lunes, 4 de enero de 2010

Cual es la voluntad de Dios

Si deseamos conocer la voluntad de Dios, podemos orar como David: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno” (Salmo 139:23, 24).
Romanos 12:2 dice que podemos "comprobar cuál es la voluntad de Dios" al renovar nuestra mente. Y esta renovación viene a través del conocimiento de su Palabra, iluminada por su Espíritu.

Salomón dijo que sabríamos cómo vivir si seguíamos los mandamientos de Dios: "Cuando camines, te servirán de guía; cuando duermas, vigilarán tu sueño; cuando despiertes, hablarán contigo" (Proverbios 6:22).

La voluntad de Dios invade nuestro Espíritu de Paz, y esto sucede cuando andamos por sus caminos.

Es el Espíritu Santo quien nos hace entender las verdades espirituales (Juan 16:13) y nos capacita para hacer lo que Dios desea (Filipenses 2:13; Hebreos 13:20, 21. El Espíritu también estimula nuestro pensamiento para imaginarnos el gozo que experimentaremos cuando hagamos la voluntad de Dios (Salmo 37:3-6).

Nuestro mayor ejemplo de que debemos hacer la voluntad de Dios sin duda alguna es Jesús, El vino a este mundo no a hacer lo que a él le parecía hacer, El vino a cumplir con el plan de Dios para la humanidad y buscaba la dirección de su Padre para lo que habría de hacer en oración.
Juan 6:38
Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

Como saber si hacemos la voluntad de Dios:
Debemos interpretar los eventos y las circunstancias asegurándonos de que no contradicen los principios de la Biblia y que coinciden con la orientación del Espíritu Santo.

Dice Filipenses 2:13: “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”.
Romanos 123 dice, "La única forma exacta de entendernos a nosotros mismos es por medio de quién es Dios y qué es lo él que hace por nosotros."

Para dejar de lado nuestra propia voluntad tenemos que orar a Dios con toda sinceridad y decirle: “ Padre aquí estoy para hacer tu voluntad” Entonces Dios estará libre para hacer en nosotros de manera que aceptemos su perfecta voluntad.

Y ya no tendremos dudas, porque la voluntad de Dios se hará nuestra.
La confirmación de que estamos en la voluntad de Dios es cuando somos invadidos por un profundo sentimiento de paz en nuestros corazones. Cuando seguimos sus caminos y le pedimos de corazón hacer su Voluntad y no la nuestra. De esta forma, la respuesta de Dios llegará a nuestros corazones y sabremos sin ninguna duda cuál es Su perfecta voluntad.
PAZ Y BIEN ¡¡¡

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es asi Mami, siempre me lo has dicho, pero solo cuando experimente ese profundo sentimiento de paz en mi corazon, del que hablas en tu escrito, fue cuando realmente lo comprendi. Te Amo. Tu Hija, Adriana.