martes, 18 de marzo de 2014

EL QUERER Y EL HACER

El deseo lo pone Dios en tu corazón, siempre les digo esto a mis hijos, Él pone el querer como el hacer, eso es cierto, y es bíblico, "Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad". ( Filipenses 2:13)

Pero también es cierto que siempre mantenemos una lucha entre eso que el Señor pone en nuestro corazón y lo que nuestra carne quiere hacer,y eso también es bíblico;

"Y yo sé que en mí (es á saber, en mi carne) no mora el bien: porque tengo el querer, mas efectuar el bien no lo alcanzo.Porque no hago el bien que quiero; mas el mal que no quiero, éste hago.Y si hago lo que no quiero, ya no obro yo, sino el mal que mora en mí.Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: Que el mal está en mí.Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios:Mas veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi espíritu, y que me lleva cautivo á la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable hombre de mí! ¿quién me librará del cuerpo de esta muerte? Gracias doy á Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo á la ley de Dios, mas con la carne á la ley del pecado." ( Romanos 7:21)

Siempre me pregunté ¿Porque sucede eso?, ahora lo entiendo : porque no andamos en Espíritu y eso también es bíblico "Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis." (Gálatas 5:16-17 )

Ahora bien, no debemos sentirnos mal por tener esta lucha interna porque hasta Pablo la llego a tener:  ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? (Romanos 7:24 )soy un miserable porque en mi hombre interior quiero hacer lo que dice la Palabra y en mi exterior hago el pecado.

¿Como hizo Pablo para salir de esa dualidad?   En el libro de Gálatas, el mismo, producto de su madurez espiritual lo dice:

"Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis". (Gálatas 5:17)

Aquí cualquiera pudo haberle dicho a Pablo: ¡Oye! ¿y dónde está ese Pablo que le escribió a los romanos, que hacia lo que no quería?

Yo se donde está, ese Pablo creció, y la única manera de crecer es en Espíritu, lleno de la plenitud del Espíritu Santo, haciendo lo que debe hacer y sabiendo que puede hacer lo que Dios establece. Ya no habla aquí de una lucha interna, aquí ya no habla de que yo tengo lucha en mi interior con mi exterior, "me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros", ya no. Aquí ya dice: yo me someto a lo que Dios establece y ya no hago lo que quiero, entonces ¿Qué es lo que hay que hacer para salir de esta lucha?  Andar en el Espíritu, así de sencillo.

"Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley". (Gálatas 5:18)

Dejarse llevar por el Espíritu, ¿Cómo puedes someter a tu carne, a tus pensamientos viciados, a tu viejo hombre a lo nuevo que es en Cristo?. ¿Cómo? Guiado por el Espíritu de Dios, guiado por el Espíritu Santo, no hay de otra. Tenemos que manifestar un cambio, debo entender que lo que yo quiera hacer lo debo hacer fortalecido por Dios, caminando en el Señor.Alineado. El Espíritu es esa vocecita que escuchas cada vez que tu carne quiere imponerse, esa que te dice que hagas lo correcto, esa que cuando le entregaste tu vida al Señor y decidiste creerle comenzaste a escuchar, no digo comenzó a hablarte, porque siempre lo ha hecho, ahora tu comenzaste a escuchar.

Cuando le entregamos nuestra vida al Señor, nosotros ya estamos muertos a la carne, nosotros ya morimos a nuestra vieja humanidad, estamos caminando en una nueva forma, en la forma de Cristo Jesús. Dice la Escritura que hoy día nosotros fuimos crucificados juntamente con Cristo, que nuestra vieja humanidad murió  ahí, y nació, emergió un nuevo ser. Nació una nueva persona, una nueva criatura para caminar conforme a la voluntad de Dios, un nuevo ADN el de Cristo y el Espíritu Santo descendió para unirse a nuestro espíritu y hacer lo que Dios establece, permite por lo tanto que la Gloria de Dios se  manifieste.

Que esa buena voluntad de Dios se manifieste en tu vida poniendo en ti, tanto el querer como el hacer.

No hay comentarios: