miércoles, 9 de junio de 2010

La semilla que crece por si sola

"Jesús dijo además: "Escuchen esta comparación del Reino de Dios. Un hombre esparce la semilla en la tierra, y ya duerma o este despierto, sea de noche o de día, la semilla brota y crece, sin que el sepa cómo. La tierra da fruto por si misma: primero la hierba, luego la espiga y por ultimo la espiga se llena de granos. Y cuando el grano esta maduro, se le mete la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha." ( Marcos 4: 26-29 )

La semilla crece en nosotros, pero es pequeña. Si decimos que sí a la Palabra de Dios, El le dará la fuerza necesaria y nosotros dispondremos de la fecundidad de esa semilla en nuestro Espíritu.Si decimos no, la semilla no pasará de ser hierba y cualquiera que pase podrá arrancarla.

La Palabra lleva en sí, una fuerza interior, que nos transforma la vida. Pero ésta lleva distintas etapas para desarrollarse, primero las oímos o la leemos,se me antoja que esta podría ser la espiguita, luego la conservamos en nuestro interior, la meditamos en profundidad, buscamos comprender su alcance estos serían los granitos o frutos de esa espiga y luego se nos convierte en vida... tiempo para la cosecha.

Se trata de la confianza que debemos tener en el trabajo que Dios ha comenzado. Todo llegará a su tiempo y no hay que preocuparse por los resultados que todavía no aparecen si se está seguro del Espíritu con que se tomaron las decisiones. la semilla crece y la persona que escogió y acogió la palabra , se siente mas segura en el camino por el que Dios la conduce.

Nosotros también podemos recibir cercanamente la ayuda de Jesús, solo tenemos que iniciar una vida intima con El, aproximándonos al Corazón de Jesús, manteniendo estrechas relaciones con El, comunicándole nuestro interior, abriéndole nuestro espíritu, no guardando ningún secreto, acostumbrándonos a hablar con El, con honestidad, sencillez, con toda confianza.

Por comprender esto, “Gracias Señor”
Paz y bien ¡¡¡

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