martes, 4 de mayo de 2010

La Oración de Jabes

“E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡oh, si me dieras bendición y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras del mal, para que no me dañe ¡ Y le otorgó Dios todo lo que pidió.(1Crónicas 4: 10)


Estaba buscando unos detallitos para regalar a mis hijas, hermanas y amigas el día de las madres,así que entré en una librería y compré unos libritos, hubo uno de ellos que llamó mucho mi atención "la Oración de Jabes" éste lo elegí para mi hija y mis hermanas,al llegar a casa comencé a hojearlo y terminé leyendolo. Se trata de la oración de un hombre mencionado en solo un versículo de la Biblia, I Crónicas 4:9,10,me pusé a buscar sobre él y no aparece nada mas que esta pequeña oración en medio de grandes listados de nombres, en medio de largas genealogías descendientes de Judá,de las tribus de Israel. ¿Por qué llama tanta atención esta oración? Porque Dios le concedió lo que pidió y el autor del libro testifica que Dios ha hecho lo mismo con él.


¡oh, si me dieras bendición ¡ El Padre ya nos bendijo con toda bendición espiritual. Estas bendiciones están desde el momento de creer y estar en Cristo, ya se nos dió el poder ser santos,ser hijos,tener la gracia de Dios,la redención y el perdón por la sangre de Cristo, el conocimiento del misterio de Su voluntad.Estas bendiciones ya las tenemos, no debemos pedirlas.


Pero hay otra bendición que necesitamos pedir para recibir y seguir pidiendo día tras día: Un andar digno del Señor, agradándole, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios, ampliando nuestro territorio.

¿Quieres las bendiciones de Dios? Pídelas. Jabes pidió las bendiciones verdaderas, o sea claras demostraciones de que Dios está escuchando y contestando la oración. Jabes pidió lo que necesitaba para ese día ¿Cuáles bendiciones necesitas tú “hoy”? Pídelas. Dios será tan específico contigo como tú eres con El.


“… que ensancharas mi territorio” es la petición de un agricultor que quería más lugar para sembrar Más territorio implica más trabajo, así que no pidas esto si no tienes la disposición de explotar el terreno nuevo a lo máximo.

Si quieres más para administrarlo como un buen hijo de Dios, no hay límites a lo que puedes pedir. Así que tengamos fe pero no tengamos presunciones escondidas en esta petición por más territorio.Una de las personas a las que regale el libro lo está leyendo, hoy la vi y me dijo, cito textual: "Estoy disfrutando muchísimo este libro, tomo nota de lo que llama mi atención y me provoca escribir sobre ello". ¿Que podemos observar en mi amiga? Dios le está ensanchando el territorio.


“Y que tu mano estuviera conmigo” es la petición de la presencia y poder de Dios en nuestra vida. Esa llenura del Espíritu Santo “sobre” nosotros nos hace valientes y audaces sin ser arrogantes y vanidosos. En todo lo que hacemos, si lo hacemos en el Nombre del Señor y para la gloria de Dios, necesitamos “la mano del Señor” con nosotros.¿Qué tienes que hacer hoy que necesita “la mano de Dios” contigo? Espero que digas: “Todo lo que voy a hacer necesita Su poder” porque así es en realidad. Pide Su mano contigo para todo.



“Y me libraras del mal , para que no me dañe” es una petición muy necesaria porque vivimos en un mundo lleno de males. Es casi imposible no ver, oír o sentir el mal en un día normal.En la teología bíblica, el mal que realmente importa es aquello que es malo a los ojos de Dios.


Pero como dice Santiago 4:3 O bien, piden y no reciben, porque piden mal, con el único fin de satisfacer sus pasiones no para mi propia satisfacción, en este momento se me ocurre pedirle que amplíe mi territorio en el conocimiento de sus cosas para poder seguir compartiendo por este medio con los que me leen, las enseñanzas de Dios.
PAZ Y BIEN ¡¡¡

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