jueves, 21 de enero de 2010

Dios no tiene humor negro, su voluntad es perfecta



Deu 32:39 Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.


Fui a la misa de Fray Miguel, en la ciudad donde vivo, la Victoria-Venezuela, transcurrió la misa como siempre nutritiva espiritualmente, ni siquiera como siempre, porque cada día añade mas a nuestros espíritus, Fray Miguel tiene una conexión divina con Dios.
Es el hecho que, al momento de preparar la comunión y mientras lo hacía, se escuchaba una voz que cantaba a capela, le cantaba a Dios por supuesto, una voz celestial, profunda, melodiosa, una voz que llegaba al alma, perfectamente afinada como la mejor de las cantantes.
Las letras, aunque no las recuerdo, no olvido los motivos de las mismas, mis lágrimas afloraron escuchándolas. Todas, absolutamente todas, reconocían la grandeza, la gloria del señor, aceptaban su voluntad, daban gracias por las bendiciones y mostraban una adoración infinita, letra y voz unidas en el canto más sublime que he escuchado en mi vida.
Comencé a buscar entre la gente de donde salía esa voz celestial, quise ver quien le cantaba a Dios con esa adoración, con esa gratitud con ese amor, no la encontraba, yo estaba casi de última, pero logré verla cuando levantó los brazos alabando al Señor en una de las canciones, he de hacer notar que mi hija y yo estábamos en las mismas, intercambiábamos miradas, con cada letra con cada tono de voz, las dos estábamos buscando entre la gente a esa mujer, nuestra sorpresa; la mujer que cantaba, era conocida por nosotras, si antes nos había conmovido ahora sencillamente no pudimos aguantar las lagrimas, lo insólito para muchos, no para nosotras, es que conocemos su historia, y sin dar detalles, el sufrimientos está instalado hace rato en su vida, y el ver que lejos de increpar a Dios, o no aceptar su voluntad o simplemente no cantarle, esta mujer daba gracias al señor con su canto, lo alababa, lo adoraba con sus canciones.
Quedé tan reconfortada, al salir de la misa, mi hija me dijo: - Mamá, ya sé de dónde saca la mamá de fulanita tanta fortaleza-. Quedamos gratamente impresionadas, y agradecidas a Dios que nos permitiera contemplar y participar de ese instante sublime.
Reflexioné luego acerca de una conversación que tuve, con una persona que al igual que yo y que muchos solo tenemos bendiciones, o no tenemos al menos el sufrimiento de la primera, acerca de cómo increpamos en ocasiones a Dios y no puedo dejar de sentir dolor al ver lo ingratos que somos a veces, me duele que un pequeño detalle de nuestras vidas aun no resuelto , haga que lo increpemos y dudemos hasta de la veracidad de sus palabras; el que nuestros sueños no se den en el tiempo de nosotros, el que no sepamos interpretar la palabra de Dios, el que sucedan cosas que no entendemos, no es motivo para dudar de su palabra y de sus intenciones, Dios no tiene humor negro, Dios sabe que necesita cada uno de sus hijos, y sabe también cuando dárselo, debemos ser humildes y esperar en él su santa voluntad que seguro es mejor que la nuestra, la nuestra se podría quedar corta cuando le pedimos, la Dios es perfecta, buena y JUSTA.
Dios tiene maravillas para nosotros, pero debemos estar preparados para recibirlas, tal vez por eso aun no nos llegan las cosas que queremos, quien sabe, solo nos pertenece lo revelado, del resto solo hacemos suposiciones, es nuestra percepción la que interpreta todo y hace estos juicios de Dios.
Dios nos ama y nos quiere ver felices y le duele nuestro sufrimiento más que a cualquiera, él es nuestro padre, como no le iba a doler, pero al igual que el padre no le da al hijo el auto para que lo maneje hasta tanto no complete ciertos requisitos como: la edad, los permisos, el saber manejar bien sin que corra peligro ni él ni el resto, así Dios nos da lo que necesitamos en su tiempo y según su voluntad solo cuando estamos preparados, ese es el único motivo por el cual aun no nos ha llegado, eso que le pedimos.
Ni mucho menos cumplirá cualquier capricho nuestro, el tiene unos requisitos que nuestra petición tiene que cumplir para que sea aceptada. Santiago 4:3 “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”.
Pero de lo que si debemos estar seguro y no dudar ni un momento es que su voluntad es PERFECTA,BUENA Y JUSTA, que El no se equivoca y que jamás nos quedara mal. Pero eso solo se logra no midiendo a Dios desde una perspectiva humana, sino activando lo que la Biblia llama FE, la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve, lo que ahora nos parece incomprensible, dentro de un tiempo va a ser tan claro que jamás volveremos a dudar de la Perfecta Voluntad de Dios.
Y es que Dios es un excelente Padre y por esa razón muchas veces no nos puede dar todo lo que pedimos, no porque no tenga el poder para dárnoslo sino porque tenemos que aprender a esperar, a ganarnos ciertas cosas y sobre todo a confiar en su respuesta, sea cuando sea.
PAZ Y BIEN ¡¡¡

