Amado Dios en el mundo

jueves, 20 de enero de 2011

Esta es la herencia de los siervos del SEÑOR

La futura gloria de Sión ISAIAS 54
1 «Tú, mujer estéril que nunca has dado a luz,
¡grita de alegría!
Tú, que nunca tuviste dolores de parto,
¡prorrumpe en canciones y grita con júbilo!
Porque más hijos que la casada
tendrá la desamparada —dice el Señor—.
2 Ensancha el espacio de tu carpa,
y despliega las cortinas de tu morada.
¡No te limites!
Alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas.
3 Porque a derecha y a izquierda te extenderás;
tu descendencia desalojará naciones,
y poblará ciudades desoladas.

4 »No temas,

porque no serás avergonzada.

No te turbes,

porque no serás humillada.

Olvidarás la vergüenza de tu juventud,

y no recordarás más el oprobio de tu viudez.

5 Porque el que te hizo es tu esposo;

su *nombre es el Señor *Todopoderoso.

Tu Redentor es el *Santo de Israel;

¡Dios de toda la tierra es su nombre!

6 El Señor te llamará

como a esposa abandonada;

como a mujer angustiada de espíritu,

como a esposa que se casó joven

tan sólo para ser rechazada —dice tu Dios—.

7 Te abandoné por un instante,

pero con profunda compasión

volveré a unirme contigo.

8 Por un momento, en un arrebato de enojo,

escondí mi rostro de ti;

pero con amor eterno

te tendré compasión —dice el Señor, tu Redentor—.

9 »Para mí es como en los días de Noé,

cuando juré que las aguas del diluvioa]" style="font-size: 0.75em; line-height: 0.5em; ">[a]

no volverían a cubrir la tierra.

Así he jurado no enojarme más contigo,

ni volver a reprenderte.

10 Aunque cambien de lugar las montañas

y se tambaleen las colinas,

no cambiará mi fiel amor por ti

ni vacilará mi *pacto de *paz,

—dice el Señor, que de ti se compadece—.

11 »¡Mira tú, ciudad afligida,

atormentada y sin consuelo!

¡Te afirmaré con turquesas,b]" style="font-size: 0.75em; line-height: 0.5em; ">[b]

y te cimentaré con zafiros!c]" style="font-size: 0.75em; line-height: 0.5em; ">[c]

12 Con rubíes construiré tus almenas,

con joyas brillantes tus *puertas,

y con piedras preciosas todos tus muros.

13 El Señor mismo instruirá a todos tus hijos,

y grande será su *bienestar.

14 Serás establecida en justicia;

lejos de ti estará la opresión,

y nada tendrás que temer;

el terror se apartará de ti,

y no se te acercará.

15 Si alguien te ataca,

no será de mi parte;

cualquiera que te ataque

caerá ante ti.

16 »Mira, yo he creado al herrero

que aviva las brasas del fuego

y forja armas para sus propios fines.

Yo también he creado al destructor

para que haga estragos.

17 No prevalecerá ninguna arma que se forje contra ti;

toda lengua que te acuse será refutada.

Ésta es la herencia de los siervos del Señor,

la *justicia que de mí procede —afirma el Señor—.

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