel a Dios a pesar de la opresión y la tentación.

Hay un peligro serio en un síndrome que ve un demonio detrás de todo problema en la vida del creyente. Opaca la responsabilidad moral de andar en el Espíritu y "hacer morir las prácticas de la carne" (Ro. 8:13). 

La Biblia nunca identifica los pecados como la lujuria, la codicia, el enojo y el orgullo como “espíritus”, porque son "obras de la carne." Siempre nos instruye a "colocarlos a un lado" como ropa vieja (Col. 2:11), y nunca a echarlos afuera, pues si "andamos en el Espíritu," no vamos a satisfacer "los malos deseos de la carne" (Gá. 5:16).

Es cierto que Satanás obra en conjunto con nuestra carne y en ocasiones intensifica nuestros deseos en un esfuerzo a llevarnos al pecado, pero esto es tentación demoníaca u opresión, no demonización o posesión demoníaca. Se trata de un asalto desde afuera que el creyente está bien equipado para resistir y vencer (Ef. 6:10-18)  mediante la presencia poderosísima del Espíritu Santo y el Señor Jesús.

Existen ciertos peligros en la enseñanza de que los cristianos pueden tener demonios. Primero, voltea nuestra atención de Dios a Satanás. Segundo, inspira el temor en el creyente en vez de confianza en Cristo. Con frecuencia ata a los creyentes a los ministerios de liberación para que éstos sigan protegiéndolos de los demonios. Tercero, fomenta una superstición religiosa que distrae al cristiano de la proclamación del evangelio y del crecimiento personal en gracia y santificación

Tal vez su peligro principal recae en su metodología para descubrir la verdad, pues se coloca la experiencia por encima de las enseñanzas bíblicas. Tal ensalzamiento de la experiencia subjetiva sobre las revelaciones escritas de Dios es peligroso, porque puede llevar al pueblo cristiano a una epidemia de supersticiones, exageraciones y especulaciones doctrinales.

Ya que la Biblia nunca dice que un cristiano puede ser la morada de un demonio y nunca enseña que hay problemas espirituales por los cuales el cristiano necesita someterse a un exorcismo, podemos descansar con confianza en la victoria que Cristo ganó en la cruz sobre las fuerzas demoníacas (Col. 2:14-15). 

Tristemente algunos cristianos ven hoy demonios en todo (dicen popularmente “hasta en la sopa”). Se obsesionan con Satanás y ven satanistas en todo el mundo. Han difamado falsamente  diciendo que hombres de Dios como  el cantante popular cristiano Marcos Witt, entre otros, que son satanistas. Dios no desea que vivamos obsesionados con Satanás y que veamos demonios y satanistas “hasta en la sopa.”

La vida cristiana que Cristo ofrece es una vida abundante y la única guerra espiritual que la Biblia presenta es someternos a Dios y resistir las tentaciones del diablo (Santiago 4:7), vestirnos de toda la armadura de Dios (Efesios 6), y aprender de Cristo que resistió a Satanás sometiéndose en obediencia al Padre y haciendo uso de la Palabra de Dios. Los cristianos tenemos una guerra espiritual, si, pero no la que hoy se presenta y publica en cientos de libros vendidos a miles de cristianos. Sometámonos pues a Dios, resistamos al Diablo, y el huirá de nosotros.

Recomiendo la lectura completa de este texto, cuyo trabajo de investigación esta basado en las escrituras, para aquellos que aun tengan dudas al respecto. 

http://firmesenlaverdad.com/la-falsa-guerra-espiritual/

1 comentario:

my cozy ❤ little space dijo...

very warm blog..i found you thrue other bloggers...blessings