jueves, 14 de enero de 2010

La Caridad, vinculo de la perfección

Jesús hace de la caridad el mandamiento nuevo (cf Jn 13,34). Amando a los suyos "hasta el fin" (Jn 13,1), manifiesta el amor del Padre que ha recibido. Amándose unos a otros, los discípulos imitan el amor de Jesús que reciben también en ellos. Por eso Jesús dice: "Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor" (Jn 15,9). Y también: "Este es el mandamiento mío: que os améis unos a otros como yo os he amado" (Jn 15,12).

El ejercicio de todas las virtudes está animado e inspirado por la caridad. Esta es "el vínculo de la perfección" (Col 3,14); es la forma de las virtudes; las articula y las ordena entre sí; es fuente y término de su práctica cristiana. La caridad asegura y purifica nuestra facultad humana de amar. La eleva a la perfección sobrenatural del amor divino.

“Cuando veo a alguien muy triste le digo que beba un vaso con agua, y si ni siquiera eso tiene, le digo entonces que salga al aire libre y mire las estrellas en el cielo, su evidente simetría, que mire las nubes, los arreboles en la atmósfera, el cielo, y que entienda que le puede pedir al hacedor de ese orden, que le pida a Dios, que él siempre, pero le digo "siempre", encontrará la forma de saciar su sed, porque Su mano siempre está tendida esperando por nosotros, porque bajo el cielo no hay un solo ser vivo que quede por siempre completamente desamparado”.Madre Teresa.

En Calcuta, India, la Madre Teresa nos da una definición de la caridad: "Es ayudarnos los unos a los otros. Ya Cristo lo dijo: Lo que hagas con el último de tus hermanos lo estás haciendo conmigo. Esa es la caridad. Así, cuando él llegue a nosotros, podrá decirnos: Tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me recogisteis, estuve desnudo y me cubristeis, enfermé y me visitasteis. De cierto os digo que cuanto hicisteis por mis hermanos más pequeños lo hicisteis por mi. Es necesario creer en su palabra para poder reconocer su mensaje y su manifestación a través de los demás. Debemos tener el corazón puro para ver a Dios en los pobres, en la gente que sufre. Y debemos enseñar a la gente que no sabe hacerlo. El error de muchos es buscar la luz en la oscuridad. Debemos aprender a buscar la luz donde está la luz".

PAZ Y BIEN ¡¡¡

viernes, 8 de enero de 2010

Empezar por el Espíritu y terminar por la carne

“…Empezar por el espíritu y terminar por la carne” Gal.3. Los Gálatas tuvieron primero la experiencia del Espíritu y de sus milagros y luego querían recibir la circuncisión de la carne, comenzaron por la verdad de Dios que estaba en Jesús, y esto era el Espíritu, la verdad pura y luego volvieron a las prácticas. Y claro que las prácticas vienen de Dios, pero al igual que cualquier observancia “religiosa” pueden quedarse en el nivel de una religión muy humana: La Carne. No eres cristiano por haber sido bautizado en una religión al nacer.Sin la fe y la conversión personal, el bautismo no tiene sentido.

A veces la fe se confunde con el empeño en cumplir una ley, pero si tu fe está instalada en tu espíritu, te entregas a Cristo y le respondes a Dios de persona a persona, uno solo en él y con el resto de tus hermanos. “Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mi...”(Juan 17:22-23) . Las iglesias, y todos los lugares de oración solo podrán transformar un grupo humano y entregarlo a Dios,las oficinas, los impresos, los cultos, las imágenes no podrán reemplazar al Espíritu de Jesús, que surge solo en el interior de cada quien. Pablo decía a los Gálatas: Ustedes pertenecen a Cristo, déjense entonces guiar, la herencia de Dios no se consigue por derecho sino por gracia y así lo vemos en la Biblia al comienzo.

