viernes, 8 de enero de 2010

Empezar por el Espíritu y terminar por la carne

“…Empezar por el espíritu y terminar por la carne” Gal.3. Los Gálatas tuvieron primero la experiencia del Espíritu y de sus milagros y luego querían recibir la circuncisión de la carne, comenzaron por la verdad de Dios que estaba en Jesús, y esto era el Espíritu, la verdad pura y luego volvieron a las prácticas. Y claro que las prácticas vienen de Dios, pero al igual que cualquier observancia “religiosa” pueden quedarse en el nivel de una religión muy humana: La Carne. No eres cristiano por haber sido bautizado en una religión al nacer.Sin la fe y la conversión personal, el bautismo no tiene sentido.

A veces la fe se confunde con el empeño en cumplir una ley, pero si tu fe está instalada en tu espíritu, te entregas a Cristo y le respondes a Dios de persona a persona, uno solo en él y con el resto de tus hermanos. “Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mi...”(Juan 17:22-23) . Las iglesias, y todos los lugares de oración solo podrán transformar un grupo humano y entregarlo a Dios,las oficinas, los impresos, los cultos, las imágenes no podrán reemplazar al Espíritu de Jesús, que surge solo en el interior de cada quien. Pablo decía a los Gálatas: Ustedes pertenecen a Cristo, déjense entonces guiar, la herencia de Dios no se consigue por derecho sino por gracia y así lo vemos en la Biblia al comienzo.

Al apegarse a las prácticas religiosas olvidamos por sobre todo la promesa de Dios. Debemos amar a Dios en Espíritu y verdad, así como no necesitamos imágenes para recordarlo, una vez que la fe se posa en nosotros nos hace libres, esa fe, traducida en amor a Dios por medio de su hijo Jesús, debe ser lo suficientemente fuerte y enraizada, como para no tener que estar enfrentándonos a lo abandonado, a lo superado, el amor a Dios nos hace libres una vez que lo experimentas, una vez que descubres ese amor en tu corazón, es ese amor el que te aleja del pecado, como podrías ofender a quien amas? Como podrías contrariar a quien amas? Gal.25.”Pero, al llegar la fe, ya no estamos sometidos al pedagogo”. Si sientes que necesitas ser probado constantemente mediante cultos y practicas exóticas con tu religión de ese amor que le tienes a Dios, entonces definitivamente es eso “una práctica de la carne” no lo tienes en el Espíritu, no lo amas en Espíritu y Verdad, aun no lo has dejado que se instale en tu Espíritu.Gal.19.Y no significa que los cultos y ritos, canciones y alabanzas no deben ser, claro que si, esa es una manera de alabar a Dios.
”En cuanto a mí, la misma Ley me llevó a morir a la Ley a fin de vivir para Dios. He sido crucificado con Cristo, 20. Y ahora no vivo yo, es Cristo quien vive en mí. Lo que vivo en mi carne, lo vivo con la fe: ahí tengo al hijo de Dios que me amó y se entregó por mi.21 esta es para mí la manera de no despreciar el don de Dios; pues si la verdadera rectitud es fruto de la Ley, quiere decir que Cristo murió inútilmente “ (Gal. 2.19-21)

Uno de los mejores ejemplos de esto que escribo es Teresa de Calcuta es la mejor manera que he visto de amar a Dios y sus cosas, desde la libertad que te da ese amor puro e incorruptible, es tu pensamiento trasformado en amor y acciones hacia tus hermanos, es el que te duela en el corazón al ofender a Dios con alguna de tus acciones, es esa seguridad que te da únicamente ese amor entre tú y Dios, uno solo con Dios y el resto de tus hermanos y es hacer tuyo el sufrimiento del resto,  Teresa ayudaba a salvar o a bien morir a sus hermanos,  Teresa no se hacía publicidad y hasta pedía perdón por la que de ella se hacía, decía que por cada foto que le tomaran le pedía a Dios la salvación de un alma, Teresa sólo rendía culto a Dios, ese Dios dentro de ella, ese Dios que le corría por las venas, tenia instalada la seguridad de su amor en el alma, en el corazón, en el espíritu, en las venas , en la carne, ella toda era el amor de Dios y solo caminaba llevando ese amor traducido en obras, obedecía a Dios no a su religión:

