viernes, 12 de febrero de 2010

¿Años perdidos?

(lucas 15: 20-24)El hijo prodigo


● ...Tengo que volver a mi padre y decirle: Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus jornaleros.” (Lc. 15:18-19)

● Así que emprendió el viaje y se fue a su padre. Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo besó. (Lc. 15:20)


Esta es una verdad realmente sorprendente sobre Dios y su intenso deseo y predisposición al recibir nuevamente en su casa a alguien que fue un rebelde. Es por causa de su misericordia por lo que hace esto.Antes de que el pródigo pueda ni siquiera decir que pecó y que quería ser como uno de los jornaleros, el Padre lo recibió nuevamente. Así actúa Dios nuestro padre, antes de que podamos mostrarle nuestro arrepentimiento ya el lo ha visto y ya tiene dispuesto todo para recibirnos de nuevo en sus amorosos brazos, si nos arrepentimos.


El le dijo: “Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo.” Pero el padre ordenó a sus siervos: “¡Pronto! Traigan la mejor ropa para vestirle. Pónganle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traigan el ternero más gordo y mátenlo para celebrar un banquete. Porque este hijo mío estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado.” Así que empezaron a hacer fiesta. (Lc. 15:21-24)


El Pródigo ya no estaba muerto y perdido, sino que volvió a estar vivo en espíritu. Hay un sentimiento de gran felicidad cuando un alma se salva. Finalmente, aun considerando que el Pródigo estaba muerto espiritualmente, el todavía tenía la oportunidad de actuar sabiamente y arrepentirse, lo que antecedió el hecho de que él vuelva a la vida otra vez.

Y nosotros en que pensamos ¿en nuestros años perdidos? tal vez fueron el tiempo previsto por Dios para que tuviéramos una experiencia de nuestra miseria. Era necesario haber desperdiciado mucho para poder pronunciar simplemente un ¨PADRE NUESTRO¨ ese ¨¨Padre he vuelto¨¨ y al igual que al hijo prodigo nuestro padre amado nos recibirá con los brazos abiertos y estará feliz y nos pondrá de nuevo en un lugar de honor, porque hemos vuelto, hemos vuelto arrepentidos de haber derrochado nuestras vidas en cosas banales, hemos renacido en espíritu y verdad. Atrás quedo ese hombre viejo lleno de miserias, ha renacido en uno nuevo pleno del espíritu .En ese abatimiento cuando nos acordamos de Dios y decimos ¨Padre nuestro¨ lo que realmente le estamos diciendo es ¨padre he vuelto¨
PAZ Y BIEN ¡¡¡

No hay comentarios: