jueves, 23 de junio de 2011

La obediencia y El milagro de Naamán.

Una historia bíblica:

Naamán, jefe del ejército del rey de Siria, era un hombre muy importante delante de su señor y tenido en gran estima, porque por medio de él Yahveh había librado a Siria. El hombre era un guerrero valiente, pero leproso.

Los sirios habían salido en incursiones y habían llevado cautiva de la tierra de Israel a una muchacha, la cual servía a la esposa de Naamán.

Ella dijo a su señora: —¡Ojalá mi señor se presentase al profeta que está en Samaria! Pues él lo sanaría de su lepra.

Naamán entró y habló a su señor, diciendo: —Así y así ha dicho la muchacha que es de la tierra de Israel.

El rey de Siria le dijo: —Anda, vé, y yo enviaré una carta al rey de Israel. Partió, pues, llevando consigo 10 talentos de plata, 6.000 siclos de oro y 10 vestidos nuevos.

También llevó la carta para el rey de Israel, la cual decía así: Ahora, cuando esta carta llegue a ti, sabrás que yo te he enviado a mi servidor Naamán, para que lo sanes de su lepra.

Y sucedió que cuando el rey de Israel leyó la carta, rasgó sus vestiduras y dijo: —¿Acaso soy yo Dios, para dar la muerte o dar la vida, y para que éste me envíe un hombre, a fin de que yo lo sane de su lepra? ¡Considerad, pues, y ved cómo él busca ocasión contra mí!

Pero sucedió que cuando Eliseo, el hombre de Dios, oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestiduras, envió a decir al rey: “¿Por qué has rasgado tus vestiduras? ¡Que venga a mí, y sabrá que hay profeta en Israel!”

Entonces Naamán llegó con sus caballos y su carro, y se detuvo ante la puerta de la casa de Eliseo.

Y Eliseo le envió un mensajero que le dijo: —Vé, lávate siete veces en el Jordán, y tu carne te será restaurada, y serás limpio.

Naamán se enfureció y se fue diciendo: —He aquí, yo pensaba que seguramente él saldría, que puesto de pie invocaría el nombre de Yahveh su Dios, y que moviendo su mano sobre el lugar, sanaría la parte leprosa.


¿No son los ríos de Damasco, el Abana y el Farfar, mejores que todas las aguas de Israel? ¿No podría yo lavarme en ellos y ser limpio? Y dando la vuelta, se iba enojado.

Pero sus siervos se acercaron a él y le hablaron diciendo: —Padre mío, si el profeta te hubiera mandado alguna cosa grande, ¿no la habrías hecho? Con mayor razón si él te dice: “Lávate y serás limpio.”


Entonces él descendió y se sumergió siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del hombre de Dios. Y su carne se volvió como la carne de un niño pequeño, y quedó limpio.(2 Reyes 5)


Eliseo fue el sucesor del profeta Elías . El nombre Eliseo significa: «Dios es salvación»,siguió a Elías y le sirvió. Elías, antes de ser arrebatado, cruzó el Jordán, y Eliseo rehusó separarse de él. Su ministerio profético comienza después del arrebatamiento de Elías. Elías le dijo que pidiera lo que quisiera. Entonces Eliseo tuvo la sabiduría de solicitar una doble porción de la sabiduría de Elías.

Una serie de hechos sobrenaturales marca la carrera de su ministerio: milagros de conocimiento, o milagros de poder, todos ellos cumplidos expresamente en nombre de Yahveh.

Este poder sobrenatural de Eliseo era de tal manera que podía usarlo libremente; de la misma manera que Cristo lo empleó frecuentemente en sencillos actos de misericordia.

Aun después de muerto,ocurrieron milagros con Eliseo, después de muerto Eliseo, el pueblo de Israel estaba siendo avasallado por los madianitas, y seguramente iban los israelitas en cortejo fúnebre llevando un muerto y vinieron los madianitas y los atacaron.Tuvieron que huir arrojando al muerto en al tumba de Eliseo que posiblemente fue la que mas a mano tenían. Lo más llamativo del caso fue que el muerto resucito, la Biblia no nos dice su nombre pero si que cuando entro en contacto con lo huesos de Eliseo revivió y se levantó sobre sus pies .

¿Cómo pudo producirse esta reversión de las leyes naturales que gobiernan la vida y la muerte del ser humano?, ¿cómo puede ser que los huesos de un muerto al entrar en contacto con los de otro sean vivificados y la persona vuelva a la vida?, la respuesta es sencilla: Para Dios es sencillo revertir situaciones imposibles, alterar los procesos naturales, y normales, y producir así algún propósito definido cuando lo cree necesario.