Al apegarse a las prácticas religiosas olvidamos por sobre todo la promesa de Dios. Debemos amar a Dios en Espíritu y verdad, así como no necesitamos imágenes para recordarlo, una vez que la fe se posa en nosotros nos hace libres, esa fe, traducida en amor a Dios por medio de su hijo Jesús, debe ser lo suficientemente fuerte y enraizada, como para no tener que estar enfrentándonos a lo abandonado, a lo superado, el amor a Dios nos hace libres una vez que lo experimentas, una vez que descubres ese amor en tu corazón, es ese amor el que te aleja del pecado, como podrías ofender a quien amas? Como podrías contrariar a quien amas? Gal.25.”Pero, al llegar la fe, ya no estamos sometidos al pedagogo”. Si sientes que necesitas ser probado constantemente mediante cultos y practicas exóticas con tu religión de ese amor que le tienes a Dios, entonces definitivamente es eso “una práctica de la carne” no lo tienes en el Espíritu, no lo amas en Espíritu y Verdad, aun no lo has dejado que se instale en tu Espíritu.Gal.19.Y no significa que los cultos y ritos, canciones y alabanzas no deben ser, claro que si, esa es una manera de alabar a Dios.
”En cuanto a mí, la misma Ley me llevó a morir a la Ley a fin de vivir para Dios. He sido crucificado con Cristo, 20. Y ahora no vivo yo, es Cristo quien vive en mí. Lo que vivo en mi carne, lo vivo con la fe: ahí tengo al hijo de Dios que me amó y se entregó por mi.21 esta es para mí la manera de no despreciar el don de Dios; pues si la verdadera rectitud es fruto de la Ley, quiere decir que Cristo murió inútilmente “ (Gal. 2.19-21)

Uno de los mejores ejemplos de esto que escribo es Teresa de Calcuta es la mejor manera que he visto de amar a Dios y sus cosas, desde la libertad que te da ese amor puro e incorruptible, es tu pensamiento trasformado en amor y acciones hacia tus hermanos, es el que te duela en el corazón al ofender a Dios con alguna de tus acciones, es esa seguridad que te da únicamente ese amor entre tú y Dios, uno solo con Dios y el resto de tus hermanos y es hacer tuyo el sufrimiento del resto,  Teresa ayudaba a salvar o a bien morir a sus hermanos,  Teresa no se hacía publicidad y hasta pedía perdón por la que de ella se hacía, decía que por cada foto que le tomaran le pedía a Dios la salvación de un alma, Teresa sólo rendía culto a Dios, ese Dios dentro de ella, ese Dios que le corría por las venas, tenia instalada la seguridad de su amor en el alma, en el corazón, en el espíritu, en las venas , en la carne, ella toda era el amor de Dios y solo caminaba llevando ese amor traducido en obras, obedecía a Dios no a su religión:

Galatas 3; 1-5
1. ¡Qué tontos son ustedes, gálatas! ¿Cómo se han dejado hipnotizar ustedes, a quienes se les presentó a Cristo Jesús crucificado como si lo vieran?
2. Les preguntaré sólo esto: ¿recibieron el Espíritu por haber practicado la Ley o por haber aceptado la fe?
3. ¡Qué tontos son! ¡Empezar con el espíritu para terminar con la carne!
4. ¡Haber probado inútilmente favores tan grandes! Pues en ese caso no les habrían servido de nada.
5. Cuando Dios reparte los dones del Espíritu y obra milagros entre ustedes, ¿qué tiene que ver con la Ley? ¿No será más bien porque han acogido la fe?

Se complacía en orar a Dios en todo momento del día y a conminar a otros a hacerlo pero por medio de su ejemplo, sus seguidores, eran eso, seguidores de Jesús, tocados por el testimonio que ella representaba en obras de amor, sus seguidores no lo hacían bajo amenaza ,ni temor lo hacían por imitación a Cristo, al igual que ella , por querer tener esa libertad que significa el amor a Cristo y compartir el mensaje de Jesús “amarse unos a otros” lo hacían voluntariamente y ese amor al resto de los hermanos era más que el suyo propio, el amor a si mismo estaba traducido en el otro, pensando en el otro.