Galatas 3; 1-5
1. ¡Qué tontos son ustedes, gálatas! ¿Cómo se han dejado hipnotizar ustedes, a quienes se les presentó a Cristo Jesús crucificado como si lo vieran?
2. Les preguntaré sólo esto: ¿recibieron el Espíritu por haber practicado la Ley o por haber aceptado la fe?
3. ¡Qué tontos son! ¡Empezar con el espíritu para terminar con la carne!
4. ¡Haber probado inútilmente favores tan grandes! Pues en ese caso no les habrían servido de nada.
5. Cuando Dios reparte los dones del Espíritu y obra milagros entre ustedes, ¿qué tiene que ver con la Ley? ¿No será más bien porque han acogido la fe?

Se complacía en orar a Dios en todo momento del día y a conminar a otros a hacerlo pero por medio de su ejemplo, sus seguidores, eran eso, seguidores de Jesús, tocados por el testimonio que ella representaba en obras de amor, sus seguidores no lo hacían bajo amenaza ,ni temor lo hacían por imitación a Cristo, al igual que ella , por querer tener esa libertad que significa el amor a Cristo y compartir el mensaje de Jesús “amarse unos a otros” lo hacían voluntariamente y ese amor al resto de los hermanos era más que el suyo propio, el amor a si mismo estaba traducido en el otro, pensando en el otro.

No hagamos ya distinción entre pueblo de la circuncisión y mundo pagano, porque una nueva creación ha empezado. Que la paz y la misericordia acompañen a los que viven según esta regla que son el Israel de Dios. (Gal 5:15-16)

Colosenses 2;11.En Cristo recibieron una circuncisión no humana, no quirúrgica, que los despojó enteramente del cuerpo carnal. Esta «circuncisión de Cristo»

Jesús nos enseña que hay que obrar el bien en todo tiempo: no hay un tiempo para hacer el bien y otro para descuidar el amor a los demás. El amor que nos viene de Dios nos conduce a la Ley suprema, que nos dejó Jesús en el mandamiento nuevo: «Amaos unos a otros como yo mismo os he amado» (Jn 13,34). Jesús no deroga ni critica la Ley de Moisés, ya que Él mismo cumple sus preceptos y acude a la sinagoga el sábado; lo que Jesús critica es la interpretación estrecha de la Ley que han hecho los maestros y los fariseos, una interpretación que deja poco lugar a la misericordia.

Colosenses 2
17. Tales cosas no eran más que sombras, mientras que lo real es la persona de Cristo.
18. No permitan que se lo quite quienes vienen con una religión muy temerosa y que sirven a los ángeles. En realidad sólo hacen caso de sus propias visiones y se inflan con sus propios pensamientos,
19. en vez de mantenerse en contacto estrecho con aquel que es la cabeza. El mantiene la unidad del cuerpo entero por un conjunto de nervios y ligamentos, y le da firmeza haciéndolo crecer según Dios.
20. Si ustedes han muerto con Cristo y así se han liberado de los reglamentos del mundo, ¿por qué se dejan adoctrinar ahora como si todavía fueran del mundo?
21. «No tomes esto, no gustes eso, no toques aquello.»
22. Siempre se trata de cosas que se usan, se desgastan y desaparecen, lo que es propio de mandatos y doctrinas de hombres.
23. Todo eso quiere ser sabiduría, religión, humildad y desprecio del cuerpo, pero no sirve de nada cuando la carne se rebela.

Es preferible actuar por amor , el amor no nos permitirá ofender a Dios por convicción.

PAZ Y BIEN ¡¡¡

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