miércoles, 18 de noviembre de 2009

Presentación...

"Amarás a Yahveh tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Queden en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy. Se la repetirás a tus hijos, les hablarás de ellas..." (Deuteronomio 6:5-6-7)

Me llamo Maribel y mi único interés es "compartir" la palabra, hablarles de ella… y lo que juntos podemos lograr ,que  es ilimitado, el mensaje es para que lo leas y lo compartas con otros, quisiera hablarles de tantas cosas que he descubierto, leyendo la Biblia y en mis ratos de intimidad con Dios.

Aprender que Dios tiene un propósito definido al dar sus promesas.Descubrir la manera en que podemos apropiamos de las promesas de Dios para la vida cotidiana.Ser más conscientes de la gran responsabilidad que pesa sobre nosotros como testigos de Cristo.

Jesús predicó y enseñó siempre un mensaje positivo. A cualquier lugar adonde fuera siempre iba haciendo bien a todos. Esto no quiere decir que no actuara con firmeza contra el pecado, siempre que fuese necesario. El denunció la hipocresía y el engaño de la religión que anunciaban los líderes de los judíos. No obstante, sanó con amor a los enfermos e hizo uso de palabras bondadosas y tiernas para consolar a los quebrantados de corazón. Predicó contra el pecado, pero también le señaló al hombre el camino para ser justificado delante de Dios. A menudo anunció el justo juicio de Dios, pero con mayor frecuencia se refirió al perdón que hay disponible para el pecador.

Jesús se enfrentó diariamente con la realidad del odio, el enojo y la amargura de los hombres. Pero recalcó la comprensión, la simpatía, la buena voluntad, la confianza y el amor entre los humanos. El reconoció la realidad del infierno, pero presentó un cuadro muy bello del cielo. Habló de la muerte, pero hizo énfasis en la vida eterna.

Dios no nos consuela solamente para que seamos consolados sino para que seamos consoladores. El nos alienta de tal manera que podamos alentar a otras personas en cualquier dificultad, aflicción o desaliento. En otras palabras, el propósito de Dios es que nosotros sirvamos de cauces por medio de los cuales su consolación divina pueda fluir a otros que estén pasando por momentos de dificultades y se sientan oprimidos por las circunstancias.

La voluntad de Dios dispone para ti Paz y dicha absoluta, si experimentas otra cosa es porque estas negando su voluntad. Tú a quien Dios ama, eres completamente bendito, aprende esto y libérate a través del otro comunicándole lo que aprendes.

Sobre nosotros pesa la gran responsabilidad de la predicación del evangelio. Debemos tener cuidado de que nuestra predicación provenga de una motivación genuina. Debemos presentar correctamente la Palabra de Dios como se recomienda en 2 Timoteo 2:15. No hay razón para que cualquier creyente no vea el mensaje de Dios en la presentación clara y sencilla de la Palabra. Pablo predicaba un mensaje genuino y era motivado por una causa genuina, por eso pudo decir: "con sinceridad, como de parte de Dios, hablamos en Cristo" (versículo 17)

Hemos visto cómo Dios es fiel en el cumplimiento de sus promesas. Esto nos obliga a que seamos fieles nosotros también en la presentación de su mensaje. Cristo nos conoce y se compadece de nosotros (Hebreos 4:14-16). El simpatiza con nosotros y nos ayuda (Hebreos 2:17, 18). Su gracia y su poder son suficientes para hacernos triunfar en cualquier situación (2 Corintios 12:9).

Tengo dos pautas para saber si viene de Dios lo que escucho, leo,o miro: Una la única es que aparezca en la Biblia y los frutos de donde viene el mensaje.Es como dice la Biblia en Mateo 7.16: Por los frutos los conoceréis. De la misma manera, podemos conocer el corazón de una persona por las obras que hace. Y la otra es que sienta paz, lo que viene del cielo da paz, sosiego, gozo...

En Mateo 5.16, Jesús dijo: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

A Dios todo el poder y la gloria
PAZ Y BIEN ¡¡¡

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