El posee recursos infinitos, para cumplir sus propósitos, la clave no es tanto como lo hace sino para que lo hace. Cual era el propósito de Dios con este milagro vinculado a Eliseo después de muerto.

Dios permitió a Elíseo realizar milagros sorprendentes grandes e inmediatos, como devolverle la vida al hijo de la Sunamita,o resucitar el cadáver que cayo encima del suyo;los mas simples como devolverle el hacha que había caído al río a uno de los profetas, y los no tan inmediatos como la sanación de Naamán, a quien puso a trabajar por su milagro, mandándolo a sumergirse 7 veces en el río Jordán, lo que lo molesto enormemente, pues él pensaba que su milagro de iba a dar como el quería, en su tiempo y a su manera.

Y es que el caso de Naamán no es único, muchas veces pedimos a Dios un milagro y en nuestra mente estamos pensando como y cuando se hará, imaginamos que es inmediato y al igual que Naamán que con un movimiento de mano nos va a sanar, y no es que no pueda ser así, es solo que es Dios quién sabe si lo hace de inmediato o si nos envía como a Naamán al río a sumergirnos 7 veces. Tal vez si Naamán no hubiese obedecido se habría quedado con su lepra, Dios sabía las intensiones del corazón de Naamán y quiso mostrarle su debilidad,tanto que cuando Eliseo le dijo lo que tenía que hacer para ser sano, se molestó, pero, luego de obedecer y obtener su milagro, Naamán se volvió humilde y reconoció que había un solo Dios, el Dios de Israel.Dios tenía un propósito con Naamán.No solo lo curó de la lepra, sino lo sano de Espíritu.

Jesús no utiliza Su poder milagroso al azar. Él necesita una invitación de fe y le agrada que seamos obedientes. Es así como muchas veces el Señor actúa también en nuestras vidas, no nos da las cosas que pedimos, tal como las pedimos, ni en el momento en que se las pedimos. Tal vez, nos las da en otras circunstancias. Y nosotros, no agradecemos al Señor.

Naamán el sirio obedece las palabras de Eliseo, a instancias de sus siervos, sumergiéndose siete veces en el Jordán, con lo que quedó curado. Naamán obedeció, se dirigió al rio sin saber siquiera si sería sanado. Pero se fía y obedece. Y la fuerza de su confianza y de su obediencia hizo el milagro. La obediencia implica ya, al menos, un grado mínimo de fe en la persona a la que se obedece. Una fe que no está exenta de tropiezos y dificultades.

Esto es patente en la historia de Naamán. Él tenía otra concepción y otras expectativas sobre el milagro y sobre el modo de realizarse: “¡Saldrá seguramente a mi encuentro, se detendrá, invocará el nombre de su Dios, frotará con su mano mi parte enferma, y sanaré de la lepra!”. Nada de esto se efectuó. Ni siquiera vio a Eliseo, pues el mensaje del profeta le llegó por un intermediario. Naamán estaba hecho una furia, y regresaba a su casa, habiendo perdido toda esperanza de curación. En el camino, persuadido por sus siervos, obedeció, se bañó en el Jordán y “su carne volvió a ser como la de un niño pequeño, y quedó curado”. Naamán, por fin, se dio cuenta de que no son las aguas las que curan la lepra, sino el Espíritu de Dios que se sirve del Jordán, como de otros muchos medios, para hacer el bien y salvar al hombre.

La “curación” integral de Naamán, no se dio al sumergirse en el río, quedó curado de lepra, pero seguía enfermo de ceguera espiritual. Y eso lo vemos cuando retorna a casa de Eliseo y le ofrece, en señal de agradecimiento, ricos regalos. Eliseo los rehúsa. Y es así como, a Naamán ante el hombre de Dios, comienzan a abrírsele los ojos sobre el verdadero Dios, hasta el punto de adquirir la humildad que le faltaba a su corazón y llegar a decir: “Tu siervo no ofrecerá ya holocausto ni sacrificio a otros dioses más que a Yahvé”. El milagro de Naamán, no fue inmediato, Dios quería curarlo , pero también quiso salvarlo y lo puso a trabajar por su milagro.

PAZ Y BIEN¡¡

1 comentario:

"Tere" dijo...

Dios bendiga tu vida Maribel, por compartirnos esta palabra tan reveladora! Profunda y sencilla explicación para que todos la podamos entender. Como dice la Palabra el que tiene oídos oiga.
Bendiciones! Tere.