No hagamos ya distinción entre pueblo de la circuncisión y mundo pagano, porque una nueva creación ha empezado. Que la paz y la misericordia acompañen a los que viven según esta regla que son el Israel de Dios. (Gal 5:15-16)

Colosenses 2;11.En Cristo recibieron una circuncisión no humana, no quirúrgica, que los despojó enteramente del cuerpo carnal. Esta «circuncisión de Cristo»

Jesús nos enseña que hay que obrar el bien en todo tiempo: no hay un tiempo para hacer el bien y otro para descuidar el amor a los demás. El amor que nos viene de Dios nos conduce a la Ley suprema, que nos dejó Jesús en el mandamiento nuevo: «Amaos unos a otros como yo mismo os he amado» (Jn 13,34). Jesús no deroga ni critica la Ley de Moisés, ya que Él mismo cumple sus preceptos y acude a la sinagoga el sábado; lo que Jesús critica es la interpretación estrecha de la Ley que han hecho los maestros y los fariseos, una interpretación que deja poco lugar a la misericordia.

Colosenses 2
17. Tales cosas no eran más que sombras, mientras que lo real es la persona de Cristo.
18. No permitan que se lo quite quienes vienen con una religión muy temerosa y que sirven a los ángeles. En realidad sólo hacen caso de sus propias visiones y se inflan con sus propios pensamientos,
19. en vez de mantenerse en contacto estrecho con aquel que es la cabeza. El mantiene la unidad del cuerpo entero por un conjunto de nervios y ligamentos, y le da firmeza haciéndolo crecer según Dios.
20. Si ustedes han muerto con Cristo y así se han liberado de los reglamentos del mundo, ¿por qué se dejan adoctrinar ahora como si todavía fueran del mundo?
21. «No tomes esto, no gustes eso, no toques aquello.»
22. Siempre se trata de cosas que se usan, se desgastan y desaparecen, lo que es propio de mandatos y doctrinas de hombres.
23. Todo eso quiere ser sabiduría, religión, humildad y desprecio del cuerpo, pero no sirve de nada cuando la carne se rebela.

Es preferible actuar por amor , el amor no nos permitirá ofender a Dios por convicción.

PAZ Y BIEN ¡¡¡

lunes, 4 de enero de 2010

Cual es la voluntad de Dios

Si deseamos conocer la voluntad de Dios, podemos orar como David: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno” (Salmo 139:23, 24).
Romanos 12:2 dice que podemos "comprobar cuál es la voluntad de Dios" al renovar nuestra mente. Y esta renovación viene a través del conocimiento de su Palabra, iluminada por su Espíritu.

Salomón dijo que sabríamos cómo vivir si seguíamos los mandamientos de Dios: "Cuando camines, te servirán de guía; cuando duermas, vigilarán tu sueño; cuando despiertes, hablarán contigo" (Proverbios 6:22).

La voluntad de Dios invade nuestro Espíritu de Paz, y esto sucede cuando andamos por sus caminos.

Es el Espíritu Santo quien nos hace entender las verdades espirituales (Juan 16:13) y nos capacita para hacer lo que Dios desea (Filipenses 2:13; Hebreos 13:20, 21. El Espíritu también estimula nuestro pensamiento para imaginarnos el gozo que experimentaremos cuando hagamos la voluntad de Dios (Salmo 37:3-6).

Nuestro mayor ejemplo de que debemos hacer la voluntad de Dios sin duda alguna es Jesús, El vino a este mundo no a hacer lo que a él le parecía hacer, El vino a cumplir con el plan de Dios para la humanidad y buscaba la dirección de su Padre para lo que habría de hacer en oración.
Juan 6:38
Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

Como saber si hacemos la voluntad de Dios:
Debemos interpretar los eventos y las circunstancias asegurándonos de que no contradicen los principios de la Biblia y que coinciden con la orientación del Espíritu Santo.

Dice Filipenses 2:13: “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”.
Romanos 123 dice, "La única forma exacta de entendernos a nosotros mismos es por medio de quién es Dios y qué es lo él que hace por nosotros."

Para dejar de lado nuestra propia voluntad tenemos que orar a Dios con toda sinceridad y decirle: “ Padre aquí estoy para hacer tu voluntad” Entonces Dios estará libre para hacer en nosotros de manera que aceptemos su perfecta voluntad.

Y ya no tendremos dudas, porque la voluntad de Dios se hará nuestra.
La confirmación de que estamos en la voluntad de Dios es cuando somos invadidos por un profundo sentimiento de paz en nuestros corazones. Cuando seguimos sus caminos y le pedimos de corazón hacer su Voluntad y no la nuestra. De esta forma, la respuesta de Dios llegará a nuestros corazones y sabremos sin ninguna duda cuál es Su perfecta voluntad.
PAZ Y BIEN ¡¡¡