jueves, 16 de septiembre de 2010

Las cartas de Pablo

El Señor dijo a Pablo: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues.Pero levántate y ponte en pie, porque me he dejado ver por ti para hacerte ministro y testigo de lo que has
visto y de lo que todavía te mostraré. Yo te libraré de tu pueblo y de los gentiles a los que te envío, para que abras sus ojos y así se conviertan de las tinieblas a la
luz y del poder de Satanás a Dios, y reciban el perdón de los pecados y la herencia entre los santificados por la fe en mí” (Hch 26,15-18).

¿Quién era Pablo?
Su nombre hebreo era Saulo. Era judío de raza, griego de educación y ciudadano romano. Nació en la provincia romana de Cilicia, en la ciudad de Tarso. Era inteligente y bien preparado. Había estudiado en las mejores escuelas de Jerusalén.
Era enemigo de la nueva religión cristiana ya que era un fariseo muy estricto. Estaba convencido y comprometido con su fe judía. Quería dar testimonio de ésta y defenderla a toda costa. Consideraba a los cristianos como una amenaza para su religión y creía que se debía acabar con ellos a cualquier costo. Se dedicó a combatir a los cristianos.

La conversión de Pablo
En el camino a Damasco, se le apareció Jesús en medio de un gran resplandor, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” ( Hechos de los Apóstoles 9, 1-9.20-22.).
Con esta frase, Pablo comprendió que Jesús era verdaderamente Hijo de Dios y que al perseguir a los cristianos perseguía al mismo Cristo que vivía en cada cristiano. Después de este acontecimiento, Saulo se levantó del suelo, y aunque tenía los ojos abiertos no veía nada. Lo llevaron a Damasco y pasó tres días sin comer ni beber. Ahí, Ananías, obedeciendo a Jesús, hizo que Saulo recobrara la vista, se levantara y fuera bautizado. Tomó alimento y se sintió con fuerzas.
Estuvo algunos días con los discípulos de Damasco y después empezó a predicar a favor de Jesús, diciendo que era el Hijo de Dios. Saulo se cambió el nombre por Pablo. Fue a Jerusalén para ponerse a la orden de San Pedro.
La conversión de Pablo fue total y es el más grande apóstol que la Iglesia ha tenido. Fue el “apóstol de los gentiles” ya que llevó el Evangelio a todos los hombres, no sólo al pueblo judío. Comprendió muy bien el significado de ser apóstol, y de hacer apostolado a favor del mensaje de Jesús. Fue fiel al llamado que Jesús le hizo en al camino a Damasco.

Llevó el Evangelio por todo el mundo mediterráneo. Su labor no fue fácil. Por un lado, los cristianos desconfiaban de él, por su fama de gran perseguidor de las comunidades cristianas. Los judíos, por su parte, le tenían coraje por "cambiarse de bando". En varias ocasiones se tuvo que esconder y huir del lugar donde estaba, porque su vida peligraba. Realizó cuatro grandes viajes apostólicos para llevar a todos los hombres el mensaje de salvación, creando nuevas comunidades cristianas en los lugares por los que pasaba y enseñando y apoyando las comunidades ya existentes.


Cartas de Pablo
- A los Romanos
- I a los Corintios
- II a los Corintios
- A los Gálatas
- A los Efesios
- A los Filipenses
- A los Colosenses
- I a los Tesalonicenses
- II a los Tesalonicenses
- I a Timoteo
- II a Timoteo
- A Tito
- A Filemón
- Carta a los Hebreos

Su doctrina:

a)Justificado por la fe: como fariseo, Pablo creía estar justificado o salvado, por su práctica detallada de la ley. Pensaba que eran “sus” obras las que le hacían justo delante de Dios. Ahora descubre que sólo Cristo, con su muerte, hace justo al hombre, de una manera gratuita. No se trata, pues, de “merecer” la salvación sino de “recibirla”, adhiriéndose fielmente a Cristo 109.

b)La gracia de Dios: Pablo ha experimentado la gratuidad del amor de Dios. Ha descubierto que Dios nos ama, no porque somos buenos, sino para que seamos buenos. Esta es la fuente de gozo y seguridad para Pablo.

c)Jesucristo crucificado: la cruz, iluminada por la resurrección, se encuentra en el corazón de Pablo. A los pies del Crucificado, Pablo se siente pecador, pero perdonado. El Jesús de Pablo es siempre el Cristo Crucificado (carta a los filipenses).

d)La Iglesia, Cuerpo de Cristo: Pablo percibe la unión entre Jesús y sus discípulos, entre la cabeza y el cuerpo (carta a los corintios) y se hace miembro vivo de este cuerpo

e)Apóstol de Jesucristo: a partir del encuentro con Jesús, Pablo quedará absolutamente enamorado de Cristo y se lanzará al apostolado con pasión, sin tregua ni mengua. Predica, primero a los judíos; después, al ser rechazado por éstos, predica a los gentiles o paganos.

Señor, dame la misma pasión por ti y por la salvación de las almas que tuvo Pablo, para que también yo me gaste y me desgaste, hasta ver que todos te conozcan,te amen y te sigan.

Amén.

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